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Los Zapatistas y la Otra: los peatones de la historia I
Posted on 10.08.06 by relegado uno @ 4:14 pm

Primera Parte: Los Caminos a la Sexta.

De manera sint?tica, puesto que ya hemos abundado en este tema, expondremos el proceso previo, interno al EZLN, a la Sexta Declaraci?n:

1.- La traici?n de la clase pol?tica mexicana y su descomposici?n.- A finales de abril del 2001, luego de la Marcha del Color de la Tierra y del apoyo de millones de personas, de M?xico y del mundo, a la causa del reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura ind?genas, la clase pol?tica en su conjunto aprob? una contrarreforma. De esto ya hemos platicado m?s extensamente, ahora s?lo se?alamos lo fundamental: los tres principales partidos pol?ticos nacionales, PRI, PAN y PRD, dieron la espalda a la justa demanda de los ind?genas y nos traicionaron.

Entonces algo se rompi? definitivamente.

Este hecho (que cuidadosamente “olvidan” quienes nos reclaman nuestras cr?ticas a la clase pol?tica en su conjunto), fue fundamental para los pasos posteriores del EZLN, tanto en lo interno como en lo externo. A partir de ah?, el EZLN realiza una valoraci?n de lo que fue su propuesta, el camino que sigui? y las posibles causas de esa traici?n.

Por medio de an?lisis p?blicos y privados, el EZLN caracteriz? al modelo socioecon?mico dominante en M?xico como NEOLIBERAL. Se?al? que una de sus caracter?sticas es la destrucci?n del Estado-Naci?n, la que incluye, entre otras cosas, la descomposici?n de los actores pol?ticos, de sus relaciones de dominio y de sus “modos”.

El EZLN hab?a cre?do, hasta entonces, que exist?a cierta sensibilidad en algunos sectores de la clase pol?tica, particularmente los que se agrupaban en torno a la figura de Cuauht?moc C?rdenas Sol?rzano (dentro y fuera del PRD); y que era posible, con movilizaciones y en alianza con este sector, arrancar a los gobernantes el reconocimiento de nuestros derechos como pueblos indios. Por ello, buena parte de las acciones p?blicas externas de EZLN estuvieron destinadas a la interlocuci?n con esa clase pol?tica, y al di?logo y la negociaci?n con el gobierno federal.

Pens?bamos que los pol?ticos de arriba iban a entender y a cumplir una demanda que hab?a costado un alzamiento armado y sangre de mexicanos; que eso encaminar?a el proceso de di?logo y negociaci?n con el gobierno federal a un final satisfactorio; que as? podr?amos “salir” a hacer pol?tica civil y pac?fica; que con el reconocimiento constitucional se tendr?a un “techo jur?dico” para los procesos de autonom?a que se vienen dando en varias partes del M?xico indio; y que se fortalecer?a la v?a del di?logo y la negociaci?n como alternativa para la soluci?n de conflictos.

Nos equivocamos.

La clase pol?tica en su conjunto fue avara, vil, ruin… y est?pida. La decisi?n que tomaron entonces los tres principales partidos pol?ticos (PRI, PAN y PRD) demostr? que las supuestas diferencias entre ellos no son m?s que simulaciones. La “geometr?a” de la pol?tica de arriba se hab?a trastocado. No hab?a ni izquierda, ni centro, ni derecha. Tan s?lo una banda de ladrones con fuero… y con cinismo en horario medi?tico estelar.

No sabemos si nos equivocamos desde el inicio, si ya para 1994 (cuando el EZLN opta por las iniciativas civiles y pac?ficas) la descomposici?n de la clase pol?tica ya era un hecho (y el llamado “neocardenismo” era s?lo una nostalgia del 88); o si en esos 7 a?os el Poder hab?a acelerado el proceso de putrefacci?n de los pol?ticos profesionales.

Desde 1994, personas y grupos de la entonces llamada “sociedad civil”, se hab?an acercado a nosotros para decirnos que el neocardenismo era honesto, consecuente y un aliado natural de todas las luchas populares, no s?lo la neozapatista. Creemos que, en la mayor?a de los casos, esa gente lo hizo con buena intenci?n.

La posici?n del hoy empleado de Vicente Fox, Cuauht?moc C?rdenas Sol?rzano, y de su hijo, el pat?tico L?zaro C?rdenas Batel (hoy gobernador de un Michoac?n controlado por el narcotr?fico), en la contrarreforma ind?gena es ya conocida. De la mano del despu?s flamante coordinador de la campa?a de AMLO, Jes?s Ortega, los senadores perredistas votaron una ley que fue denunciada como una farsa incluso por organizaciones ind?genas anti-zapatistas. Se confirmaron as? las palabras de un antiguo militante de izquierda: “el general C?rdenas muri? en 1988″. Los diputados del PRD, por su parte, en la c?mara baja aprobaron una serie de leyes secundarias y reglamentos que consolidaron la traici?n.

S?lo recordamos que, cuando denunciamos p?blicamente esta actuaci?n del neocardenismo, fuimos atacados (caricaturas incluidas) por los mismos que ahora dicen que, en efecto, C?rdenas es un traidor (s?lo que ahora por no haber apoyado a L?pez Obrador). Claro, una cosa es traicionar a unos indios, y otra muy diferente traicionar al LÍDER. Se nos dijo entonces “sectarios”, “marginales”, y que, al “atacar” a C?rdenas “los zapatistas le hac?an el juego a la derecha”. ?Les suena? Y ahora el ingeniero se quiere hacer el “izquierdista” y cr?tico de AMLO… mientras trabaja para el inquilino de Los Pinos en la comisi?n de festejos del bicentenario de la independencia.

Despu?s de esa traici?n, nosotros no pod?amos hacer como si no hubiera pasado nada (no somos perredistas). Con el objetivo de la ley ind?gena hab?amos entablado el proceso de di?logo y negociaci?n con el gobierno federal y llegado a acuerdos, hab?amos construido una interlocuci?n con la clase pol?tica, y hab?amos llamado a la gente (en M?xico y en el mundo) a que se movilizara con nosotros con esa demanda.

En nuestro error hab?amos arrastrado a mucha gente.

No m?s. El siguiente paso del EZLN no s?lo no ir?a encaminado a hablar y escuchar a los de arriba, sino que los confrontar?a… radicalmente. Es decir, el siguiente paso del EZLN ir?a contra todos los pol?ticos.

2.- ?Lucha armada o iniciativa civil y pac?fica?.- Despu?s del rechazo de la Suprema Corte de Justicia de la Naci?n a las protestas e inconformidades de diversas comunidades ind?genas por la contrarreforma, algunos intelectuales (varios de los cuales nos reprochar?an despu?s el no apoyar a AMLO y al PRD en la lucha por la silla presidencial) llamaron impl?citamente a la violencia. Palabras m?s, palabras menos, dijeron que a los ind?genas ya no les quedaba otro camino (v?anse las declaraciones y editoriales de esos d?as ??”septiembre y octubre del 2002-). Alguno de ellos, hoy flamante “intelectual org?nico” del movimiento postelectoral de L?pez Obrador, festin? la decisi?n de la SCJN y escribi? que, entonces, al EZLN s?lo le quedaban dos caminos: o renegociar con el gobierno o alzarse de nuevo en armas.

Las disyuntivas que all? arriba se plantean (y que hacen suyas algunos intelectuales “de izquierda”), son falsas. Fue viendo hacia dentro nuestro, que decidimos no hacer ni una cosa ni otra.

Ten?amos entonces la opci?n de la reanudaci?n de los combates. No s?lo ten?amos la capacidad militar para hacerlo, tambi?n cont?bamos con la legitimidad para ello. Pero la acci?n militar es una t?pica acci?n excluyente, el mejor ejemplo de sectarismo. En ella est?n los que tienen los pertrechos, el conocimiento, las condiciones f?sicas y mentales, y la disposici?n no s?lo a morir, sino a matar. Nosotros recurrimos a ella porque, como lo dijimos entonces, no nos hab?an dejado otro camino.

Adem?s, hab?amos hecho, en 1994, un compromiso de insistir en el camino civil. No con el gobierno, sino con “la gente”, con la “sociedad civil” que no s?lo apoy? nuestra demanda, tambi?n particip? directamente en nuestras iniciativas a lo largo de 7 a?os. Estas iniciativas fueron espacios para la participaci?n de tod@s, sin m?s exclusi?n que la deshonestidad y el crimen.

Seg?n nuestra valoraci?n, ten?amos un compromiso con esa gente. As? que nuestro siguiente paso, pensamos, deber?a ser tambi?n una iniciativa civil y pac?fica.

3.- La lecci?n de las iniciativas anteriores: mirar abajo.- Mientras la clase pol?tica, en 2001, convert?a en ley su traici?n, en las comunidades zapatistas informaba la delegaci?n que particip? en la llamada “Marcha del Color de la Tierra”. Contra lo que se pueda pensar, el informe no se refer?a primordialmente a lo que se hab?a hablado y escuchado con y de pol?ticos, dirigentes, artistas, cient?ficos e intelectuales; sino a lo que hab?amos visto y escuchado del M?xico de abajo.

Y la valoraci?n que present?bamos coincid?a con la que hab?an hecho los 5,000 delegados de la consulta de 1999 y los de la Marcha de los 1,111 en 1997. A saber, hab?a un sector de la poblaci?n que nos interpelaba, que nos dec?a “los estamos apoyando en esto de las demandas ind?genas, pero ?y nosotros qu??” Y este sector estaba, y est?, formado por campesinos, obreros, empleados, mujeres, j?venes. Sobre todo mujeres y j?venes, con todos los colores pero la misma historia de humillaci?n, despojo, explotaci?n y represi?n.

No, no le?mos que pidieran alzarse en armas. Tampoco que esperaran un l?der, un gu?a, un caudillo, un “rayo de esperanza”. No, le?mos y entendimos que esperaban que luch?ramos junto con ell@s por sus demandas espec?ficas, as? como ell@s luchaban junto con nosotros por las nuestras. Le?mos y entendimos que esa gente quer?a otra forma de organizarse, de hacer pol?tica, de luchar.

La “salida” de los 1,111 y de los 5,000 hab?a significado “abrir” todav?a m?s nuestros o?dos y mirada, porque est@s compas hab?an visto y escuchado, DIRECTAMENTE Y SIN INTERMEDIARIOS, a l@s de abajo. No s?lo la situaci?n de vida de personas, familias, grupos, colectivos y organizaciones, tambi?n su convicci?n de lucha, su historia, su “esto soy”, su “aqu? estoy”. Y era gente que no hab?a podido visitar nunca nuestras comunidades, que no conoc?a directamente nuestro proceso, que s?lo sab?a de nosotros lo que nuestra palabra le hab?a narrado. Y no era gente que hubiera estado en el templete de las distintas iniciativas en las que l@s neozapatistas hac?amos contacto directo con l@s ciudadan@s.

Era gente humilde y sencilla a la que nadie escuchaba, y que necesit?bamos escuchar… para aprender, para hacernos compa?er@s. Nuestro siguiente paso deber?a ser para hacer contacto directo con esa gente. Y si antes hab?a sido para hablar y que nos escucharan, ahora deb?a ser para escucharl@s. Y no para relacionarnos con ell@s en una coyuntura, sino a largo plazo, como compa?er@s.

Tambi?n analizamos que la delegaci?n zapatista, cuando “sal?a” a alguna iniciativa, era “aislada” por un grupo de personas: las que organizaban, las que decid?an cu?ndo, d?nde y con qui?n. No juzgamos si eran buenas o malas, s?lo lo se?alamos. Por lo tanto, la siguiente iniciativa deb?a poder “detectar” esos “aislamientos” en un inicio, para evitarlos m?s adelante.

Adem?s, queri?ndolo o no, las “salidas” del EZLN hab?an privilegiado la interlocuci?n con un sector de la poblaci?n: la clase media ilustrada, intelectuales, artistas, cient?ficos, l?deres sociales y pol?ticos. Puestos a escoger, en la nueva iniciativa tendr?amos que elegir entre ese sector o el de los m?s despose?dos. Y, si ten?amos que elegir, lo har?amos por es@s, l@s de abajo, y construir un espacio para encontrarnos con ell@s.

4.- El “costo” de ser consecuente.- Cada conclusi?n que hac?amos en el an?lisis interno nos llevaba a una definici?n, y ?sta a una nueva conclusi?n. Seg?n nuestro modo, no pod?amos llamar a la gente a una iniciativa sin decirle claramente lo que pens?bamos y a d?nde quer?amos ir. Si valor?bamos que con la clase pol?tica nada, que nada arriba, deb?amos decirlo. Deb?amos hacer una cr?tica frontal y radical de TODA la clase pol?tica, ya sin diferenciar (como diferenci?bamos antes a C?rdenas del PRD), dando nuestros argumentos y razones. Es decir, avisarle a la gente lo que se hab?a roto.

Pensamos entonces (y, como se ver?a despu?s, no nos equivocamos) que el sector que antes sigui? a Cuauht?moc C?rdenas Sol?rzano, “olvidar?a” despu?s las acciones legislativas y de gobierno del PRD, las incorporaciones de expri?stas, los coqueteos con el gran dinero, las represiones y agresiones de gobiernos perredistas a movimientos populares fuera de su ?rbita, el silencio c?mplice de L?pez Obrador frente al voto perredista en el Senado contra los Acuerdos de San Andr?s, y proclamar?a a AMLO nuevo l?der. De L?pez Obrador hablaremos m?s adelante, por ahora s?lo diremos que la cr?tica lo incluir?a y, era de esperar, eso molestar?a y alejar?a a ese sector que hab?a estado cerca del neozapatismo.

Este sector, formado principalmente, pero no s?lo, por intelectuales, artistas, cient?ficos y l?deres sociales, inclu?a tambi?n a lo que llaman “la base social perredista” y a mucha gente que, sin ser af?n o simpatizante del PRD, piensa que hubo o hay algo rescatable en la clase pol?tica mexicana. Y toda esta gente, junto a mucha m?s que no suscrib?a ni suscribe los an?lisis y posiciones del PRD, hab?a formado una especie de “escudo” en torno a las comunidades ind?genas zapatistas. Se hab?a movilizado cada vez que sufr?amos una agresi?n… menos cuando la agresi?n provino del PRD.

La cr?tica y la distancia frente a AMLO, a quien consideraban y consideran su alternativa para arriba, ser?a considerada una cr?tica a ell@s. Ergo, no s?lo dejar?an de apoyarnos, tambi?n pasar?an a atacarnos. As? ocurri?.

Entre los “triunfos” de quienes, desde la academia, las ciencias, las artes, la cultura y la informaci?n, apoyan incondicional y acr?ticamente a L?pez Obrador (y hacen ostentaci?n de intolerancia y despotismo… a?n sin tener el gobierno) est? uno que ha pasado desapercibido: lograron lo que no pudo el dinero, las presiones y las amenazas, es decir, cerrar los pocos espacios p?blicos que daban lugar a la palabra del EZLN. Primero mintieron, luego tergiversaron y calumniaron, despu?s arrinconaron y, por ?ltimo, eliminaron nuestra palabra. Ahora tienen el campo libre para hacerse eco estridente (previa edici?n) de lo que dice y contradice AMLO, sin que nada ni nadie les haga sombra.

Pero el costo no s?lo ser?a pol?tico… tambi?n militar. Es decir, el “escudo” dejar?a de serlo y la posibilidad de un ataque militar contra el EZLN ser?a cada vez m?s atractiva para los poderosos. La agresi?n vendr?a entonces con ropas verde olivo, azules, tricolores… o, como ocurri?, amarillas (el gobierno perredista de Zinacant?n, Chiapas, atac? con armas de fuego una movilizaci?n pac?fica de bases de apoyo zapatistas el 10 de abril del 2004, los paramilitares amarillos formaron despu?s, patrocinados por el PRD, las primeras “redes ciudadanas de apoyo a AMLO” -otro “olvido” de quienes reclamaron y reclaman que el EZLN no apoyara ni apoye al perredista-).

Entonces decidimos separar la organizaci?n pol?tico-militar de la estructura civil de las comunidades. Esto era una necesidad apremiante. La injerencia de la estructura pol?tico-militar en las comunidades hab?a pasado, de ser un impulso, a convertirse en un obst?culo. Era el momento de hacerse a un lado y no estorbar. Pero no s?lo se trataba de evitar que el proceso que hab?an construido (con aporte, ingenio y creatividad propios) las comunidades zapatistas, fuera destruido al mismo tiempo que el EZLN o estorbado por ?l. Se buscar?a tambi?n que el costo de la cr?tica a la clase pol?tica fuera “pagado” s?lo por el EZLN y, preferentemente, por su jefe militar y vocero.

Pero no s?lo. En el caso de que las comunidades zapatistas decidieran dar el paso que el EZLN ve?a como necesario, urgente y consecuente, deb?amos estar listos para sobrevivir a un ataque. Por eso, tiempo despu?s, la Sexta Declaraci?n de la Selva Lacandona arrancar?a con una alerta roja, y hab?a que prepararse, por a?os, para ella.

5.- Anticapitalista y de izquierda.- Pero la conclusi?n principal a la que llegamos en nuestra valoraci?n no ten?a qu? ver con estos aspectos, digamos, t?cticos, sino con algo fundamental: el responsable de nuestro dolor, de las injusticias, desprecios, despojos y golpes con los que vivimos, es un sistema econ?mico, pol?tico, social e ideol?gico, el sistema capitalista. El siguiente paso del neozapatismo ten?a que se?alar claramente al responsable, no s?lo de la conculcaci?n de los derechos y de la cultura ind?gena, sino de la conculcaci?n de derechos y de la explotaci?n de la gran mayor?a de la poblaci?n en M?xico. Es decir, deber?a ser una iniciativa anti-sist?mica. Antes de eso, aunque tendencialmente todas las iniciativas del EZLN eran anti-sist?micas, no eran se?aladas claramente. Toda la movilizaci?n en torno a los derechos y cultura ind?gena hab?a sido dentro del sistema, incluso con la intenci?n de construir interlocuci?n y un espacio jur?dico dentro de la legalidad.

Y definir al capitalismo como el responsable y el enemigo tra?a consigo otra conclusi?n: necesit?bamos ir m?s all? de la lucha ind?gena. No s?lo en declaraciones y prop?sitos, tambi?n en organizaci?n.

Se necesitaba, se necesita, pens?bamos, pensamos, un movimiento que una las luchas en contra del sistema que nos despoja, nos explota, nos reprime y nos desprecia como ind?genas. Y no s?lo a nosotr@s como ind?genas, sino a millones que no son ind?genas: obreros, campesinos, empleados, peque?os comerciantes, ambulantes, trabajador@s sexuales, desempleados, migrantes, subempleados, trabajador@s de la calle, homosexuales, lesbianas, transg?nero, mujeres, j?venes, ni?@s y ancian@s.

En la historia de la vida p?blica del EZLN hab?amos conocido a otras organizaciones y pueblos indios y nos hab?amos relacionado con ell@s con fortuna. El Congreso Nacional Ind?gena nos hab?a permitido no s?lo conocer y aprender de las luchas y procesos de autonom?a que pueblos indios estaban llevando adelante, tambi?n hab?amos aprendido a relacionarnos con ell@s con respeto.

Pero tambi?n hab?amos conocido a organizaciones, colectivos y grupos pol?ticos y culturales con una definici?n claramente anticapitalista y de izquierda. Frente a ell@s hab?amos mantenido desconfianza, distancia y escepticismo. La relaci?n hab?a sido, sobre todo, un continuo desencuentro… de ambos lados.

Al reconocer al sistema capitalista como responsable del dolor ind?gena, el EZLN ten?a que reconocer que no s?lo a nosotros nos produc?a ese dolor. Estaban, est?n, es@s otr@s que hemos ido encontrando a lo largo de estos 12 a?os. Reconocer su existencia era reconocer su historia. Es decir, ninguna de esas organizaciones, grupos y colectivos hab?a “nacido” con el EZLN, ni a su ejemplo, ni a su sombra, ni bajo su techo. Eran, son, agrupamientos con una historia propia de lucha y dignidad. Una iniciativa antisistema capitalista deb?a no s?lo tomarlos en cuenta, sino plantear una relaci?n honesta con ell@s, es decir, una relaci?n respetuosa.

L@s compas del Congreso Nacional Ind?gena nos hab?an ense?ado que reconocer historias, modos y ?mbitos es la base para el respeto. As? que pens?bamos que era posible plantear esto a otras organizaciones, grupos y colectivos anticapitalistas. La nueva iniciativa deb?a plantearse la construcci?n de coincidencias y alianzas con es@s otr@s, sin que ello significara unidad org?nica o hegemon?a de ell@s o del EZLN.

6.- Mirar arriba… lo que no se dice.- Conforme iba avanzando all? arriba la lucha por la silla presidencial, iba quedando claro para nosotros que lo fundamental no se tocaba: el modelo econ?mico. Es decir, el sistema que padecemos como pueblos indios y como mexican@s, no era abordado por ninguna propuesta de quienes se disputaban el arriba, ni por el PRI, ni por el PAN, ni por el PRD.

Como ha sido se?alado, no s?lo por nosotros, la propuesta supuestamente de “izquierda” (la del PRD en general y la de AMLO en particular), no era ni es tal. Era y es un proyecto de administraci?n de la crisis, asegurando ganancias para los grandes propietarios y controlando el descontento social con apoyos econ?micos, cooptaci?n de dirigentes y de movimientos, amenazas y represi?n. Desde la llegada de C?rdenas Sol?rzano al gobierno de la capital, luego con Rosario Robles y despu?s con L?pez Obrador y Alejandro Encinas, la ciudad de M?xico era y es gobernada como con el PRI, pero ahora bajo la bandera del PRD. Cambi? el partido pero no la pol?tica.

Pero AMLO ten?a, y tiene, lo que ninguno de sus antecesores: carisma y habilidad. Si antes C?rdenas us? el gobierno de la ciudad como trampol?n para la presidencia; L?pez Obrador tambi?n, pero con mayor pericia y fortuna que el ingeniero. El gobierno de Vicente Fox, con sus torpezas, se convirti? en el principal promotor y publicista de la candidatura del perredista. Seg?n nuestras valoraciones, AMLO ganar?a la elecci?n para presidente de la Rep?blica.

Y no nos equivocamos. L?pez Obrador obtuvo el mayor n?mero de votos entre quienes se disputaban la presidencia. Aunque no con la holgura que vaticin?, su ventaja fue clara y contundente.

En donde s? nos equivocamos es en pensar que el recurso del fraude electoral era ya cosa del pasado. De esto hablaremos m?s adelante.

Siguiendo con nuestro an?lisis, la llegada de AMLO y su equipo (formado por puros salinistas descarados o vergonzantes, adem?s de una runfla de personas viles y ruines) a la presidencia de la Rep?blica significaba la llegada de un gobierno que, aparentando ser de izquierda, operar?a como de derecha (tal y como hizo, y hace, en el gobierno del DF). Y, adem?s, llegar?a con legitimidad, simpat?a y popularidad. Pero nada de lo esencial del modelo econ?mico ser?a tocado. En palabras de AMLO y su equipo: “se mantendr?an las pol?ticas macroecon?micas”.

Como casi nadie dice, las “pol?ticas macroecon?micas” significan aumento de explotaci?n, destrucci?n de la seguridad social, precarizaci?n del trabajo, despojo de tierras ejidales y comunales, aumento de la migraci?n a los Estados Unidos, destrucci?n de la historia y la cultura, represi?n frente al descontento popular… y privatizaci?n del petr?leo, la industria el?ctrica y la totalidad de los recursos naturales (que, en el discurso lopezobradorista, se disfrazaban como “coinversi?n”).

La pol?tica “social” (los “analistas” afines a AMLO “olvidan”, otra vez, las grandes semejanzas con aquel “solidaridad” de Carlos Salinas de Gortari ??” el “innombrable” renombrado en el equipo de L?pez Obrador) de la propuesta perredista, se nos dec?a, ser?a posible reduciendo el gasto del aparato gubernamental y eliminando (¡ja!) la corrupci?n. El ahorro obtenido servir?a para la ayuda a los sectores “m?s vulnerables” (ancianos y madres solteras) y para apoyar las ciencias, la cultura y el arte.

Entonces pensamos: gana AMLO la presidencia con legitimidad y el apoyo de los grandes empresarios, adem?s del respaldo incondicional de la intelectualidad progresista; sigue el proceso de destrucci?n de nuestra Patria (pero con la coartada de ser una destrucci?n “de izquierda”); y cualquier tipo de oposici?n o resistencia ser?a catalogada como “patrocinada por la derecha, al servicio de la derecha, sectaria, ultra, infantil, aliada de Martha Sahag?n (entonces era Martita la que “sonaba” como precandidata del PAN ??” despu?s la etiqueta dir?a “aliado de Calder?n”-) y bla, bla, bla”, reprimida (como el movimiento estudiantil de 1999-2000; el pueblo de San Salvador Atenco ??”recordemos que todo inicia con el perredista presidente municipal de Texcoco, -los diputados del PRD en el Estado de M?xico, hoy demandantes de la libertad de l@s pres@s, saludaron y apoyaron en su momento la represi?n polic?aca-; y l@s j?venes que fueron reprimid@s por el gobierno perredista de ese “defensor del derecho a la libre expresi?n”, Alejandro Encinas, parad?jicamente, por bloquear una calle en demanda de libertad y justicia para Atenco); agredida (como las bases de apoyo zapatistas en Zinacant?n); o calumniada, perseguida y satanizada (como la Otra Campa?a y el EZLN).

Pero la ilusi?n se acabar?a a la hora en que se fuera viendo que nada hab?a cambiado para l@s de abajo. Y entonces vendr?a una etapa de des?nimo, desesperaci?n y desilusi?n, es decir, el caldo de cultivo para el fascismo.

Para ese momento ser?a necesaria una alternativa organizativa de izquierda. Seg?n nuestro c?lculo, en los primeros 3 a?os de gobierno se definir?a la verdadera naturaleza del llamado “Proyecto Alternativo de Naci?n”.

Nuestra iniciativa deb?a tomar en cuenta esto y prepararse para ir con todo en contra (caricaturas incluidas) por varios a?os, antes de convertirse en una opci?n real, de izquierda y anticapitalista.

7.- ?Qu? segu?a? La Sexta.- Para finales del 2002, el proyecto que despu?s ser?a conocido como la Sexta Declaraci?n de la Selva Lacandona estaba esbozado a grandes rasgos: una nueva iniciativa pol?tica, civil y pac?fica; anticapitalista, que no s?lo no buscara la interlocuci?n con los pol?ticos, sino que los criticara abiertamente y sin consideraciones; que permitiera el contacto directo entre el EZLN y l@s otr@s de abajo; que l@s escuchara; que privilegiara la relaci?n con la gente humilde y sencilla, que permitiera la alianza con organizaciones, grupos y colectivos con el mismo pensamiento; que fuera de largo aliento; que se preparara para caminar con todo en contra (incluido el sector progresista de artistas, cient?ficos e intelectuales) y dispuesta a enfrentarse a un gobierno con legitimidad. En suma: mirar, escuchar, hablar, caminar, luchar, abajo… y a la izquierda.

En enero del 2003, decenas de miles de zapatistas “tomaron” la ciudad de San Crist?bal de las Casas, Chiapas. Machetes (en honor a l@s rebeldes de Atenco) y varas de ocote ardiendo brillaron e iluminaron la plaza central de la antigua Jovel. Habl? la direcci?n zapatista. De entre ell@s, el Comandante Tacho advirti? a quienes apostaban a la desmemoria, el cinismo y la conveniencia: “Se equivocan, s? hay otra cosa”.

En ese momento, a?n entre la sombra de la madrugada, la Sexta Declaraci?n empez? a andar…

(Continuar?…)
Por el Comit? Clandestino Revolucionario Ind?gena-Comandancia General del EZLN y Comisi?n Sexta.

Subcomandante Insurgente Marcos.
M?xico, Agosto-Septiembre del 2006.


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1 Comment »

  1. Estimado Sub, en su visita del día martes 24 de Octubre 06 en el “Proyecto Mercurio” de Empalme Sonora, se ventilaron en los medios una gran magnitud de falsedades referente a los tratos a jornaleros del sureste, principalmente a chiapanecos. Un servidor, como responsable de contratar, transportar y albergar a esa gente, le pide complemente su juicio al respecto. De pronto, le puedo enviar un video que nos evita “los engaños” al momento de contratar a mas de 3,000 kms. de distancia y al mismo tiempo nos compromete a evitar las tan deliberadas y desgastantes injusticias. Si no fuera suficiente ese documento, estoy dispuesto a reunirle otro tipo de testimonios. ¡Creo y lucho por la dignidad y busco ser justo al defenderla!

    Comment by LIC. MARIO PALOMARES — November 3, 2006 @ 4:17 pm

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