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Posted on 10.08.06 by relegado uno @ 4:15 pm
Segunda Parte: Los Caminos de la Otra. En agosto del 2003 nacen los Caracoles zapatistas y, con ellos, las llamadas Juntas de Buen Gobierno. Se avanz? entonces en la separaci?n tendencial entre el aparato pol?tico-militar del EZLN y las estructuras civiles de los pueblos zapatistas. En forma paralela se trabaj? en la estructuraci?n de la cadena de mando y se afinaron los detalles para la defensa y resistencia ante un eventual ataque militar. Los primeros pasos para la Sexta Declaraci?n y lo que despu?s ser?a La Otra Campa?a se estaban dando… La contienda electoral ten?a tiempo que se hab?a adelantado. Se presentaban entonces 3 posibles caminos para el EZLN: incorporarse a la “ola” lopezobradorista haciendo caso omiso de las se?ales y datos que ten?amos sobre su verdadera tendencia (o sea, siendo nosotros inconsecuentes); mantenerse en silencio y esperar a ver qu? ocurr?a con el proceso electoral; o lanzar el proyecto que est?bamos preparando. La decisi?n no le correspond?a tomarla a la direcci?n zapatista, sino a las comunidades. As? que se empez? a preparar lo que m?s adelante ser?a la alerta roja, la consulta interna y, dependiendo de su resultado, la Sexta Declaraci?n. El antecedente inmediato de la Sexta fue el texto llamado “La Imposible Geometr?a del Poder”. Viene despu?s la alerta roja, que algunos interpretaron como el anuncio de una ofensiva zapatista o como una “respuesta” a los constantes patrullajes militares. No fue ni una cosa ni otra, sino la prevenci?n frente a una acci?n militar enemiga… alentada por los ataques medi?ticos de la intelectualidad progresista que, desencantada de que no la acompa??ramos en sus loas a AMLO ??”y de que no nos qued?ramos callados-, nos atacaba ya sin miramiento alguno. Se consulta la Sexta en los pueblos zapatistas y ?stos deciden y dicen: “estamos dispuestos, aunque quedemos solos”. Es decir, a recorrer sol@s el pa?s, escuchar a la gente de abajo, levantar con esa gente el Programa Nacional de Lucha para transformar nuestra patria y crear un nuevo acuerdo, una nueva Constituci?n. Para eso nos hab?amos preparado por 3 a?os: para quedarnos sol@s. Pero no fue as?. Pronto la Sexta Declaraci?n empez? a recibir adhesiones. De todo el pa?s llegaron comunicaciones que demostraban que la Sexta no s?lo fue entendida y aceptada, tambi?n que much@s la hac?an suya. D?a a d?a, la Sexta creci? y se hizo nacional. 2.- Los primeros pasos… y roces.- Como ya explicamos antes, hab?amos previsto un proceso largo. Nuestra idea era convocar a una serie de encuentros iniciales para irnos conociendo entre quienes abraz?bamos la causa y el camino. Y estos encuentros deb?an ya marcar una diferencia con los que se hab?an dado en otras ocasiones. Ahora el o?do zapatista deb?a tener un lugar primordial. Iniciamos las reuniones con la de organizaciones pol?ticas, para se?alarles el lugar que les reconoc?amos. Despu?s con pueblos y organizaciones ind?genas, para remarcar que no abandon?bamos nuestra lucha, sino que la englob?bamos en una m?s grande. Luego con organizaciones sociales, reconociendo un terreno donde el otro hab?a construido su historia. M?s luego, con ong´s, grupos y colectivos de diverso tipo que eran quienes se hab?an mantenido cerca nuestro. Despu?s con familias e individuos, y as? decir que para nosotr@s contaban tod@s, no importa su tama?o o n?mero. Y al final, con l@s otr@s, es decir, reconocer que nuestra visi?n de afuera pod?a ser limitada (como es de por s?). En julio, agosto y septiembre del 2005 se realizan las llamadas “reuniones preparatorias”. En ellas cumplimos nuestra palabra, escuchamos con atenci?n y respeto TODO lo que se dijo, incluidos reproches, cr?ticas, amenazas… y mentiras (aunque entonces no sab?amos que eran mentiras). Hace un a?o, el 16 de septiembre del 2005, con la presencia de la hoy finada Comandanta Ramona, la direcci?n del EZLN hizo entrega formal de la autodenominada “Otra Campa?a” al conjunto de l@s adherentes; inform? que participar?a en el movimiento, adem?s de con las comunidades zapatistas, con una delegaci?n (llamada “Comisi?n Sexta”) de su direcci?n; y anunci? la “salida” del primer explorador, el delegado n?mero zero (para indicar que seguir?an otr@s delegad@s despu?s), con la misi?n de conocer y escuchar, en todo el pa?s, a tod@s l@s ya compa?er@s que no hab?an podido asistir a las reuniones preparatorias, y para explorar las condiciones en las que realizar?a su trabajo constante la Comisi?n Sexta. En esa primera plenaria, el EZLN propone que se cumpla con el prop?sito de la Sexta de construir otra forma de hacer pol?tica y se tome en cuenta la palabra de tod@s, sin importar si han asistido o no a las reuniones. Tambi?n en esa reuni?n se dan los primeros intentos de algunas organizaciones para incorporar a La Otra Campa?a a la lista de membretes que forman la “Promotora”, el “Frentote” y el llamado “Di?logo Nacional”. Frente a esa posici?n, el EZLN propuso que ah? no se decidiera nada. Que se argumentara y discutiera, pero que no se tomaran decisiones SIN LA PARTICIPACI?”N DE TOD@S L@S ADHERENTES. Quienes apostaban a que en asambleas se decidiera lo fundamental, con la ausencia de la gran mayor?a de l@s adherentes, tuvieron su primer contratiempo cuando se acord? que los llamados “6 puntos” se fueran a discusi?n de tod@s en todo el pa?s. Despu?s, en reuniones posteriores a esa primera plenaria, el EZLN fue tomando distancia de esas organizaciones por la manipulaci?n que pretend?an ejercer. Las direcciones de esas pocas organizaciones, grupos y colectivos no fueron honestas. Como se ver?a despu?s, apostaban a meterse al movimiento para dirigirlo, para reventarlo… o para negociar una mejor posici?n en el “mercado” en que se estaba convirtiendo el movimiento en torno a AMLO. Estaban tan seguros de que ser?a presidente… bueno, presidente oficial, que sent?an que se les iba el tren (del presupuesto) y ni boleto ten?an. Y la Otra era la mercanc?a a intercambiar por prebendas, candidaturas y puestos. 3.- Los primeros problemas.- Tambi?n en esa plenaria se vio que hab?a un desequilibrio: los grupos y colectivos (que encuentran en la asamblea su modo natural de discutir y decidir) ten?an amplia ventaja sobre las organizaciones pol?ticas y sociales, sobre familias e individu@s… y sobre los pueblos indios. Debemos decir en este punto que la mayor?a de adherentes a la Sexta Declaraci?n son ind?genas (y eso sin contar a l@s zapatistas). Si no se refleja en actos y reuniones, es porque los pueblos indios tienen otros espacios de participaci?n, y de lucha, menos “visibles”. Por ahora baste decir que si se reunieran, en una ocasi?n y lugar, tod@s l@s adherentes, habr?a (en un c?lculo muy conservador) una proporci?n de 10 ind?genas para cada persona de otra organizaci?n pol?tica, social, ong, grupo, colectivo, familia o individu@. Ojala y se pudiera, los pueblos indios ense?ar?an entonces, a tod@s, que no usamos el “yo”, sino el “nosotros”, para nombrarnos y para ser quienes somos. Vimos todo esto y algunas cosas m?s (por ejemplo, que no hab?a un mecanismo de toma de decisiones, ni un espacio para el debate; que los grupos y colectivos quer?an imponer su modo a las organizaciones pol?ticas y sociales, y viceversa) pero no nos preocupamos. Pens?bamos que lo primero era conocernos tod@s y, ya despu?s, entre tod@s definir el perfil, entonces todav?a incompleto, de la Otra. 4.- Los plazos.- Seg?n nuestra idea, iniciar la Otra y “salir” al primer recorrido en tiempo electoral ten?a varias ventajas. Una era que, dada nuestra posici?n anti clase pol?tica, no ser?amos “atractiv@s”, en los templetes y reuniones, para quienes estaban, y est?n, en la pista electoral. El ir a contrapelo de los “bien pensados” exhibir?a a quienes se acercaron antes al EZLN s?lo para tomarse la foto, y l@s llevar?a a evitarnos y a deslindarse del neozapatismo (con libros, declaraciones… y candidaturas). Otra no menos importante era que, como ?bamos a escuchar a l@s de abajo, la palabra de las otras luchas se har?a visible, y as? se har?a palpable tambi?n su historia y su trayectoria. Entonces, el “mostrarse” en la Otra ser?a tambi?n “mostrarse” para la represi?n de caciques, gobierno, empresarios y partidos. Seg?n nosotros, el que fuera en ?poca electoral elevar?a el “costo” de una acci?n represiva y disminuir?a la vulnerabilidad de las luchas y organizaciones peque?as. Una ventaja m?s era que, absorbidos como estaban all? arriba en lo electoral, nos dejar?an en paz para nuestro proyecto y el neozapatismo dejar?a de ser una moda a modo. Bueno, entonces pensamos en los siguientes plazos: .- 6 meses de gira de exploraci?n y conocimiento por todo el pa?s (de enero a junio del 2006). Al terminar, informe a toda La Otra: “est@s somos, estamos aqu?, ?sta es nuestra historia”; dejar pasar el proceso electoral y preparar el siguiente paso. .- Despu?s, una siguiente etapa para profundizar el conocimiento y crear los medios de comunicaci?n y apoyo (la red) entre l@s adherentes para apoyarnos y defendernos entre todos (ya con la participaci?n de m?s delegad@s de la Comisi?n Sexta, -septiembre del 2006 a finales del 2007-, con intermedios para informar y relevar a l@s delegad@s). .- M?s luego, la exposici?n, el debate y la definici?n del perfil de La Otra seg?n tod@s sus adherentes, no s?lo el EZLN (todo el a?o del 2008). .- Para el 2009, 3 a?os despu?s de iniciada, La Otra podr?a presentarse ya ante nuestro pueblo con un rostro y voz propios, construidos por tod@s. Entonces s?, a levantar el Programa Nacional de Lucha, de izquierda y anticapitalista, con y por l@s de abajo. Recordemos que, seg?n nuestro an?lisis, para ese a?o se acabar?a el “sue?o lopezobradorista”. Entonces nuestra patria no tendr?a la desilusi?n, el des?nimo y la desesperanza como ?nico futuro, sino que habr?a “otra cosa”… 5.- Los pasos hasta Atenco: ?ser compa?er@s?.- Inici? entonces la gira… y pas? lo que pas?. El dolor que hab?amos intuido no se comparaba ni de lejos con el que ?bamos encontrando, escuchando y conociendo a nuestro paso. Gobiernos de todos los partidos pol?ticos (incluyendo a los de supuesta “izquierda” ??”PRD, PT y Convergencia-) aliados con caciques, terratenientes y empresarios para despojar, explotar, despreciar y reprimir a ejidatarios, comunidades ind?genas, peque?os comerciantes y ambulantes, trabajador@s sexuales, obreros, empleados, maestros, estudiantes, j?ven@s, mujeres, ni?os, ancianos; para destruir la naturaleza, para vender la historia y la cultura; para fortificar un pensamiento y actuar intolerantes, excluyentes, machistas, homof?bicos y racistas. Y nada de eso aparec?a en los grandes medios de comunicaci?n. Pero si el M?xico de abajo que ?bamos encontrando destilaba un dolor indignante, las rebeld?as organizadas que iban apareciendo, y uni?ndose, develaban y (desvelaban) “otro” pa?s, uno en ebullici?n, en lucha, en construcci?n de alternativas propias. Si en sus primeros pasos, el recorrido de la Comisi?n Sexta fue visto, con la torpeza del que s?lo mira hacia arriba, como “un buz?n ambulante de quejas”, pronto se transform? y la palabra del otro, de la otra, fue adquiriendo el tama?o que el silencio de los de arriba hab?a disimulado hasta entonces. Historias asombrosas de hero?smo, dedicaci?n y sacrificio para resistir la destrucci?n que viene de arriba, tuvieron o?do y eco en l@s dem?s adherentes honestos. Llegamos as? al Estado de M?xico y al DF con un cargamento que inclu?a a lo mejor de todos los colores que abajo luchan. El calendario marc? el 3 y 4 de mayo del 2006, y el dolor y la sangre pintaron al pueblo de Atenco y a l@s compas de la Otra Campa?a. Dando una verdadera lecci?n de lo que es ser compa?er@s en La Otra, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de Atenco, se moviliz? para apoyar a compas de Texcoco. El gobierno municipal (PRD) fingi? dialogar y negociar, mientras llamaba a la polic?a estatal (PRI) y a la federal (PAN) para reprimir. Los partidos m?s representativos de la clase pol?tica, PRD-PRI-PAN, conjuntaron fuerzas para golpear a La Otra. Alrededor de 200 compas fueron agredid@s, golpead@s, torturad@s, violad@s y encarcelad@s. Un menor de edad, Javier Cort?s Santiago, fue asesinado por la polic?a. Nuestro joven compa?ero Alexis Benhumea Hern?ndez, adherente a La Otra y estudiante de la UNAM, despu?s de una larga agon?a, muri? tambi?n asesinado. La mayor?a reaccionamos y emprendimos acciones de solidaridad y apoyo, de denuncia y presi?n. Con un m?nimo de decencia y compa?erismo, detuvimos la gira de la Comisi?n Sexta del EZLN y nos dedicamos, primero, a contrarrestar la campa?a de desprestigio y mentiras que, en los medios masivos de comunicaci?n, se hac?a en contra del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (lo que ofendi? a algun@s compas de medios alternativos); despu?s a actividades que recaudaran fondos para l@s pres@s, y a actos para exponer la verdad sobre lo ocurrido. Al contrario de la mayor?a de La Otra, algunas organizaciones s?lo se preocuparon y movilizaron mientras tuvieron militantes suyos presos, o mientras los actos eran llamativos. Cuando sus compa?eros salieron libres y Atenco “pas? de moda”, dejaron caer la demanda que exig?a la libertad y la justicia para l@s dem?s pres@s. Tiempo despu?s ser?an los primeros en correr a instalarse en el plant?n de AMLO en el Z?calo y Reforma. Lo que no hicieron por Atenco, lo hicieron por L?pez Obrador… ¡porque con ?l estaban “las masas”!… bueno, tambi?n los reflectores. Otras organizaciones se dedicaron a aprovechar la coyuntura para, ma?osamente, tratar de imponer a La Otra una pol?tica de alianzas con quienes estaban, y est?n, mirando hacia arriba. Con el pretexto de “tenemos que unirnos tod@s en la lucha por l@s pres@s”, pretendieron (manipulando asambleas plenarias) imponer acuerdos que ataban a La Otra al c?lculo electorero de organizaciones de amarillo abierto o vergonzante. Y no s?lo, se dedicaron a sembrar la discordia y la divisi?n, diciendo que el EZLN quer?a imponerle al pueblo de Atenco una pol?tica de alianzas sectaria. Pero fracasaron. Alguna otra organizaci?n, con algun@s compa?er@s, se dedicaron a decir que l@s pres@s no saldr?an pronto, que no hab?a por qu? dedicar tanto esfuerzo a eso, que “alguien” (que no fueran ell@s, por supuesto) se encargara del asunto, que La Otra siguiera y que la Comisi?n Sexta del EZLN hab?a cometido un error al detener su viaje, que hab?a sido una decisi?n “unilateral”, y que mejor continuara su recorrido… para llegar a los lugares donde ten?an trabajo pol?tico o les interesaba hacerlo. Pero la actitud de est@s “compa?er@s” fue superada por la actividad solidaria de la mayor?a de La Otra. En todo M?xico, y en m?s de 50 pa?ses del mundo, la demanda por la libertad y la justicia para l@s pres@s de Atenco reson? con muchos colores. 6.- Indios versus mestizos y provincia versus DF.- Si el EZLN hab?a previsto para La Otra un paso pausado y alargado (con una o dos plenarias por a?o), en los meses de mayo y junio del 2006 hubo hasta 4 plenarias, todas en el D.F., puesto que ah? se concentraron buena parte de las actividades para Atenco. Y en esas reuniones, los “profesionales de las asambleas” maniobraron para convertirlas en instancias de decisi?n, sin importar que eso hac?a a un lado uno de los prop?sitos esenciales de la Sexta: tomar en cuenta a tod@s. Convocadas para lo de Atenco, las asambleas quisieron ser manipuladas por algunas organizaciones, grupos y colectivos, primordialmente del D.F., para tomar decisiones y definiciones… que les conven?an a ell@s. Y esa l?gica se generaliz?. Algunas discusiones y decisiones eran, por decir lo menos, rid?culas. Por ejemplo, en una de las plenarias, alguien que tiene trabajo cultural con la lengua n?huatl, propuso que el n?huatl fuera el idioma oficial en el pa?s y que se le entregara al EZLN (que est? formado, en un 99.99% por ind?genas que hablan lenguas de ra?z maya) el documento. La asamblea vot? por aclamaci?n que s?. De esta forma, la plenaria de La Otra decid?a tratar de imponer lo que no hab?an podido lograr los aztecas, los espa?oles, los gringos, los franceses, los etc?teras, y todos los gobiernos desde la ?poca de la Colonia: despojar a las comunidades zapatistas de su lengua original… que no es el n?huatl. En una asamblea posterior, la mesa pretend?a poner a discusi?n si los pueblos indios eran un sector o no… sin que l@s compa?er@s ind?genas hubieran dicho nada. Despu?s de 500 a?os de resistencia y lucha, y a 12 a?os del alzamiento armado zapatista, la asamblea iba a discutir qu? eran los pueblos indios… sin darles la palabra. Si la represi?n en Atenco nos oblig? a responder organizadamente como movimiento, el vac?o creado por la falta de definiciones b?sicas (como el lugar del debate, y la forma y modo de la toma de decisiones) corre el peligro de ser llenado por las propuestas y “modos” de quienes se diferencian del resto de adherentes, no s?lo en que pueden estar presentes en las asambleas, tambi?n en que pueden aguantar horas y horas esperando el momento oportuno (o sea, cuando van a ganar) de votar su propuesta… o el de reventar la votaci?n con “mociones” (cuando van a perder). En una asamblea vale el que habla, no el que trabaja. Y el que habla castilla. Porque si s?lo habla lengua ind?gena, los “espa?olistas” aprovechan para ir al ba?o, comer o dormitar. L@s zapatistas hemos revisado la Sexta y en ning?n punto se dice que, para ser adherente, hay que saber espa?ol… u oratoria. Pero, en las asambleas, la l?gica de esas organizaciones, grupos y colectivos as? lo ha estado imponiendo. Y hay m?s. En esas asambleas se votaba a mano alzada. Y da la casualidad que, como son en un punto geogr?fico (digamos el DF), La Otra en estados y regiones env?a delegados con el pensamiento que acordaron los adherentes de esos lugares. Pero a la hora de votar, esto no se tomaba en cuenta. Para la asamblea val?a igual el voto de un delegado estatal o regional, que el de uno que era parte de un grupo o colectivo. Y hab?a compa?er@s que ten?an que viajar d?as enteros para llegar a la asamblea, pero ?sta establec?a que deb?a sujetarse a los mismos 3 minutos de intervenci?n que ten?a una persona que hab?a llegado en metro a la sede de la reuni?n. Y, si el delegado estatal o regional ten?a que marcharse porque le esperaban d?as de camino para llegar a su tierra, y no pod?a quedarse hasta el final de la asamblea (cuando la mesa -como en la plenaria del 1 de julio- estaba votando resolutivos con puros adherentes del D.F. -agolpados en la puerta porque ya estaban apagando las luces del local-), pues ni modos. Y si el resolutivo estaba acordando que habr?a otra asamblea en 15 d?as, ah? en el DF, y el o la compa era delegad@ de una comunidad ind?gena, pues que le apurara a llegar a su pueblo y le impusiera el tiempo de la ciudad a un pueblo indio que entr? a La Otra porque pens? que era el lugar donde ser?a respetado su modo… y su tiempo. Las acciones y actitudes de esos grupos y colectivos (que son minoritarios en la Otra del DF y nacional, pero hacen bulla como si fueran mayoritarios), provoc? la aparici?n de dos tendencias que son visibles dentro de La Otra: .- Que algun@s compas de provincia identifiquen a l@s defe?os con esa forma autoritaria (disfrazada de “democr?tica”, “antiautoritaria” y “horizontal”) y gandalla de participar, discutir y tomar acuerdos. Sin ser parte de esa forma de “reventar” las reuniones, la mayor?a de l@s compas del DF es incluida como objeto de repudio. .- Que compas del Congreso Nacional Ind?gena identifiquen los desprecios y torpezas de esos grupos como “modo” de todos los mestizos. Porque si alguien sabe estar, discutir y acordar en una asamblea, son los pueblos indios (y rara vez llegan a votar para ver qui?n gana). Otra injusticia, porque la inmensa mayor?a de l@s no ind?genas de la Otra respetan a los ind?genas. Ambas tendencias son injustas y falsas. Pero el problema est?, pensamos l@s zapatistas, en que las asambleas permiten ese enga?o, a saber, que algunos grupos, colectivos u organizaciones presenten como de tod@s, o de la mayor?a, sus modos sucios y deshonestos de discutir y acordar. No. L@s zapatistas pensamos que las asambleas son para informar y, en todo caso, para discutir y acordar cuestiones operativas, no para discutir, acordar y definir. Pensamos tambi?n que fue un error nuestro, del EZLN, el no haber abordado desde un principio de La Otra lo de la definici?n de los espacios y mecanismos para la informaci?n, el debate y la toma de decisiones. Pero se?alar y reconocer nuestras deficiencias como organizaci?n y como movimiento no resuelve los problemas. Siguen faltando esas definiciones b?sicas. Sobre esto, sobre los llamados “6 puntos”, haremos una propuesta en el cap?tulo final de estas reflexiones. 7.- Otro “problema”.- Ha sido se?alada por algunos colectivos y personas la cr?tica al “protagonismo” y “autoritarismo” del Sup. Comprendemos que algun@s se sientan ofendidos por la presencia de un militar (aunque sea “otro”) en La Otra, puesto que es la imagen de la verticalidad, el centralismo y el autoritarismo. Dejando de lado que estas personas “se saltan” lo que el EZLN y su lucha representan para millones de mexican@s y de personas en todo el mundo, les decimos que no hemos “usado”, en beneficio propio, la autoridad moral que se han ganado nuestros pueblos en m?s de 12 a?os de guerra. En nuestras participaciones en La Otra, hemos defendido con lealtad a quienes la integran… aunque no estemos de acuerdo en sus s?mbolos y posiciones. Con nuestra voz hemos defendido la hoz y el martillo de l@s comunistas, la @ sobre fondo negro de anarquistas y libertarios, a l@s skinheads, a l@s punks, a l@s darket@s, a la banda, a la raza, a l@s autogestionari@s, a l@s trabajador@s sexuales, a quienes promov?an la abstenci?n electoral o la anulaci?n del voto o que no importara si se votaba o no, al trabajo de los medios alternativos, a quienes usan y abusan de la palabra, a l@s intelectuales que est?n en La Otra, al trabajo pol?tico silencioso pero efectivo del Congreso Nacional Ind?gena, al compa?erismo de organizaciones pol?ticas y sociales que, sin alardear, han puesto TODO lo que tienen en La Otra y en la lucha por la libertad y la justicia para l@s pres@s de Atenco, al libre ejercicio de la cr?tica, a veces soez y altanera (como la que se hace a organizaciones sociales y pol?ticas del DF que ponen el espacio, las sillas y el equipo de sonido para actos y reuniones de La Otra, y por eso se les acusa… ¡de protagonismo!), o, no pocas veces, fraternal y compa?era. Y tambi?n hemos recibido, contra nosotr@s, verdaderas estupideces, disfrazadas de “cr?ticas”. No hemos respondido a ellas… todav?a. Pero las hemos diferenciado de las que se hacen, honestas, para se?alar nuestros errores y hacernos mejores. 8.- Tendencias frente a la movilizaci?n postelectoral de AMLO.- El fraude electoral perpetrado en contra de L?pez Obrador, produjo, entre otras cosas, el surgimiento de una movilizaci?n. Nuestra posici?n frente a esto la diremos despu?s. Ahora se?alamos algunas de las posiciones que, seg?n hemos visto, se presentan en La Otra Campa?a: .- Est? la posici?n deshonesta y oportunista de algunas, pocas, organizaciones pol?ticas de izquierda. Ellas sostienen que estamos ahora frente a un momento hist?rico y pre-insurreccional (un parte aguas, mano, y con esta lluvia lo que se necesita es un paraguas), pero que AMLO no es un l?der que sabr? conducir a las masas al asalto del palacio de invierno… bueno, de palacio nacional. Pero para eso est?n las vanguardias concientes por quienes esperan y suspiran las masas que ahora convoca el perredista. Entonces se sumaron al plant?n y a las movilizaciones lopezobradoristas “para crear conciencia en las masas”, “arrebatar” el movimiento a esa direcci?n “reformista” y “claudicante”, y llevar la movilizaci?n “a un estadio superior de lucha”. Tan pronto juntaron sus dineritos, declararon “muerta y difunta” a La Otra Campa?a (?Marcos? ¡bah!, un cad?ver pol?tico), se compraron su carpa o tienda de campa?a y se instalaron en el plant?n de Reforma. Ah? llamaron a juntar v?veres. No, no para l@s compas que, en condiciones heroicas, mantienen el plant?n de Santiaguito en apoyo a l@s pres@s de Atenco, sino para el plant?n lopezobradorista. Ah? organizaron conferencias y mesas redondas, y distribuyeron volantes y peri?dicos “revolucionarios” con “profundos” an?lisis sobre la coyuntura, la correlaci?n de fuerzas y el surgimiento de frentes de masas, coaliciones populares… ¡y m?s promotoras y di?logos nacionales! ¡Hurra! ¡S???????! Y, bueno, ah? esperaron pacientemente a que las masas se dieran cuenta de su error (de las masas, claro) y aclamaran su claridad y determinaci?n (de esas organizaciones, claro), o a que L?pez Obrador, o Manuel Camacho, o Ricardo Monreal, o Arturo N??ez acudieran a ellos en busca de consejo, orientaci?n, apoyo, d-i-r-e-c-c-i-?-n,… pero nada. Despu?s asistieron impacientes a la CND para aclamar y proclamar a AMLO como presidente leg?timo. Ah? mismo aceptaron sin chistar la direcci?n y el control pol?tico de, entre otros “insignes” “revolucionarios”: Dante Delgado, Federico Arreola, Ignacio Marv?n, Arturo Nu?ez, Layda Sansores, Ricardo Monreal y Socorro D?az (si encuentra alguno que no haya sido pri?sta, se ganar? un premio), es decir, los pilares fundamentales de la “nueva” rep?blica, la “nueva” generaci?n del futuro “nuevo” partido pol?tico (¡chin! ?me estoy adelantando?). Las masas se fueron ahora a sus casas, a sus trabajos, a sus luchas, pero estas organizaciones sabr?n esperar el momento oportuno… ¡y le arrebatar?n a L?pez Obrador la direcci?n del movimiento! (¡j?!) Lo que sea de cada qui?n, ?a poco no son conmovedoras? .- Tambi?n est?, dentro de La Otra, una tendencia honesta que se encuentra preocupada sinceramente por el “aislamiento” que pudiera representar el no sumarse a la movilizaci?n de AMLO. Suponen que es posible apoyar la movilizaci?n, sin que eso represente apoyar al perredista. Ell@s analizan que hay ah? gente de abajo, y que hay que acercarse a ella porque nuestro movimiento es con y para l@s de abajo, y porque si no lo hacemos habremos de pagar un alto costo pol?tico. 9.- La Otra realmente existente.- Y est? la tendencia que, seg?n lo que hemos visto y escuchado, es la mayoritaria dentro de La Otra Campa?a. Esta posici?n (que es tambi?n la nuestra como zapatistas), sostiene que la movilizaci?n lopezobradorista no es nuestra pista y que hay que seguir mirando abajo, creciendo como La Otra, sin buscar a quien dirigir y mandar, ni suspirar por quien nos mande y dirija. Y esta posici?n sostiene claramente que no han cambiado las consideraciones que alientan a la Sexta Declaraci?n, es decir, nacer y crecer un movimiento desde abajo, anticapitalista y de izquierda. Porque, fuera de esos problemas que detectamos y se?alamos, y que se localizan y focalizan en algun@s compas dispersos en varios puntos del pa?s (no s?lo en el DF) y en esas pocas organizaciones (que, ahora lo sabemos y entendemos, nunca han estado ni estar?n sino donde hay masas… esperando a una vanguardia), La Otra en todo el pa?s sigue su andar y no abandona ni su camino ni su destino. Es La Otra de las presas y presos pol?tic@s de Atenco, la de Ignacio Del Valle, Magdalena Garc?a, Mariana Selvas y todos los nombres y rostros de esa injusticia. Es La Otra de tod@s l@s pres@s pol?tic@s en Guanajuato, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Jalisco, Guerrero, Estado de M?xico, y en todo el pa?s; La Otra de Gloria Arenas y Jacobo Silva Nogales. Es La Otra del Congreso Nacional Ind?gena (regi?n Centro-Pac?fico), que extiende sus contactos a las pen?nsulas de Yucat?n y de Baja California, y al noroeste, y crece. Es La Otra que en Chiapas florece sin perder identidad y ra?z, logra organizar y articular zonas y luchas que hab?an permanecido separadas, y avanza en la explicaci?n y definici?n de la otra lucha de g?nero. Es La Otra que en grupos y colectivos culturales y de informaci?n sigue demandando la libertad y la justicia para Atenco, que fortalece sus redes, que arranca m?sicas para otros o?dos y baila con otros pies. Es La Otra que en el plant?n de Santiaguito se mantiene y se convierte en una luz y un mensaje para nuestr@s compa?er@s pres@s: “no l@s olvidamos, l@s sacaremos”. Es La Otra que en organizaciones pol?ticas de izquierda y sociales anuda m?s sus relaciones y compromisos con una nueva forma de hacer pol?tica. Es La Otra que en los estados del norte de M?xico, y al otro lado del r?o Bravo, no se detuvo a esperar a la Comisi?n Sexta y sigui? trabajando. Es La Otra que en Morelos, Tlaxcala, Quer?taro, Puebla, la Huasteca Potosina, Nayarit, Estado de M?xico, Michoac?n, Tabasco, Yucat?n, Quintana Roo, Veracruz, Campeche, Aguascalientes, Hidalgo, Guerrero, Colima, Jalisco, el Distrito Federal, aprende a decir “nosotr@s” luchando. Es La Otra que en Oaxaca hace crecer, abajo y sin protagonismos, el movimiento que ahora asombra a M?xico. Es La Otra de l@s j?ven@s, las mujeres, l@s ni?@s, l@s ancian@s, los homosexuales, las lesbianas. Es La Otra del pueblo de Atenco. Es La Otra, algo de lo mejor que han parido estas tierras mexicanas. (Continuar?…) Subcomandante Insurgente Marcos. Filed under: Comunicados Comments:
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