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Posted on 03.29.06 by relegado uno @ 10:49 am
Palabras del Subcomandante Insurgente Marcos en la Yerbabuena, Colima Y esto viene a cuento por lo que escuchamos ahorita en sus palabras. Hace tiempo, un fil?sofo de la historia dec?a que la burgues?a, o sea los capitalistas, hab?an acomodado toda la historia de la humanidad para demostrar que ellos eran el punto m?s alto de la historia de la humanidad, que todo lo que hab?a pasado era para llegar a donde est?n ellos. Y dec?a que para hacer esto, los historiadores usaban el m?todo de la tijera y el engrudo: cortaban los pedazos de historia y los iban pegando para que todo pareciera que era una hilera, una escalera que llegaba a la parte m?s alta que es el capitalismo. Y este m?todo de la tijera y el engrudo es el que usan all? arriba los poderosos para todo lo que est? pasando all? abajo. Aqu? cuando estamos escuchando lo de la Yerbabuena nosotros recordamos lo que presentaban los noticieros de la televisi?n cuando hac?a erupci?n el volc?n: editaban la parte de la Yerbabuena. Y era una comunidad que, por temor a lo que pudiera pasar, se hab?a ya desplazado y s?lo quedaban unas cuantas familias que no entend?an el peligro que estaban corriendo. En ese sentido, se presentaba la historia como que el gobierno estaba haciendo el favor de concientizar a la gente de que corr?a peligro y se fuera, y cortaban la parte del hotel por supuesto, cortaban la parte de todo el trabajo de privatizaci?n que est?n haciendo sobre las tierras y se concentraba esto en un problema de que la naturaleza era la que estaba desalojando a los campesinos. Este recortar y pegar para acomodar las cosas es el que estamos contemplando una y otra vez a lo largo de toda la Otra Campa?a, nunca hablaron los medios de comunicaci?n, y yo creo que los que est?n presentes tampoco lo van a hacer, del hotel, del dinero que est? detr?s de ellos y, sobre todo no van a hablar de la resistencia de la comunidad aqu? de la Yerbabuena y de la gente pues que la apoya, para no perder sus tierras porque sobre todo significa ced?rselas al extranjero. Pero adem?s es el lugar donde crecieron, nacieron y donde nosotros estamos de acuerdo que tienen que seguir. Yo traigo la propuesta pues de la direcci?n del EZLN, del Comit? Clandestino Revolucionario Ind?gena-Comandancia general del EZLN, para ofrecerles el env?o de ma?z a los compa?eros y compa?eras de aqu? de la Yerbabuena para mantenerlos en su resistencia, para apoyarlos en su resistencia, as? como nosotros hemos recibido apoyo. No es mucho pero es ma?z bueno, no es transg?nico y para nosotros es un s?mbolo que una un extremo del pa?s con el otro extremo, en este caso con ustedes. Esta edici?n de tijera y engrudo que construye el M?xico de arriba incluye a Colima exactamente como lo describieron: todo est? en paz, Colima s?lo aparece en las noticias cuando al gobernador se le cae el avi?n y todo mundo sospecha que es por narcotraficante pero nadie dice nada, o cuando hace erupci?n el volc?n. De ah? en fuera, toda la parte que nos narraron sobre maltrato y violencia a adolescentes, a ni?os, a mujeres, todo lo que nos estuvieron describiendo est? recortado y s?lo aparecen estas partes del M?xico de arriba. Y a lo largo de todo lo que hemos recorrido en todos los estados aparece esta edici?n y eso es lo que se est? presentando como el M?xico de arriba y es el que se vende no s?lo al extranjero, sino que nos venden a nosotros mismos, al resto del pa?s. Y entonces, lo que est? haciendo la Otra Campa?a es ir al bote de la basura en que han convertido el M?xico para abajo, para ir rescatando esas historias, incluso ir a las cenizas si es que quemaron esos recuerdos o esas historias de rebeld?a y volverlas a armar, precisamente con quienes son los protagonistas. Por eso es importante, muy importante, la palabra de ustedes, m?s que la que yo traiga o m?s que la que traigan los compa?eros y compa?eras que vienen de otra parte. No hay que escatimar ninguna explicaci?n y ninguna palabra. Tal vez a la hora de la comida o antes de que lleg?ramos nosotros, estos compa?eros de medios alternativos se acerquen a ustedes a hacerles entrevistas: cuenten todo. Nosotros necesitamos volver a hacer la otra historia, volver a armar todos esos pedazos y demostrar que no es cierto que no hubo resistencia en ninguna parte del pa?s, que no es cierto que no hay rebeld?a, que no es cierto que all? arriba son para siempre y que son eternos. Esta es la parte m?s importante de la Otra Campa?a en esta primera etapa. Porque luego sigue, y eso es lo que estamos tratando de hacer, de que el pa?s, el pa?s de abajo, el M?xico de abajo, conozca esa otra historia y reconozca cada quien en su lugar que no est? solo. Y la Yerbabuena, los compa?eros y compa?eras de la Yerbabuena van a descubrir no s?lo que en Colima hay m?s que piensan como ellos y que resisten como ellos, sino en occidente, en el centro del pa?s y en todo el sureste, y en el sur, que ahora vamos para all? y luego en el norte. Y entonces se va a crear esto que nosotros decimos que es como una red, primero de conocimiento -este qui?n eres t?, esto soy yo- que significa reconocer la historia y tambi?n la lucha que lleva cada qui?n. Y entonces s?, es como, como se sigue, hacer un acuerdo para que todas esas resistencias se levanten. Esto es importante, porque lo que estamos proponiendo nosotros en la Otra Campa?a es pasar de la defensiva a la ofensiva: vamos por ellos. Eso es lo que estamos diciendo nosotros pues a los de all? arriba. Cuando nos presentamos en un acto p?blico y decimos bueno nosotros no venimos a prometerles nada, es cierto: a los de abajo no venimos a prometerles nada, a los de arriba venimos a prometerles que los vamos a destruir. En cada lugar donde vamos ese es el mensaje que se trata, pero no se trata de la voluntad de una organizaci?n o de un grupo de individuos sino en el trabajo que se est? construyendo a partir de esas experiencias. Es importante que los compa?eros y compa?eras de la Yerbabuena, como el compa de Comala, como los compas pues que han pasado, detallen sus experiencias de resistencia porque esto es lecci?n para mucha gente que pregunta ?qu? hago?, tengo este problema ?qu? hago? Y aqu? tomo el problema pues de los compa?eros a los que les hicieron la trampa para quitarles las tierras ejidales. Lo hemos encontrado en todas partes, se trata de apropiarse de la tierra apropi?ndose, aprovech?ndose perd?n, de la ignorancia de la gente y entrando a trav?s del gobierno que se supone que est? para servir al pueblo y ahora entendemos que se trata de un gobierno que es parte de esta guerra de conquista que se est? desatando all? arriba. En el caso aqu? de la Yerbabuena y de Comala la apuesta de los poderosos es usar el volc?n (o alg?n fen?meno natural) para hacerles el trabajo sucio de eliminar a la gente y apoderarse de la tierra. Ahora pues, gracias al compa?ero y a la historia pues que ustedes contaron. No importa tanto clavarse en el propietario del hotel y que perdamos de vista la gente digna y rebelde que aqu? se mantuvo desafiando al volc?n ese, y al otro volc?n que desde el centro de la Rep?blica y desde el poder econ?mico hizo todo lo posible por sacarlos, por desaparecerlos. Y hay otra historia que siempre nos pasa desapercibida tambi?n, o que nos provoca recelo en muchos casos, que es de la gente que los apoy?. Porque no resistieron solos, hubo gente de Colima, de Manzanillo, pues, de todo el estado que se acerc? a ellos -o que se acerca todav?a pues- por diversas causas, y les echa el hombro o la mano respetando la autonom?a y las decisiones propias de la comunidad. Esa es la propuesta nuestra en la Otra Campa?a: que podamos establecer una relaci?n de apoyo entre todos nosotros sin que eso implique tener injerencia, o sea, llegar a mandar a un lugar donde la misma gente est? organizada. Por eso es importante que todo lo que se ha creado y construido en torno a la Yerbabuena se conozca en todo el pa?s, como esta triple relaci?n: la que los poderosos hacen para apoderarse de la tierra, la que la gente originaria levanta para resistirse y la gente que llega de otros lados a apoyar esa resistencia. En varios puntos del pa?s hemos encontrado esto, son como focos de resistencia que no aparecen en la historia de arriba, que no aparecen en los medios de comunicaci?n y que tiene que ser conocida en nuestro pa?s porque nos est? dando a todos, a todos, incluidos a nosotros los zapatistas, un rumbo, y un rumbo como naci?n. Por supuesto que est? todo este problema de, como ind?genas que tenemos, como estudiantes, como maestros, pero si lo vamos siguiendo detalladamente vamos viendo ese m?todo de editar, de tijera y engrudo y entonces lo que tenemos que hacer es empezar a escarbar abajo, digo esto porque la Otra Campa?a no es del EZLN solamente, es tambi?n de ustedes, de eso se trata pues esta gira. Y habr? que seguir recorriendo en otras partes, ir recogiendo esas historias de resistencia como la que nos platicaron de la escuela de los nahuas que son de Guerrero que no les dan los derechos que deben tener y buscan la forma de mantener su identidad, y muchas historias que hay por ah? perdidas. No se trata de oponer al Colima de arriba, el de los grandes centros hoteleros, el del volc?n, el de la paz social y la bonanza econ?mica, el Colima de la destrucci?n, del crimen, de la prostituci?n, de todo lo que nos estuvieron contando, no s?lo, hay que levantar sobre todo la historia del Colima que se rebela, resiste y que tiene victorias y ?xito. Porque para nosotros, que estamos all?, como zapatistas, el habernos enterado de que a pesar de las amenazas -todos los medios de comunicaci?n, incluso con una guarnici?n del ej?rcito federal dentro de la comunidad- haya un grupo de familias que digan: no me voy y no me voy aunque ese que est? all? enfrente explote, mucho menos le voy a tener miedo al que est? all?. Son esa muestras de valent?a y dignidad que nosotros decimos ”uta!, qu? bueno que somos mexicanos pues y qu? bueno que luchamos por ser mexicanos por gente como, como aqu? como la de la Yerbabuena, y mi admiraci?n tambi?n especial porque nosotros tambi?n hemos recibido mucha ayuda de gente que no es de nosotros pero se ha acercado con nosotros y nos ha respetado, a toda la gente que me imagino que ser? la mayor?a de la que est? aqu? que ha apoyado a esta gente. Ese esfuerzo, esa dedicaci?n y ese sacrificio me cae que no s? si sali? en los peri?dicos pero en nuestro coraz?n nosotros lo tenemos. Desde all? y a la distancia por mismos compa?eros que hacen trabajo con ustedes que nos contaron esta historia. Ahora lo que se trata no es s?lo que venga el ma?z zapatista a apoyar esta comunidad, se trata de que las organizaciones pol?ticas que est?n aqu? conozcan esto, lo difundan, tienen publicaciones, tienen gente que se dedica pues a formar pol?ticamente, a agitar, ya tienen otra bandera y otro argumento de que s? es posible enfrentarse al gobierno, no s?lo el de la Yerbabuena, tambi?n el de los estudiantes, el de los maestros, el de la compa?era feminista que ya me hizo reconsiderar lo de que apoyemos la lucha de las mujeres no, es broma pues. Todas esas luchas pues que est?n sueltas, no s?lo para que se conozcan, para que establezcan contactos con otros grupos que est?n surgiendo en otros lados, sino este esp?ritu de comunidad que sentimos aqu? que pues nos sentimos como en casa, nom?s me deben los tacos que dicen que ya comieron. Es algo que hay que, que hay que mantener compa?eros y defender, no s?lo en Colima pues hay que hacerlo pues por todo M?xico. Entonces yo les pido pues ora s? que como camaradas a los compa?eros de medios que vienen en la caravana que pongan atenci?n ahorita en la comida y eso para sacar lo m?s que sea posible de la historia de la Yerbabuena y de la gente que se ha acercado desde que surgi? el movimiento. El desaf?o que hicieron fue impresionante. O sea, en la televisi?n pues se les cay? el teatro. Pero ahora nosotros ya podemos decir en cualquier momento cuando salgan las noticias de que: “miren el volc?n y miren los soldados, pero miren qui?n queda”. Y entonces ya vamos a desconfiar de todo; de todos los que dicen: “es gente ignorante, que no entiende el peligro que corre”. Y no, lo que estamos viendo es que quieren la tierra estos grandes capitalistas. Y que pongamos atenci?n, este es el mensaje pues para los compa?eros que son maestros, profesores, estudiantes, de que aqu? en Colima est? esa parte que fue editada, cortada y fue arrojada a la basura. Hay que buscarla, levantarla y darla a conocer, es parte pues de lo que nos toca, como dec?a otra vez la compa?era pues de las mujeres. Compa?eros y compa?eras, a grandes rasgos pues les digo c?mo va la Otra Campa?a, c?mo hemos visto nosotros. Ahorita ya acabamos Jalisco, Nayarit, ma?ana acabamos pues Colima, seguimos ya por la costa sur: Michoac?n, Guerrero, perd?n Morelos, Guerrero, luego el DF, el Estado de M?xico y de ah? ya nos vamos para el norte. Pr?cticamente, ya acabar?amos con la mitad del pa?s y se supone que nos acercamos a la zona donde te?ricamente habr?a m?s escepticismo para cualquier movilizaci?n pol?tica, por supuesto para la Otra Campa?a. Lo que hemos visto nosotros es que hay mucha gente, mucha gente como nosotros, miles, cientos de miles, que no es que est?n pensando que los partidos pol?ticos no sirven y pues ni modo, a ver qui?n queda, o no es que los partidos pol?ticos no sirven y pues a ver yo me rasco con mis u?as. Hay muchas historias como ?sta de la Yerbabuena en todo el pa?s que se est?n dando a conocer y a la hora de darse a conocer est?n buscando la organizaci?n. El eje central de la Otra Campa?a es ofrecerle a cada organizaci?n un lugar de respeto, no se trata de que desaparezca, por poner el ejemplo de la organizaci?n que tiene la comunidad de la Yerbabuena y se pase a otra cosa, se subsuma o se meta a otra organizaci?n sino que mantenga su autonom?a e independencia y que ya no est? sola. Entonces vamos encontrando todo esto: individuos, familias, grupos, organizaciones sociales, que antes no se conoc?an pero que ah? estaban, pero nadie sab?a de ellas. Y lo que estamos haciendo es como d?ndole una pasada a la tierra y estamos descubriendo todo lo que estaba abajo, y estaba abajo porque lo hab?an cortado y editado y lo hab?an dejado caer y el paso del tiempo lo hab?a ido ocultando, pero esa gente, esa gente que hemos ido encontrando en todo el pa?s es bien chingona compa?eros y compa?eras, bien decidida, con gran experiencia de lucha, no es armada, tienen gran experiencia en movilizaciones, en trabajos, en la lucha de sobrevivencia y est? ansiosa de lo mismo que nosotros: de cobrar all? arriba el precio de nuestra existencia. Porque nosotros entendemos que s?lo vamos a sobrevivir si ellos de all? arriba desaparecen, y que la existencia de all? arriba, de ellos que est?n all? arriba, significa nuestra desaparici?n. Eso es lo que est? claro para nosotros. Lo que se est? convirtiendo ahora en una lucha a la ofensiva nace como una lucha de sobrevivencia y es esto lo que est?n temiendo all? arriba y es esto porqu? -para que entiendan- se est? editando todo lo que es la Otra Campa?a, toda esa parte se est? cortando. Y el ?nico lugar donde podemos recoger esto, que no se vaya a la basura es el trabajo que est?n haciendo estos compa?eros, en sus p?ginas de internet, en sus publicaciones, todos ellos tienen publicaciones, casi siempre las reparten, pero de alguna forma que buscar contacto para que sigan mandando la informaci?n, porque ellos est?n escuchando en cada lugar as? como aqu? lo que est? pasando, tienen su opini?n y su propuesta, pero hasta donde yo he revisado, lo que he le?do, respetan mucho la palabra que dice cada quien, incluso aunque sea desfavorable para ellos. Y ese conocimiento mutuo, eso es lo m?s valioso pues que estamos levantando, nadie lo va a hacer, nadie lo ha hecho, lo tiene que hacer la Otra Campa?a. Entonces lo que nosotros les decimos pues -no s? si es buena o mala noticia- pero no se acaba hoy la Otra Campa?a. Ahora la tienen que agarrar y levantar en Colima, esa otra, otra Colima que ha estado abajo pues, olvidada; levantarla y enarbolarla delante de todos pero ahora con la bandera pues de la Otra Campa?a. Cada quien con su organizaci?n, su grupo, pero ahora en la Otra Campa?a, y decir que la lucha del Colima de abajo es ya una lucha nacional. Eso es lo que ofrece pues la Otra Campa?a. Y a los otros, compa?eros, a los que est?n all? arriba pues m?s bien hay que irles ya poniendo plazo para que se vayan, a los poderosos, eso es lo que estamos proponiendo nosotros. Entonces, compa?eros y compa?eras, pues gracias. Qu? bueno que la entrada a Colima sea aqu?, en la Yerbabuena, es un s?mbolo para nosotros y un orgullo realmente estar con ustedes. Gracias compa?eros, gracias compa?eras. Palabras del Subcomandante Marcos en la ciudad de Colima, Colima Buenas noches Colima. Buenas noches compa?eros y compa?eras, y pueblo de Colima. Gracias por habernos recibido. Hemos llegado hasta ac? para avisarles a ustedes y a todos los que nos est?n escuchando que vamos a derrocar al supremo gobierno, vamos a correr a los grandes industriales, a los banqueros, a los grandes terratenientes y a los grandes comerciantes. Vamos a levantar otro pa?s y vamos a hacer una nueva Constituci?n donde se tome en cuenta a la gente humilde y sencilla, a la que trabaja. Para hacer esto estamos recorriendo el pa?s, para buscar hombres y mujeres, ni?os, j?venes, adultos, ancianos, que quieran a esa bandera tanto como nosotros. Nosotros pensamos que si no lo hacemos, ni esa bandera, ni el suelo que pisamos, ni el cielo que tenemos arriba, ni los ?rboles, ni lo r?os, ni el mar y las lagunas, nada se va a mantener en pie. Todo va a ser conquistado en esta nueva guerra, que no es con bombas, sino que es con las leyes del gobierno y con el despojo que est?n haciendo los grandes empresarios. No venimos a pedir el voto para nadie, ni nosotros como zapatistas ni ninguna de las organizaciones, grupos, colectivos, familias o individuos que est?n en la Otra Campa?a; nosotros le llamamos as? porque no estamos en campa?a electoral. No venimos a contarlos a ustedes para ver qu? sacamos, para usarlos, para que alguien se enriquezca, alguien llegue al poder con un gran discurso y luego se enriquezca y se vaya dej?ndonos en la miseria. No venimos a pedirles que conf?en en nosotros, mucho menos en el hombre que oculta su rostro en una m?scara. Venimos a invitarlos a que conf?en en ustedes. Queremos su lucha, su decisi?n y su dignidad; ?sa que est?n pisoteando los que est?n all? arriba con esta gigantesca campa?a de simulaci?n que se est? renovando cada seis a?os o cada tres a?os, mientras el resto del tiempo vamos acumulando nuestros dolores, nuestras desilusiones, nuestras rabias y nuestra indignaci?n. Nosotros, los del Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, somos ind?genas chiapanecos. El ?ltimo rinc?n de este pa?s es donde estamos, no s?lo geogr?ficamente, sino tambi?n en condiciones de vida. Hace 12 a?os, el primero de enero del 94, nos levantamos en armas para desafiar al gobierno del hombre m?s poderoso de M?xico en ese tiempo: Carlos Salinas de Gortari. Desde entonces, con nuestra sangre, con nuestra lucha, hicimos que este pa?s y el mundo voltearan a ver a los pueblos originarios de estas tierras, a los que levantaron las grandes construcciones, los que hicieron los grandes movimientos que transformaron este pa?s. Y, seg?n nosotros, en nuestro pensamiento como ind?genas, cada tanto hay que luchar porque se amanezca. Cada tanto hay que luchar porque la noche que nos pesa, nuestra noche de dolor, que le pesa a cada uno de forma diferente: al ama de casa a la hora que tiene que enfrentar en su hogar una mesa que cada vez tiene menos alimentos y de peor calidad, que su vivienda cada vez tiene que pagar m?s de la luz, el gas, el tel?fono, el impuesto predial; del trabajador que ve despojados sus derechos laborales, disminuido su salario y aumentada su jornada laboral; de la mujer que desde que es ni?a empieza a ser acosada sexualmente y a ser requerida para ser valorada seg?n su f?sico y no seg?n su inteligencia, su capacidad o su decisi?n; los estudiantes que tienen que entrar a estudiar una carrera por una vocaci?n y se encuentran al salir con que el puesto que aspiraban es ocupado por el pariente o el recomendado del gobernador, del presidente municipal o de alg?n funcionario; por el maestro que no tiene libertad de c?tedra, que tiene que ense?ar lo que le dicen que ense?e y que no tiene ning?n tiempo ni el apoyo para investigar, para crear nuevos conocimientos; por el trabajador manual de las universidades, el trabajador administrativo; por los ancianos y ancianas que son tratados como desecho, que est? estorbando y que hay que barrer lo m?s pronto posible. Por todas partes estamos viviendo ese dolor y cada uno lo puede explicar mejor que otro porque es el propio, es su propia lucha, su propia indignaci?n y su propia rabia. Y, a lo mejor, esto estaba desde antes y cada tanto, cada tres a?os, cada seis a?os, apost?bamos a que alguien con un discurso, hombre o mujer, con un color de un partido pol?tico, nos promet?a que iba a resolver ese dolor personal, individual o familiar que est?bamos cargando. Y resulta que no, que ese dolor no s?lo no se aliviaba sino que adem?s nos regalaban la burla, la simulaci?n, el insulto de tratarnos como idiotas con sus campa?as electorales, de tratarnos como idiotas que no tenemos memoria y que vamos a creer que ahora s? las cosas se van a solucionar por all? arriba, que es por donde nunca se han solucionado. A lo mejor eso no ha cambiado y cada quien se est? conformando con irla pasando y tal vez, seg?n quien quede el 2 de julio, pues a la mejor las cosas no mejoran pero hay que irla tirando. Pero resulta que un pu?ado de hombres y mujeres, nosotros, nosotras, la Otra Campa?a, hemos sentido el dolor por esa bandera, que la est?n enlodando all? arriba, desde el presidente Fox, el gabinete, los diputados y los senadores, todos los gobiernos de todos los niveles y todos los partidos pol?ticos que ahora se est?n disputando un puesto como si se estuvieran disputando un presupuesto. Y cualquiera de ustedes sabe que est?n mintiendo, que no les importamos nada. Ahora simulan inter?s en nosotros porque quieren ese n?mero que est? en nuestra credencial de elector, pero pasando el 2 de julio no existimos para ellos, ni a?n como tengamos rostro, como tengamos nombre. Y esta es la gran paradoja: que a nosotros ind?genas de Chiapas nos ven porque nos tapamos el rostro y a ustedes que tienen el rostro descubierto no los ven ?Qu? clase de pa?s es ?ste? Este pa?s es el que est? moribundo porque alguien ha decidido vender esa bandera y nosotros y nosotras hemos decidido que no lo vamos a permitir. No los estamos llamando a que se alcen en armas ni a que dejen su lucha, su historia, su ciudad, sus calles, sus monta?as, sus campos, sus salones de clase, sus cub?culos, sus peque?os comercios, sus colonias populares. Los estamos invitando a que levanten m?s alto que nunca esa lucha y que ahora esa lucha levante tambi?n esa bandera que es la bandera nacional, que si no la levantamos ahora no va a haber nada que levantar mas que la verg?enza de haber visto que esto ocurr?a y no haber hecho nada. Nosotros les estamos ofreciendo el respeto que nadie m?s les ofrece, un lugar aqu?, junto con nosotros, no bajo la direcci?n de nadie, no para obedecer a nadie, no para encumbrar a nadie, sino para tumbar al supremo gobierno de una vez por todas y a todos los ricos que los est?n sosteniendo y que entonces s? la gente que trabaja, la gente que estudia, sea la que decida qu? gobierno, c?mo, cu?ndo y, que ese gobierno nos obedezca a la gente del pueblo y no al rev?s como pasa ahora que tenemos que obedecerlos y adem?s tenemos que mantenerlos. Lo que est? por ocurrir compa?eros y compa?eras es esta elecci?n entre la simulaci?n que se est? gestando all? arriba y que si sigue adelante va a terminar con la venta y la destrucci?n de este pa?s, con convertirla en una estrella m?s en la bandera de las barras y las turbias estrellas, porque la guerra de conquista que nosotros enfrentamos hace 500 a?os ha entrado en una nueva etapa. Hemos escuchado por todo el pa?s el campo destruido y despoblado y detr?s de esa destrucci?n y despoblamiento la entrada de grandes empresas. Campesinos que ven destruidas sus familias, sus comunidades, porque sus hombres y mujeres j?venes tienen que emigrar a las ciudades o a Estados Unidos buscando trabajo ?qu? clase de pa?s es ?ste que expulsa a quienes lo forman? ?qu? clase de pa?s es ?ste que desprecia y humilla a quienes lo formaron, los pueblos indios? ?qu? clase de pa?s es ?ste que ni siquiera le puede ofrecer el respeto a la dignidad de la mujer, del joven, del anciano, de los ni?os? ?qu? clase de pa?s es ?ste que est? a punto de perecer? Nosotros en la Otra Campa?a les traemos esta invitaci?n: vamos a hacer lo que vamos a hacer, les estamos avisando, pero queremos que est?n junto con nosotros. No pedimos nada especial, s?lo que conf?en en s? mismos, en el lugar que se construyan junto con nosotros y que a la hora que enfrentemos al gobierno y a los grandes ricos, con movilizaciones civiles y pac?ficas, podamos contar con ustedes. Y que entonces el referente de Colima no sea el desastre natural, el cicl?n, el terremoto, la erupci?n del volc?n o la maldad de alg?n gobernante que es descubierto en sus tranzas. Queremos que Colima sea parte junto con nosotros de esa bandera y que Colima junto con nosotros la levante, no la va a levantar el gobernador ni el presidente municipal ni ninguno de esos partidos pol?ticos. Ni nosotros solos tampoco, pesa mucho, necesitamos de ustedes. Nosotros les pedimos que se informen, no los estamos obligando a nada, pero no hemos venido desde las monta?as del sureste mexicano a traerles mentiras ?para qu?? si de esas tienen de sobra: en los peri?dicos, en la radio, en la televisi?n, en los m?tines de los candidatos a la presidencia de la Rep?blica. Nosotros venimos a traerles este problema: el problema de un pa?s que est? agonizando. Lo hemos visto, no tiene nada que ver con el que hablan los discursos de los pol?ticos, o el que dicen los medios de comunicaci?n. Este pa?s est? moribundo, pero hay mucha gente que no soporta m?s y que va a reventar. Nosotros queremos que esa explosi?n sea por caminos civiles y pac?ficos y que tenga un destino donde cada quien vea reconocidos sus derechos y su dignidad. No queremos levantar un movimiento para que un partido, una organizaci?n, un l?der o alguien, llegue al poder. Queremos levantar un movimiento para que exista en este pa?s democracia, libertad y justicia, que es la ?nica forma como podemos levantar esa bandera, la Bandera Nacional. Necesitamos de ustedes compa?eros y compa?eras, les pedimos que se informen, que lo piensen y si sienten junto con nosotros la misma rabia y la misma indignaci?n contra los de arriba, luchen junto con nosotros, en su lugar, escuchando lo que est? pasando en otras partes del pa?s, en ese otro M?xico que est? por levantarse, porque entonces lo que vamos a hacer es como se hacen las cosas, desde abajo y a la izquierda, levantar este pa?s, sacudirlo, hacer que caigan los malos gobernantes y los par?sitos que viven a costa nuestra y volver entonces sobre ese pa?s nuevo a levantar algo digno, para todos, para los hombres, las mujeres, los ni?os y los ancianos sin importar su color, su lengua, su cultura, su estatura ni su idea. Eso es lo que venimos a traer compa?eros y compa?eras, ninguna promesa, s?lo un problema y una invitaci?n: levantar este pa?s para hacerlo digno otra vez. Gracias compa?eros, gracias compa?eras, gracias Colima. Filed under: Noticias Comments:
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somo tantos q aƱoramos ese sueƱo y estamos construyendo en ides y en hechos viva los pueblos en pie de lucha viva lo revolucionarios del ayer del presente y del maƱana viva los hombres de piel color de las tierras
Comment by tupak katary — May 6, 2006 @ 11:06 am