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Posted on 03.26.06 by relegado uno @ 10:47 am
Colonia 2 de agosto Tepic, Nayarit 26 de marzo de 2006 Les voy a contar una historia que pas? hace m?s de doce a?os, cuando en 1992 -ya hab?a pasado la ?poca en que est?bamos solos en las monta?as- hab?amos empezado a contactar a la gente de los pueblos y aquel pu?ado de hombres y mujeres -no pasaban de diez- que era el Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, que hab?a estado durante muchos a?os viviendo en la monta?a, comiendo lo que daba la monta?a y bebiendo el agua que ten?amos, empez? a bajar a los pueblos, empez? a contactar gente que no ten?a ning?n estudio, la mayor?a no hablaba espa?ol, y para poder hablar con ella tuvimos que aprender la lengua, la lengua ind?gena, la que hablaban ellos y tambi?n, junto con la lengua, la cultura. Se supone que nosotros baj?bamos de las monta?as para redimir a los pobres, a los ind?genas y ense?arles. Y en unos pocos tiempos, se vio que era al rev?s, eran ellos los que se convirtieron en nuestros maestros, que nos ense?aron la lucha, la historia. Porque era gente que no hab?a llegado a la lucha de un d?a para otro, sino que llevaba siglos resistiendo contra el aniquilamiento que quer?an hacer contra ellos y contra todos los pueblos ind?genas del pa?s. Hablamos con uno y luego con otro, y con otro, y con otro, luego familias enteras entraron y en unos a?os ?ramos miles, en un proceso conspirativo descomunal. La misma marginaci?n y el aislamiento en el que se encontraban las comunidades permiti? que este proceso pasara desapercibido para el gobierno y para los ricos, o si se dieron cuenta, pues nos despreciaron, as? como nos est?n despreciando ahora en la Otra Campa?a. La situaci?n se fue poniendo cada vez m?s dif?cil porque aparte de ind?genas ?ramos campesinos, somos campesinos, y las reformas salinistas acababan con las demandas de Zapata que estaban en el art?culo 27, acababan con la ?ltima esperanza de conseguir un pedazo de tierra y poder trabajarlo. En 1992, se cumplieron 500 a?os de que llegaron los espa?oles a conquistar estas tierras y detr?s de ellos lleg? el dolor, un dolor que no conoc?amos como ind?genas, lleg? el dolor de ser despreciados y maltratados por un color, por una lengua y por una cultura. Desde entonces, desde esos 500 a?os hasta 1992, ser ind?gena se convirti? en una afrenta para el resto de la sociedad, en algo que deb?a transformarse de una forma u otra. Y durante mucho tiempo… todav?a el gobierno federal sigue considerando un nivel de civilizaci?n o de progreso en una comunidad el que deje de hablar una lengua ind?gena. Para ellos, un s?ntoma de desarrollo en una comunidad es el n?mero de personas que hablan espa?ol y un s?ntoma de retraso y de marginaci?n, es que hablen lengua ind?gena. Era hasta tal punto esto de que muchos ind?genas se avergonzaban de serlo, de su color y aprendieron la lengua, la castilla, decimos nosotros, el espa?ol y aprendieron otra cultura, otro modo, otra forma de vestirse para dejar de ser aquello que era despreciado. Pero hubo otros ind?genas, la mayor?a, que decidieron resistir siendo lo que eran y defendieron, en la marginaci?n y en la pobreza, algo que all? arriba no conocen que se llama dignidad, que es el respeto que tiene uno a s? mismo y el respeto que le tiene al otro, al que es diferente. En 1992 empez? un murmullo, casi un suspiro, algo que casi no se escuchaba, entre las comunidades de que hab?a llegado el momento. ¡Lleg? la hora! empez? a o?rse entre las comunidades. Nosotros est?bamos en el cuartel general del EZLN, en una reuni?n con el estado mayor, cuando lleg? la orden de lo que despu?s ser?a conocido como el Comit? Clandestino Revolucionario Ind?gena y que entonces eran los encargados de los trabajos organizativos en las comunidades. Gente como ustedes, hombres y mujeres comunes, nada mas que m?s morenos, y nada m?s que no hablan espa?ol, no tienen ning?n estudio, no saben leer, ni escribir. ?sos nos mandaron llamar, me mandaron llamar a m? -yo era, soy, el jefe militar del EZLN- y me dijeron que aquello que hab?amos planteado que iba a llegar el momento en que ?bamos a tener que pelear con las armas contra el gobierno por nuestro pueblo, que ellos pensaban que la hora hab?a llegado y me pidieron, como jefe militar, que hiciera el c?lculo de lo que iba a pasar. Nosotros nunca le mentimos a la gente, mucho menos a nuestros compa?eros. Hice un an?lisis de las fuerzas que ten?amos, de las fuerzas militares y de lo que estaba pasando afuera, se hab?a derrumbado el campo socialista, las guerrillas centroamericanas hab?an entrado en proceso de negociaci?n y de rendici?n para decirlo en t?rminos claros, y en el mundo hab?a emergido el poder norteamericano como la fuerza hegem?nica, como omnipotente, como el nuevo dios en la tierra, el dios del dinero. Ten?amos m?s o menos un conocimiento claro de las fuerzas federales, habl? con los compa?eros jefes ind?genas que nos dirigen pol?tica y organizativamente y les dije: primero, no tenemos ninguna oportunidad de sobrevivir en t?rminos militares y, segundo, la gente de afuera no nos va a hacer caso, va a pensar que somos narcotraficantes, uno, dos, que estamos pagados por una potencia extranjera y, tres, que somos una banda de ladrones. La ?nica ventaja es que si nos alzamos en armas ahora, nadie va a pensar que estamos pagados por el oro de Mosc?, porque la Uni?n Sovi?tica ya no exist?a. Y entonces ellos me dicen “?y qu? se puede hacer?”, pues podemos librar lo del narcotr?fico si no peleamos aqu? y eso nos llevar?a a pelear en un territorio en el que no tenemos ninguna ventaja, porque nosotros sabemos pelear bien en la monta?a. Para librar la acusaci?n de narcotr?fico o de estar financiados por una potencia extranjera, ten?amos que mostrarnos y eso significaba ir a atacar las ciudades; ir a atacar las ciudades significaba pelear en el terreno del enemigo, donde puede mover sus aviones, sus helic?pteros, sus tanques, sus grandes unidades en cuesti?n de poco tiempo. Se reunieron ellos aparte y decidieron que hab?a que preguntarle a todos, a todos, a todas las comunidades -para entonces formadas ya por varias decenas de miles de hombres, mujeres, ni?os y ancianos que eran zapatistas del EZLN, bases de apoyo nuestro- y a m? me mandaron a reunirme con el Estado Mayor, lo que entonces era el Estado Mayor del EZLN, para que fuera viendo de preparar un plan o una estrategia que les presentara a ellos si se iniciaban los combates. Ellos se reunieron y decidieron hacer la consulta. Se pas? por todos los pueblos; a m? me toc? pasar en los pueblos para tomar las votaciones en las asambleas como ?sta, en donde todos opinaban y cada quien expresaba lo que pensaba y a m? me tocaba exponer las ventajas y desventajas. Las desventajas me tomaba como media hora y las ventajas como 2 minutos y, del otro lado, pues empezaban a hablar ellos en lengua y empezaban a hacer otra cuenta, una cuenta diferente, era la cuenta de la muerte, decimos nosotros. Por un lado y otro sum?bamos muertes, pero en una estaba la muerte indigna, la que nos arrinconaba y nos estaba aniquilando como pueblos indios, y ni siquiera aparec?amos en las estad?sticas de las muertes por enfermedades curables, porque exist?amos pues. Y entonces empez? a sacarse la cuenta, se hicieron las actas por asamblea, se hizo el conteo en lo que ahora es nuestra direcci?n pol?tica: el Comit? Clandestino Revolucionario Ind?gena y lleg? el s? por inmensa mayor?a. Entonces me dieron la orden de atacar al gobierno, empezamos a buscar c?mo y en d?nde y se decidi? ir hacia las ciudades, sorprenderlos en un momento en el que estuvieran en otra cosa. Para entonces ya sab?amos que el pa?s ya era moderno, ya todos viv?an felices y contentos porque Carlos Salinas de Gortari hab?a decretado que el pa?s ya hab?a entrado al primer mundo y hab?a firmado el TLC con Estados Unidos y con Canad? que empezaba a funcionar precisamente el 1º de enero de 1994. Como jefe militar yo reun? a mis tropas y les dije pues que iba a pasar lo que iba a pasar, que los dejaba en libertad de regresarse a sus comunidades. Todos nuestros combatientes son ind?genas, de ah? mismo de las comunidades, j?venes en su mayor?a, como ustedes y como yo, ¡ja!, ?qu??… Y les dije que ?bamos a salir a combatir al enemigo, que no ?bamos a combatir en nuestro terreno, que ten?amos pocas probabilidades de sobrevivir y que lo m?s seguro es que toda la primera l?nea de fuego fuera aniquilada. Seg?n el balance que hac?an nuestros compa?eros, aunque perdi?ramos a la primera l?nea de combate eso iba a servir para que el mundo y este pa?s volteara a ver lo que estaba ocurriendo. Fue con esa valoraci?n de que si nos ?bamos a morir ah? de diarrea o de calentura, mejor ?bamos a morirnos all? peleando y vamos a llenarles de sangre sus calles, las calles en las que no pod?amos caminar… Se dej? una noche que lo pensaran los combatientes, al d?a siguiente se formaron en l?nea, decimos nosotros, y se pidi? que el que estuviera dispuesto a ir en la primera l?nea diera un paso al frente, los que as? lo decidieron, hombres y mujeres dieron un paso al frente y atr?s no qued? nadie, eso significaba que no iba a quedar nadie atr?s, me acord? de esto porque el compa que est? cuidando la casa esta aqu?, entonces ?qui?n est? cuidando la casa?… Con esa plantilla militar, as? se llama, se estructuraron las unidades, se asignaron los objetivos y durante todo el a?o que restaba de 92 y todo el a?o de 93 empezamos a hacer los planes hasta que se acercaba ya el d?a que se hab?a elegido pata iniciar las acciones, a m? me dieron de plazo el a?o de 93 para iniciar el ataque y si me pasaba de ese a?o, iba a ser destituido por supuesto y se plane? para las 12 de la noche, las 24 horas del d?a 31 de diciembre, antes, unos meses antes, me toc? a m?, porque yo soy pues el jefe militar, a preguntarle a cada uno su nombre y a qui?n le ten?a que avisar si desaparec?a o mor?a, y cada uno pues me fue diciendo, no pues mi pap?, mi mam?, pura gente que conoc?amos nosotros, varios de ellos tambi?n combatientes o bases de apoyo y s?lo hubo 2 que no ten?an familia a quien avisarle. Salimos el 1º de enero, atacamos, pas? lo que ya conocen ustedes y no pas? nada de lo que pens?bamos nosotros, yo le dije a los compa?eros, hay uno por ciento de probabilidades de que el pueblo se alce con nosotros y no s?lo sobrevivamos, sino que obtengamos lo que est?bamos buscando, pero el 99 por ciento es que aqu?, hasta aqu? nada m?s llegamos. Nos despedimos y las familias despidieron a los combatientes como que ya no regresaba nadie, aun as? y a la hora de que se estaban haciendo las columnas y se estaban subiendo a los veh?culos para avanzar a las ciudades, se presentaron muchos ancianos y ancianas que quer?an ir a pelear y nosotros a decirles que no, que se corr?a mucho peligro que no conven?a y ellos como son de por s?, trincados en que iban a ir que c?mo iba a pasar ese d?a sin la presencia de ellos, fueron tambi?n con nosotros algunos ni?os que se colaron, no tan ni?os pues, pero de 12, 14 a?os, est? prohibido que participen en cuestiones militares. Atacamos, pas? lo que pas?, ni se levant? el pueblo, ni nos aniquilaron. Y recuerdo eso porque en mayo o junio del a?o pasado, se volvi? a repetir lo mismo; porque entonces cuando vimos nosotros que ten?amos que dejar el horizonte exclusivamente ind?gena -porque hasta entonces luch?bamos primordialmente y fundamentalmente por los derechos y la cultura ind?gena- y cuando se decide que no, que hay que abrir la lucha, y que tenemos que luchar por todos, ora s? que por todos los que est?n abajo, se hizo la misma reuni?n. Yo les dije: es muy probable que la gente que nos apoy? antes ya no nos apoye, por dos razones: una, porque nos apoyaron porque est?bamos en la cuesti?n ind?gena y dos, porque ahora s? vamos sobre el centro del poder. S?, es que vamos contra el capitalismo, ya no por los derechos y la cultura ind?gena nada m?s, sino contra el capitalismo. Y porque muchos de los que antes nos apoyaban ahora ya est?n maiceados por el poder, ya se hicieron diputados, senadores, gobernadores, presidentes municipales, ya se hallaron pues, a tener la silla y a tener el presupuesto. A diferencia de lo que dijo Marx, de que no tienen nada que perder, ellos s? tienen que perder: el puesto… Entonces, hablamos con los compa?eros y les dijimos, pues, lo que puede pasar es que la gente nos dice ¡uta, ya vali? madre! ya no luchan por los ind?genas, se desate una campa?a de desprestigio en contra del EZLN -aunque por lo regular las campa?as de desprestigio van sobre Marcos, pero que en este caso iban a venir en general sobre todos nosotros- y eso nos iba a dejar descubiertos y era probable, muy probable, que nos atacaran. Entonces, que ten?amos que empezar por hacer el plan de que ?bamos a ser atacados, por eso la Sexta Declaraci?n arranca con una alerta roja, pensando nosotros de que la gente nos iba a dar la espalda, o que muy pocos iban a entender de qu? se trataba y que entonces ?bamos a quedar sin el apoyo de la opini?n p?blica, se dice, sin la simpat?a de la gente, y eso iba a permitir que el gobierno dijera: este es el momento, vamos por ellos. Despu?s de la alerta roja se hace la consulta donde ya se le pasa la lista a todos de qu? es lo que va a pasar y decidimos dejar en libertad a todos los miembros del EZLN para ver si le segu?an o no, porque seguirle significaba que pod?amos perder todo lo que hab?amos logrado, durante los a?os anteriores. De tres a cinco a?os estuvimos preparando la maleta, la despedida, ten?amos que dejar, asegurar que nuestras comunidades quedaran lo mejor organizadas posible, en caso de que el EZLN fuera aniquilado por completo, es en ese periodo cuando se consolidan los municipios aut?nomos y se forman las Juntas de Buen Gobierno. Nadie lo ley? entonces, nadie lo entendi? entonces, pero el EZLN se estaba preparando para desaparecer en un enfrentamiento. Cuando hacemos la consulta, por primera vez desde la votaci?n de la guerra se deja a la votaci?n libre, individual, por lo regular en las comunidades ind?genas el voto no es individual; la asamblea sesiona una y otra vez durante horas, hasta que llegan todos a un acuerdo, si hay alguien que dice que no, sigue la discusi?n hasta que se llega a un acuerdo en com?n, de todos, pero en ese caso, como representaba un paso dif?cil para nosotros, entonces fue individual, cada quien dec?a si s? o si no le segu?a, y bueno ya para entonces ?ramos muchos m?s miles. La inmensa mayor?a s?, casi rid?culo el porcentaje que dijo que no, que hasta ah? llegaba y se sal?a de zapatista, porque tem?a que fuera a pasar algo malo. Y la gran mayor?a dijo que s? y entonces es cuando se hace la Sexta Declaraci?n. A m? me toca y les pregunto a los compa?eros pero ?c?mo le hago?, entonces, “h?blales como hablamos nosotros”, por eso la Sexta Declaraci?n -al que no la ha le?do, lo invito a que la lea- est? en lenguaje sencillo, que es como hablamos nosotros. No buscamos palabras duras ni complicadas, sino a decir lo que sentimos de c?mo nos vemos nosotros, c?mo vemos el mundo, el pa?s, y c?mo decimos qu? es lo que queremos hacer, as? es como se redacta la Sexta Declaraci?n que adem?s quiere aclarar que nosotros, como zapatistas, somos lo que somos: ind?genas de las monta?as del sureste mexicano y que no pretendemos quitarle la voz, ni dirigir a nadie, eso para que quede claro, y en este caso, se trata de invitar a otros desde nuestro lugar. No simulamos el lenguaje de los de las organizaciones pol?ticas que tienen trabajo en las colonias populares, o con obreros, o con campesinos, sino el modo ind?gena nuestro, de Chiapas. Adem?s, que est? muy en ese modo para decir: esto es lo que estamos proponiendo, esto somos, no aspiramos a nada m?s, m?s que hacernos compa?eros de otros. Ser?a bueno que el que no la ha le?do, que la lea, la Sexta Declaraci?n, entendida as?, como un grupo de mexicanos y mexicanas, que antes, desde antes decidieron desafiar al gobierno cuando m?s poderoso estaba. Cuando Carlos Salinas de Gortari era el hombre del a?o en todas las revistas, cuando ya estaba preparando su reelecci?n, despu?s del periodo de Colosio, cuando nadie se atrev?a a cuestionarle su poder?o, es entonces cuando se alza el EZLN. Cuando hacemos el balance de cu?ndo sacar la Sexta Declaraci?n, decimos: tiene que ser ahora precisamente, cuando all? arriba parece que nadie puede oponerse, y cuando est? levantando mucho esto del menos malo; entonces era bueno, ahorita es el menos malo. Antes era bueno y ahorita ya se empez? a ver que no era tan bueno, y se va a ver todav?a m?s que es peor. Entonces, tambi?n ocurri? esto que les digo, que nos preparamos y preguntamos qui?n iba a pasar, se volvi? a hacer la fila; bueno, pues va a pasar esto, el que lo quiera seguir, pues que lo diga claramente y es libre. Y otra vez pas? esto de que la mayor?a -en este caso, ya no todos- dieron un paso al frente y hubo algunos que se quedaron. Empez? lo que empez?, empezamos a recorrer el pa?s, como no sabemos a qu? vamos, porque adem?s tra?amos otra palabra diferente a la que ten?amos antes, hab?a que explorar el terreno, ver bien c?mo estaba, me dijeron que a m? me tocaba, y que como se trataba de escuchar a la gente y de mandarles este mensaje, ten?a que ir con el pasamonta?as para que no se fuera a espantar nadie y se quedara sin poder decir lo que ten?a que decir. Empezamos a hacer el recorrido y pas? lo que recuerdo yo ahora, pas? hace casi 14 a?os, lo que empez? como un vientecillo, casi un suspiro, casi inmediatamente empez? a convertirse en un viento fuerte, los primeros vientos fueron en los primeros pasos de enero de este a?o y ya ahora que estamos en occidente, ya es un hurac?n dif?cil de contener. Pr?cticamente, desde Oaxaca le estamos diciendo a la gente: agu?ntenos a que lleguemos hasta el final porque si cambiamos el pa?s antes de llegar a Tijuana, pues van a decirnos “¡no chinguen! ?por qu? no nos esperaron?” Durante todo este tiempo nos han ignorado y nos han despreciado all? arriba, piensan que no vamos a ser capaces a la hora que llegue la hora de hacer lo que tenemos que hacer, ya no con las armas sino con la movilizaci?n, que es a lo que nosotros le apostamos ahora. No a dialogar con el gobierno, sino a la movilizaci?n civil y pac?fica. Y por eso insistimos tanto en la necesidad que tenemos de ustedes, porque es algo que no sabemos hacer nosotros; nosotros sabemos pelear con las armas, pero no sabemos hacer movilizaciones civiles y pac?ficas y ah? es donde decimos que llevan mano los grupos y organizaciones que durante todo este tiempo lo han hecho y tienen experiencia. Es esto que est? pasando, all? arriba est?n apostando a que no vamos a dar el paso al frente. Nosotros venimos a avisarles que ya hay un grupo de compa?eros y compa?eras en todo el pa?s, incluso aqu? en Nayarit, aqu? en Tepic y aqu? en la colonia 2 de agosto, que ya dieron el paso al frente. Faltan otros que, en todo caso, lo van a pensar o van a ver pasar ese viento a su lado y ver que todo lo revuelve y a o?r las canciones que haga el compa?ero, en la que no van a estar como actores, sino como escuchas nada m?s. Esto que est? pasando, tambi?n hay la apuesta a que entre la gente en un marasmo y que le d? al nuevo gobernante -al que va a entrar el 2 de julio- ese plazo que decimos nosotros siempre, bueno vamos a ver, unos meses, ¡chin!, bueno un a?o, bueno pues otro a?o, hasta que ya dice no pues ya sali? igual o peor que los anteriores y ahora qu? vamos a hacer. ?Ahora qu? vamos a hacer? es lo que nosotros tenemos que responder, la Otra Campa?a es la que tiene que emerger como la alternativa a toda la desilusi?n que se va a acumular y que ya empez? a acumularse en el momento en que varios no agarraron candidaturas, y ahora dicen la Otra Campa?a es lo mejor que hubo y que hay, siempre lo v?, no m?s que estaba viendo a ver qu? pasaba adentro del PRD… Entonces va a pasar esto, despu?s del 2 de julio se acaba la fiesta all? arriba, se acaba el dinero y empiezan a repart?rselo los que ya quedaron con el pastel, mientras ac? abajo sigue el proceso de destrucci?n. Nosotros no tenemos alternativas -nosotros, hablo por todos y todas los que somos la Otra Campa?a en M?xico-, no tenemos otra alternativa m?s que luchar, ni siquiera est? la posibilidad de que bueno vamos a ver, a lo mejor no es el momento. Ya decidimos que este es el momento porque esto es lo que vamos a hacer, en nuestro horizonte van a aparecer sillas: “no mejor si?ntate, esp?rate vamos a ver qu? pasa”. Tenemos prohibido expresamente hacerlo, no porque alguien nos lo haya dicho, sino porque lo que traemos adentro, lo que muchos de ustedes llaman conciencia y nosotros llamamos coraz?n, ni siquiera nos hace voltear a ver eso, este proceso se va a dar. La Otra Campa?a es la organizaci?n m?s honesta y noble que ha tenido este pa?s, desde que se fund? y lo que va a ocurrir en este pa?s, es como ya he dicho antes, la m?s hermosa lecci?n de historia contempor?nea que pueda darse y no va a ser en la universidad, va a ser en las calles, en las monta?as, en el campo, en las escuelas, en los centros laborales, en las f?bricas, en las casas y por supuesto en la Colonia 2 de agosto, ¡gracias compa?eros, gracias compa?eras! Reuni?n con pescadores cooperativistas Quer?a decir algunas palabras para contestar las preguntas que se han hecho y contarles a qu? venimos. Yo uso pasamonta?as porque soy muy feo y si me quito el pasamonta?as la gente sale corriendo y los ni?os lloran. En realidad no hay otra… y me gusta estar en el sol con la cara tapada para que… Compa?eros y compa?eras, mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, soy el jefe militar del Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional y la cosa pas? as? m?s o menos, lo vamos a platicar. Nosotros somos ind?genas chiapanecos; en el mapa estamos en el extremo contrario muy lejos de aqu? -por cierto no llegamos en avi?n llegamos en la carretera-. Nosotros no exist?amos ni para ustedes ni para el resto del pa?s. Donde nosotros estamos, ni siquiera hab?a carreteras. Si alguien se enfermaba ten?a que caminar tres d?as para llegar a la carretera, ir a la cabecera municipal y que se burlaran de ?l en la cl?nica de campo, porque ni siquiera sab?a hablar espa?ol. Nosotros ten?amos que sembrar, todav?a, sembrar nuestro ma?z con un palo, haciendo un hoyo en la tierra y enterrar ah? la semilla. Y entre las mismas piedras cosechar ni siquiera una tonelada por cada hect?rea que sembr?bamos. Cuando sembr?bamos caf?, lo poco que logr?bamos conseguir, ?bamos a la ciudad y los coyotes nos enga?aban, nos pagaban menos todav?a. Ah? donde nosotros estamos, en las monta?as del sureste mexicano, los ind?genas nac?an y se mor?an sin que nadie se enterara, ni siquiera hab?a actas de nacimiento. Nosotros estuvimos diez a?os en las monta?as prepar?ndonos para la guerra, somos soldados mayas, ind?genas mayas, cien por ciento mexicanos, todos, incluy?ndome a m?. La situaci?n se hizo muy desesperada en nuestros pueblos, porque nuestros ni?os menores de cinco a?os estaban muriendo por diarrea y por calentura. Ni siquiera pod?amos darles una aspirina o algo para calmarles el dolor. Est?bamos arrinconados. Mientras, afuera, ac?, Carlos Salinas de Gortari estaba diciendo que el pa?s ya era de la modernidad y estaba celebrando el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canad? y diciendo que est?bamos en el mismo lugar. Este pa?s hab?a decidido olvidarse de nosotros, de los ind?genas, de los ind?genas mayas que eran los que estaban aqu? antes que todos hubieran llegado, ustedes entre ellos. Cuando est? celebrando sus fiestas Carlos Salinas de Gortari con los ricos, nosotros avanzamos, miles de ind?genas, y tomamos siete cabeceras de Chiapas, derrotamos a las fuerzas de la polic?a estatal y municipal y empezamos los combates contra el ej?rcito federal. Estoy haciendo un poco de historia porque aqu? se dijeron varias tonter?as de lo que ha pasado; a lo mejor hay que leer antes de decir lo que se dice. Estuvimos peleando, nos estuvieron bombardeando, no como en las pel?culas, tanques de guerra, aviones, cuetes, bombas cayendo sobre nuestras comunidades y nuestras tropas, yo entre ellos, combatiendo contra ellos. A los doce d?as de los combates, se levant? un gran movimiento civil y pac?fico en todo el pa?s y en todo el mundo, exigiendo al gobierno federal y al Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional que suspendiera los combates y tratara de llegar a un acuerdo por la v?a del di?logo y la negociaci?n. Nosotros acatamos el cese al fuego, suspendimos los combates y esperamos a hablar con el gobierno, pero tambi?n a hablar con la gente que nos estaba pidiendo que dej?ramos de pelear. Nosotros pens?bamos, cuando nos alzamos en armas, que todo el pueblo se iba a alzar con nosotros o que nos iban a despedazar, que nadie nos iba a hacer caso. Y no ocurri? ni una cosa ni otra. Lo que ocurri? es que la gente quer?a o?rnos hablar, no o?rnos disparar. Empezamos a hablar con el gobierno; Salinas de Gortari mand? a su brazo derecho: Manuel Camacho Sol?s -que ahora es el brazo derecho de Andr?s Manuel L?pez Obrador- para que negociara con nosotros. Nosotros fuimos, bajamos a la ciudad otra vez, ya con el pasamonta?as y el rostro cubierto, porque cuando atacamos las ciudades hab?a la preocupaci?n en nuestros compa?eros y compa?eras, que son de comunidades ind?genas, que fueran reconocidos por los enemigos y que sus familias fueran a sufrir la represi?n. Entonces se decidi? que todos los que salieran a pelear se taparan el rostro; nos tap?bamos con un paliacate -como los bandidos de la pel?cula- menos en San Crist?bal de las Casas que hace mucho fr?o y los ind?genas ah? acostumbran ponerse un pasamonta?a de lana, o sea m?s doble que ?ste. Cuando salimos y atacamos las ciudades, llegaron los periodistas y fotografiaron, filmaron a un mont?n de ind?genas con la cara tapada y entonces se convirti? el pasamonta?a en el s?mbolo de nosotros, en un doble s?mbolo: en el s?mbolo de que en este pa?s, los ind?genas se tienen que tapar el rostro para que los vean. Antes de que nos tap?ramos el rostro, en las ciudades de Chiapas ni siquiera pod?amos caminar por la banqueta, ten?amos que caminar por la calle como los animales. La banqueta era sola para los mestizos y los ladinos, para la gente, nosotros ni siquiera ?ramos eso. Cuando se dieron cuenta, pues, los compa?eros y compa?eras, nuestros jefes, que es gente que habla lengua ind?gena, ni siquiera habla espa?ol, no estudi? la primaria, no saben leer ni escribir, pero son los que dirigen, entonces decidieron que ese ten?a que hacer la afrenta al resto del pa?s y al gobierno; que era una verg?enza que alguien tuviera que taparse el rostro para que lo vieran y era una muestra de que a la gente de abajo, aunque tenga el rostro descubierto, nadie la ve y nadie la toma en cuenta. Y eso es lo que est? pasando y que han dicho en todas partes con los pol?ticos. Si viene aqu? un pol?tico nadie se acuerda de su rostro de ustedes, ni de su nombre, aunque haya pasado aqu? arriba. Pero si andan con un pasamonta?a, entonces s?: ?por qu??, ?qu? esconde? ?Ser? que es extranjero, ser? que est? muy feo, ser? que es un bandido o qu? es lo que quiere? Los compa?eros entonces decidieron que el pasamonta?a era el s?mbolo del zapatismo y que adem?s deb?a ser negro para reivindicar nuestro color moreno, que tambi?n es insultado y despreciado entre los turistas y la gente all? de las ciudades de Chiapas. Era nuestra forma de decir que no s?lo no nos da verg?enza ser morenos, sino que adem?s lo reafirmamos cubri?ndonos el rostro con un pasamonta?a negro. Despu?s, empezamos a hablar con el gobierno y pas? lo que ya saben ustedes: el gobierno nos enga??, nos dijo que iba a reconocer los derechos y la cultura ind?gena; nos dijo que ya no nos iban a tratar como limosneros; nos dijo que ya no nos iba a tratar como escenograf?a para que vinieran los gringos o los europeos a ver qu? bonito es M?xico con sus inditos bailando o con sus artesan?as; nos dijo que nos iba a reconocer como mexicanos en la patria que nosotros hab?amos levantado. Al mismo tiempo que estamos hablando con el gobierno, los conocimos a ustedes, a gente como ustedes. Empezamos a escuchar las luchas que hab?a en otras partes, los dolores que hab?a en otras partes, las injusticias que se comet?an, con pescadores, con campesinos, con obreros, con mujeres, con estudiantes, con j?venes, con cantantes. Despu?s de que pas? un tiempo, el gobierno no cumpli?. Empezamos a hacer grandes movilizaciones, una marcha, una consulta; llegaron aqu? a Nayarit compa?eros nuestros a hacer la consulta a ver si la gente estaba de acuerdo en que se reconociera a los ind?genas. Juntamos varios millones de opiniones, las presentamos con el gobierno y no cumpli?. Cuando el PRI pierde la presidencia y entra Acci?n Nacional con Fox, hicimos una marcha; millones de mexicanos y mexicanas y cientos de miles en todo el mundo expresaron que el gobierno deb?a reconocer en la constituci?n que estaba formado tambi?n por ind?genas. Nos regresamos y el partido PRI, el partido PAN y el partido PRD nos traicionaron, volvieron a hacer una ley donde volvemos a ser limosneros. Nosotros dijimos ?qu? es lo que vamos a hacer? No qu? vamos a hacer con el gobierno, porque ya sabemos lo que vamos a hacer, sino qu? vamos a hacer con la gente que conocimos, con el dolor que tocamos. Ah? descubrimos que no nada m?s nosotros en Chiapas y nosotros como ind?genas ten?amos problemas y quer?amos rebelarnos. Se habl? aqu? de la ayuda que seg?n esto llega desde el extranjero. Antes de que nos alz?ramos en armas, no hab?a nada, m?s que un hoyo para meterse a la hora en que se mor?a uno. Ahora, gracias a la ayuda que llega de varias partes de aqu? de M?xico y de otros lados, las comunidades ind?genas tienen un gobierno propio -all? el gobierno no da nada, m?s que mentiras-, tenemos escuelas, hospitales, le quitamos la tierra a los terratenientes -ahora la trabajamos nosotros, los ind?genas-, mejoramos nuestra vivienda, nuestro trabajo. Los ind?genas zapatistas viven mucho mejor que los pri?stas y los panistas -que son los que reciben Progresa, Oportunidades, Procampo y cuanta madre que da el gobierno-, sin recibir nada de eso. Nosotros ni siquiera tenemos para botas -como se puede ver-, o para viajar en aviones. Si se tratara de recibir ayuda del extranjero o de hablar con la gente rica, estar?amos hablando ahorita y comiendo en la casa del presidente municipal y hubi?ramos llegado en yate. Y no estamos haciendo eso: estamos hablando y escuch?ndolos a ustedes. Durante el tiempo que estamos mejorando nuestras condiciones como comunidades ind?genas, los mismos compa?eros y compa?eras son los que gobiernan ah?, es gente humilde y sencilla como cualquiera, no hay licenciados, no hay gente de traje, es gente que trabaja la tierra y cada tanto le toca ser gobierno y autoridad. No reciben dinero, nada m?s se les dan tortilla y frijoles mientras est?n trabajando. Al mismo tiempo que est?n en el gobierno tienen que barrer, lavar su ropa, cocinarse; lo que no hace ning?n gobernante en ning?n lado. Y esos gobiernos son los que deciden d?nde se construye un hospital, pregunt?ndole a la gente; d?nde se construye una escuela, pregunt?ndole a la gente. Nuestras escuelas no tienen maestros del gobierno: es la misma gente de la comunidad, los j?venes, que se preparan y ense?an a leer y a escribir, ense?an historia, geograf?a, matem?ticas a nuestros ind?genas ni?os, ellos mismos. Nuestros doctores, son los mismos compa?eros y compa?eras que se prepararan como promotores de salud; no llegan los m?dicos del gobierno. Las mujeres all? se organizaron, las mujeres ind?genas, y prohibieron el consumo del alcohol porque los hombres cuando se emborrachan golpean a las mujeres y maltratan a los ni?os, y la forma de evitarlo era prohibir que entrara el alcohol. En las comunidades zapatistas no se puede consumir alcohol ni drogas, est? prohibido la siembra de enervantes tambi?n. Esos son los modos que nosotros hicimos, pero tambi?n pas? que est?bamos viendo qu? hac?amos con lo que hab?amos visto en el resto del pa?s y entonces propusimos esto que es la Otra Campa?a. Porque nosotros, compa?eros y compa?eras, venimos a avisarles nada m?s, e invitarlos si es que quieren entrarle, que vamos a hacer una rebeli?n nacional y vamos a tumbar al gobierno y que vamos a sacar a todos los ricos. Pero para hacer eso estamos pasando por todas partes a preguntar qui?n le va a entrar, no a alzarse en armas, no para irse a otro lado, sino qui?n le va a entrar organiz?ndose ah? donde vive, en su lucha. Y unidos todos, respet?ndonos, no para que haya un candidato, no para que gane un partido pol?tico, sino para tumbar al gobierno y que en cada lugar mande el pueblo y el gobierno obedezca. Eso es lo que estamos haciendo. Hace rato pregunt? el compa?ero que no sabemos ?qu? madre va a hacer el gobierno aqu?? Yo se los voy a contar como me lo contaron otros pescadores en Chiapas, en Quintana Roo y en Veracruz: lo que va a hacer es que los va a reubicar en el basurero. Las obras est?n paradas porque no quieren problema antes de las elecciones. No se sabe d?nde van a reubicar a los pescadores porque est?n buscando la mejor forma de deshacerse; no los van a reubicar en ning?n lado. Las empresas tur?sticas que van a venir aqu?, que les dicen que les van a dar empleo, compa?eros y compa?eras, ya vienen con los empelados incluidos no va a haber absolutamente ning?n empleo extra para ustedes. Los pescadores van a ser desplazados como fueron desplazados en Isla Mujeres, impusieron una veda, est? prohibido tambi?n en Yucat?n pescar camar?n o alg?n tipo de pescado para los peque?os pescadores, las grandes empresas pueden pescar lo que sea. Llegan los inspectores a esperar a que regresen las barcas de la pesca e, inmediatamente ah?, 20 a?os de c?rcel por destruir la ecolog?a; se roban el camar?n o el pescado -los inspectores se los llevan- y el compa?ero o la compa?era, a la c?rcel. Est?n convirtiendo en un delito ser un pescador, pobre por supuesto, no el rico. Y estos compa?eros y compa?eras pescadores en Yucat?n dicen: pues ahora resulta que somos criminales si trabajamos y eso es lo que hacemos: trabajar. Tenemos que conseguir varios kilos de camar?n para pagar la luz, para pagar los av?os de pesca que estamos usando y ahora resulta que ni siquiera podemos hacer eso y que lo poco que pescamos se lo llevan los inspectores, a cambio de no llevarnos a la c?rcel. No pueden pescar. En Islas Mujeres hicieron lo mismo, pero adem?s dijeron: “est?n destruyendo la naturaleza”. Y los est?n reubicando en tierra firme, adentro. Ah? llegan y los botan y a ver de qu? trabajan, no les importa: si de campesinos, o si encuentran trabajo en las grandes hoteleras como alba?iles o que se vayan a Estados Unidos a buscar trabajo. Y, en su lugar, en Isla Mujeres: grandes emporios tur?sticos. Llega el que hace la construcci?n, todos los materiales de fuera, el arquitecto ya que est?… hasta los taxis ya est?n contratados en otro lado; no llega absolutamente nada para la gente que vive ah?. Eso es lo que hicieron en la costa de Chiapas, en Isla Mujeres en Quintana Roo y en Puerto Progreso en Yucat?n, que nos contaron los mismos pescadores. Aqu? est?n un paso antes de eso y si ustedes piensan que se pararon las obras y que no pueden saber todav?a que el impacto ambiental y d?nde los van a reubicar, es mentira. Lo que est?n haciendo es ganando tiempo a que pasen las elecciones y luego la reubicaci?n es que los van a desalojar completamente o los van a orillar. Yo no s? mucho de econom?a pero me imagino que en torno a la econom?a de un pescador aparecen otros que trabajan: peque?os comercios, tienditas, que son los que le venden al pescador. ?sos, tambi?n pa´ fuera, porque los grandes centros tur?sticos llegan con los grandes centros comerciales. Y la gente que viene de Europa y de Estados Unidos no va a ir a comprar a su tiendita ni a su restaurante, tambi?n viene el restaurante de lujo y el gran centro comercial para que esa gente compre ah?. Sobre el puerto de San Blas se va a encimar otro puerto de San Blas, donde no caben los sanblase?os. Lo que les estoy diciendo es lo que ya o? en otras partes, no estoy inventando. En todas partes, no nada m?s en la gente que trabaja el mar -los trabajadores del mar decimos nosotros-, tambi?n campesinos, obreros, estudiantes, mujeres, ancianos. Ya que se habl? de la tercera edad, los ancianos ya nos les importan; ya les sacaron lo que ten?an que sacar y ahora son un estorbo, la ?nica ayuda que est? dando el gobierno es que ya se mueran porque ya estorban. Lo que nosotros estamos diciendo es si vamos a dejar que eso pase, porque L?pez Obrador y cualquiera de los candidatos est? siendo honesto: est? diciendo “voy a seguir haciendo lo mismo”. Si llega L?pez Obrador, Madrazo o Calder?n viene ese puerto de San Blas encima de ustedes, encima literalmente; como si esa m?quina que est? all? aplanara a todos los habitantes de San Blas y sobre sus cad?veres, sobres sus historias, empezaran a levantar la riqueza de ellos. Ellos est?n diciendo que viene el desarrollo y el progreso. ?Cu?ndo -una vez, d?ganme- que haya sido que el desarrollo y el progreso del rico quiere decir tambi?n desarrollo y progreso del de abajo? ¡Nunca! El rico siempre se desarrolla sobre la pobreza de nosotros. Y si ahorita hay mucha riqueza en este pa?s es porque hay mucha pobreza. Hagan la cuenta lo que les ha dicho cualquier candidato y ?cu?ndo ha mejorado? Porque aqu? pas? un compa?ero que dijo estamos peor que hace 30 a?os y ya pas? PRI, ya pas? PAN, ya pas? PRD en varias partes y las cosas no s?lo no mejoran, si no que van peor. Ahora el mensaje que les traemos nosotros es que se puede poner tan peor que desaparezca San Blas, Chiapas y todo el pa?s, y se convierta como en una guerra de conquista -y nosotros como ind?genas sabemos lo que es una guerra de conquista-: se destruye todo y lo empiezan a acomodar de nuevo. Si los j?venes est?n pensando que van a poder cantar en los restaurantes de lujo que se van a poner aqu? en San Blas, olv?date, o en Tepic, nada de eso, los cantantes tambi?n vienen ya de fuera. En unas partes, en Tlaxcala y en Puebla, nos dijeron: “pues es que nosotros decimos vamos a solicitar trabajo en una gran construcci?n que se est? haciendo ah? en un aeropuerto y nos dicen: n??(tm)ombre, est?s jodido, t? me est?s pidiendo 45 pesos al d?a, 14 horas de trabajo por 45 pesos al d?a, yo le pago a los ind?genas que viene de la sierra 20 y agarran la chamba, por qu? te voy a pagar a t?, para fuera”. Donde hemos llegado, en todas partes, gente que tiene familiares o la familia completa que se ha ido a trabajar a Estados Unidos. Ni siquiera saben si est?n vivos, si cruzaron con bien el R?o Bravo, si no los agarr? la migra o si no los mataron los granjeros norteamericanos. Eso est? pasando en todas partes, nosotros ya lo hab?amos visto y estamos haciendo este movimiento con otras organizaciones, no es s?lo el EZLN. Entonces les pido, pues, que les quede claro compa?eros y compa?eras, porque luego dicen que a lo mejor hay algo oculto. No hay nada oculto, m?s que mi rostro y cr?anme que muestra m?s que el de los candidatos a la presidencia. Es esto. Lo que nosotros estamos viendo es que si seguimos viendo hacia arriba: hacia qu? candidato, bueno ?ste es malo, ?ste es peor, ?ste est? de la chingada, pues v?monos por el m?s o menos, si seguimos viendo hacia all? arriba, nosotros vamos a ser destruidos. El M?xico de abajo va a ser destruido, todo, con su historia, sus pescadores, sus campesinos, sus peque?os comerciantes, sus cantadores, sus turistas alternativos, todo va a desaparecer. Y m?s las zonas que tienen ventajas de la naturaleza, como San Blas. Y si no hacemos algo, ya lo que ten?amos como pa?s ya no va a ser nada, ni siquiera un pedazo de tela tricolor con un ?guila devorando una serpiente. Entonces, esto ya lo vimos nosotros en varias partes; ya recorrimos todo el sureste mexicano y estamos dando la vuelta a la Ciudad de M?xico, recorrimos el Baj?o, ahora vamos en Occidente, Jalisco, Nayarit, luego sigue Colima, de ah? seguimos Michoac?n, Guerrero, Morelos, el Estado de M?xico, el D.F. y luego enrumbamos al norte. Nada ha cambiado, en ning?n lugar hemos encontrado que la gente diga: “yo le quiero dar las gracias al gobierno porque ahora vivo mejor, porque ahora tengo m?s esperanza de vida”. En ning?n lado, ni ning?n obrero, ni ning?n campesino, ni ning?n estudiante, ni maestro, ni mujer, ni anciano, nadie. Y cada uno de ellos, as? como ustedes, como los pescadores aqu? de San Blas, tiene una lucha, y lo que nosotros estamos haciendo es proponiendo que esa lucha no est? sola. Si los compa?eros pescadores de San Blas, sus familias, y la gente, los ciudadanos aqu? deciden organizarse y luchar aqu?, para decidir qu? se va a hacer en San Blas, nosotros les proponemos que nos unamos, que nos apoyemos mutuamente. No les estamos pidiendo que se afilien a ning?n partido, lo que estamos pidiendo es que se unan a un movimiento que es la Otra Campa?a, que es la ?nica esperanza de salvar a este pa?s de la destrucci?n. All? arriba no hay ninguna soluci?n. Pueden apostar por ese lado y, si no hacemos nada, en dos o tres a?os, nos va dar mucha tristeza pero en dos o tres a?os ya no va a haber nada aqu?. No se van a poder encontrar, ni siquiera van a quedar los rastros de sus casas, de que luego vengan sus nietos a decir aqu? vivi? mi pap?, mi mam?. No va a haber nada, va a haber un centro comercial; una marina, pero de yates, no de lanchas pesqueras. Igual en nuestras monta?as, no vamos a estar nosotros; en todas partes se van a apoderar, nos van a correr. Si nos morimos o no nos morimos nos les importa y ellos van a empezar a meter otro pa?s, que ni siquiera va a ser pa?s, va a ser un estado m?s de la Uni?n Americana. No va a pasar porque ya hay un grupo de mexicanos y mexicanas que dijeron que no, que son los que est?n en la Otra Campa?a. Entonces, no vamos a apoyar a ning?n candidato, la compa?era que preguntaba, lo que vamos a hacer es organizar toda la lucha, vamos a hacer un movimiento pac?fico y civil, nos vamos a rebelar en todo el pa?s, vamos a derrocar al mal gobierno, a todos los malos gobiernos y vamos a correr a los ricos, y vamos a organizar todo de nuevo. Eso es lo que est? proponiendo pues la Otra Campa?a. Entonces el problema de la Otra Campa?a no es si me chinga el sol con mi pasamonta?a, sino el problema es si ustedes le quieren entrar o no, porque como quiera lo vamos a hacer nosotros, eso es lo que les ven?amos a avisar a grandes rasgos. Hemos encontrado en todo el pa?s ya compa?eros y compa?eras. ?ste, el de la Otra Campa?a, no es s?lo el movimiento m?s honesto que este pa?s ha tenido, es tambi?n el m?s grande, de izquierda, anticapitalista, y si piensan que nos vamos a detener a cambio de una diputaci?n, de una gubernatura, o de la presidencia de M?xico, est?n equivocados. No nos vamos a detener hasta que se caigan todos los ricos y los gobernantes y en cada lugar la gente se organice y diga aqu? se va a hacer as?, de esta forma, y entonces cambien, que es lo que hicimos nosotros all?, que cambie eso de que el gobierno manda y ahora el pueblo manda y que el gobierno tiene que obedecer y entonces ya vemos qui?n ponen, si ponen a uno u a otro, eso no va a importar porque ya la gente va a estar organizada y en el momento en que el gobierno no cumpla se quita o se pone otro las veces que sea, pero ya no va a ser pues un negocio ser gobernante. Eso es lo que le venimos a decir, no les venimos a traer mentiras, porque pa´ qu?, si no les estamos pidiendo ni dinero, ni que voten por nadie, entonces no tengo ninguna necesidad de echarles mentiras. Les habl? con la verdad y ah? les paso ese aviso para que ah? lo vean, porque al rato, en un tiempo m?s van a empezar a o?r noticias, si no es que aqu? mismo en San Blas, van a volver a ver que se levanta la bandera mexicana, esa que est? all? atr?s a mi izquierda, abajo y a mi izquierda se va a levantar y ya no va a haber verg?enza a la hora en que se le salude. Gracias compa?eros, gracias compa?eras. Palabras del Subcomandante Marcos en el ejido de Tuxpan, Nayarit, Marzo 26 de 2006 Compa?eros y compa?eras, primero que nada gracias por su palabra y que nos hayan recibido aqu? a las autoridades ejidales. Quer?amos decir algunas cosas que tal vez contesten algo de lo que se ha preguntado ac? y definir claramente a qu? llegamos. Mi nombre es Marcos como lo saben y mi grado es subcomandante, encima m?o est?n los comandantes, los que mandan. Nosotros somos del Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, somos una organizaci?n de ind?genas de Chiapas. La mayor?a de nosotros no s?lo no sabe leer y escribir, ni siquiera habla espa?ol, hablamos lengua ind?gena; entre nosotros nos comunicamos con la lengua de nuestros ancestros que son de ra?z maya. Nuestra direcci?n, nuestros jefes, nuestros mandos, nuestros comandantes, son hombres y mujeres de edad como ustedes, incluso tal vez m?s sencillos y humildes, porque ni siguieran hablan la castilla decimos nosotros, o el espa?ol. Ellos son los comandantes, que quiere decir: los que mandan en com?n, en colectivo. Aqu? lleg? una nota que preguntaba que si yo estaba al servicio del clero. No, ni al servicio del clero, ni de Salinas, ni de los empresarios, ni de los pol?ticos. Yo s?lo estoy al servicio de estas comunidades ind?genas de Chiapas y cuando hablo, hablo s?lo a nombre de ellos. Traigo el rostro cubierto porque no importa quien soy, sino importa por qui?n hablo, porque no hablo lo que a m? se me ocurre, sino lo que me mandaron decir, y eso es lo que voy a tratar de decirles a ustedes; el mensaje que les traigo de all?. Nosotros somos ind?genas pero somos campesinos. Cuando llegamos al supuesto reparto de tierras, las buenas tierras estaban en manos de los ganaderos, de los terratenientes, y a nosotros nos toc? un mont?n de piedras, en una ladera en las monta?as del sureste mexicano. Nosotros sembramos con coa, un palo, nuestras hect?reas dan media tonelada de ma?z, uno, una tonelada cuando bien nos va. De fr?jol menos, de 300 a 500 kilos por hect?rea. De ah? vivimos, de ah? comemos y cuando necesitamos dinero sembramos caf?, tenemos que caminar 3 o 4 d?as con 30 o 40 kilos a la espalda hasta llegar a la carretera para luego ir a la cabecera municipal. La mayor?a de nuestra gente no habla espa?ol, lo topa el coyote a la entrada de la ciudad le arrebata el caf? y le da unas cuantas monedas, ni siquiera el precio que est? estipulado entre el coyotaje. No hay escuelas, no hab?a escuelas, ni hospitales, ni vivienda, ni nada. Quiero decir esto porque alguien pregunt? aqu? que qu? hab?a pasado con el EZLN durante este tiempo porque como que se hab?a ca?do. Como si fuera cierto que las cosas existen porque salen en las noticias. Si hacemos caso, como en las noticias no sale Nayarit, quiere decir que todo est? bien aqu?. Si Tuxpan no sale en las noticias quiere decir que los campesinos est?n contentos. Y digo esto porque nosotros no sal?amos en las noticias, ni siquiera en las estad?sticas de INEGI, porque los ind?genas en Chiapas no exist?an: nac?an y se mor?an sin siquiera tener acta de nacimiento. Como les explicaba en la reuni?n que tuvimos en el parque, las votaciones se hac?an en la cabecera municipal y el PRI ganaba con el 110 por ciento de la votaci?n. Nosotros ni siquiera conoc?amos qui?n era el presidente porque no importaba, donde est?bamos nosotros no llegaba nadie, m?s que los caciques y sus guardias blancas. Nos organizamos, nos alzamos en armas, le quitamos la tierra al finquero, y ahora la tierra es, como dijo Zapata, de quien la trabaja. Durante todo este tiempo quisimos levantar un movimiento para demandar del gobierno que nos reconocieran como lo que somos, como ind?genas. Que nuestro color, nuestra lengua -muchas veces nuestra estatura-, no fuera motivo de burla y de escarnio y de enga?o. Cuando nos alzamos en armas tomamos los cuarteles de la polic?a y las c?rceles, liberamos a los presos y ah? encontramos a un ind?gena preso, acusado de haber asesinado a su padre. Llevaba siete a?os y le tocaban cuarenta y el hombre que le llevaba las tortillas, era su pap?. Lo condenaron sin saber espa?ol y nunca supo por qu? estaba en la c?rcel. En el trayecto cuando ven?amos para ac? pasamos por Oaxaca. Visitamos a unos presos pol?ticos en la c?rcel y encontramos un ind?gena chiapaneco que, cuando fue el alzamiento del Ej?rcito Popular Revolucionario (el EPR), lleg? la polic?a y empez? a patrullar las calles (este compa?ero no sabe hablar espa?ol, s?lo sabe decir que es de Chiapas). Lo pararon y le preguntaron de d?nde era, el dijo de Chiapas y lo metieron a la c?rcel porque, seguramente, era zapatista y era guerrillero. Lleva nueve a?os en la c?rcel, le tocan diez, todav?a no habla espa?ol y no sabe qu? hace ah?. Nosotros dec?amos que eso estaba mal, junto con otras cosas como campesinos, pero aparte nuestra lucha fundamental era como ind?genas, porque este pa?s que nosotros nacimos, antes que ustedes, no nos reconoc?a, nos trataba como extranjeros. Si alg?n ind?gena sal?a de Chiapas y quer?a ir al norte, aqu? en Nayarit lo paraba la migraci?n y lo deportaba por ser guatemalteco, porque no hablaba espa?ol. Les preguntaban en cualquier parte donde llegaran en su ley, en espa?ol y les fabricaban delitos. El gobierno de Chiapas y el gobierno de la Rep?blica, Salinas de Gortari, Zedillo y ahora Fox, se est?n pavoneando de que combaten al crimen y las c?rceles est?n llenas de gente que ni siquiera sabe porque est? ah?. ?O alguien ha visto a los grandes ladrones de este pa?s, los que sabemos que son los ladrones, en la c?rcel? No. Cuando los encuentran y se hace p?blico se van a otro lado y nadie les hace nada. En las c?rceles est? gente jodida y muchas veces ni siquiera sabe por qu?. Ni siquiera sabe decir, en espa?ol, cu?l es su delito. Les digo esto porque nosotros no valoramos a la gente por lo que grita o por lo que dice, o por si habla mucho espa?ol o si tiene grandes estudios, porque nosotros ni estudios tenemos ni espa?ol hablamos. La inmensa mayor?a de nosotros es ind?gena, 100 por ciento ind?gena maya, como les dec?a. Entonces nosotros dec?amos: aparte de que tenemos que luchar por todo lo que nos falta -que es un poco lo que han platicado ustedes: buena vivienda, tierra, precio para el producto, trabajo digno, educaci?n, salud, doctores, medicinas, todo lo que necesitamos-, nosotros, adem?s, como ind?genas necesitamos luchar porque ustedes y otros como ustedes all? arriba -diferentes a ustedes en eso, en que ellos tienen- aprendan a respetarnos como lo que somos, como seres humanos. Que no nos tengan l?stima, no queremos la limosna de ustedes ni de nadie, queremos que nos traten con la misma dignidad que a cualquiera y que no nos obliguen a dejar de ser ind?genas, porque eso, el ser ind?genas, no nos hace ser menos mexicanos que cualquiera. Y si hacen la cuenta, desde antes de que llegaran los espa?oles, los que nacieron este pa?s, los que lo levantaron, las ruinas que ahora asombran al mundo, y luego levantaron los grandes edificios de la colonia, fuimos nosotros los ind?genas. Los que pelearon la guerra de Independencia, con Morelos, con Hidalgo, con Guerrero, fueron ind?genas; los que se alzaron con Zapata y con Villa fueron ind?genas; y los que se van a alzar ahora en esta revoluci?n o en esta rebeli?n que decimos nosotros, vamos a ser tambi?n nosotros los ind?genas. Les digo para que se tome en cuenta qui?nes somos y por qui?n hablamos. No pretendemos hablar por Nayarit, ni por el Partido de los Comunistas ni por ninguno de ustedes. S?lo hablamos por nosotros y ese el mensaje que les pedimos. Nosotros no venimos de tan lejos a echarles mentiras: no queremos un cargo, no les venimos a pedir dinero, por lo tanto, no tenemos por qu? mentirles. Por qu? habr? de venir yo desde las monta?as del sureste mexicano -con este calor y este pasamonta?as- a tomarme la molestia de contarles una mentira y de decirles algo que no va a ser lo que estamos sintiendo nosotros en nuestro coraz?n. No tiene ning?n caso. Entiendo que, por lo que han hecho los pol?ticos, uno piense que cuando alguien se sube a hablar ac? arriba, o le habla a un grupo de gente, est? diciendo una cosa y est? pensando otra. Nosotros no, no es nuestro modo. As? que lo que les voy a decir es exactamente lo que estamos pensando y es lo que vamos a hacer. Nosotros vimos que esta situaci?n que estoy explicando como ind?genas tambi?n se juntaba con esta situaci?n que tenemos como campesinos. Esto es importante porque seg?n nosotros aqu? en Tuxpan se va a librar una de las batallas m?s importantes que va a tener el futuro de este pa?s y se los vengo a avisar, porque as? va a ser. Como campesinos sabemos que si hay sol nos mojamos con el sudor y, si llueve, tambi?n nos mojamos, y si despu?s de todo el d?a de estar trabajando la tierra obtenemos alg?n producto y estamos contentos, a la hora que vamos a comercializarlos o el coyote o alguien que se le ocurri? en otra parte del pa?s le baj? el precio. Nos sentamos en nuestras casas y hacemos cuentas y vemos que no sale, resulta que estamos trabajando para el coyote o para no se qui?n, pero el campo ya no es una forma de vida. Y a uno le da coraje porque sabe que le ha invertido ah? todo el trabajo, que no est? de holgaz?n, que hay que trabajar la tierra todo momento, saber leer el clima, saber leer como est? mandando el mensaje la tierra de cuando hay que sembrar, cuando hay que cosechar, cuando llega la plaga, cuando hay que cuidarla. Y resulta que el sorgo, el ma?z, el fr?jol y el tabaco, todo ese trabajo, se lo lleva otro. Entonces uno piensa que el gobierno no est? haciendo su trabajo, que porqu? no da apoyos, porqu? no vigila el precio de garant?a, porqu? no da mejores precios pues para lo que se necesita y nos empezamos a dar cuenta nosotros -y pensamos que ustedes tambi?n- que el gobierno s? est? haciendo su trabajo: y su trabajo es destruir al campo y destruir al ejido. Por eso digo que Tuxpan va a ser una gran batalla en la que se viene. Si nosotros seguimos pensando que all? arriba se van a resolver las cosas; que si L?pez Obrador, que si Madrazo, que si Calder?n, este proceso que nosotros llamamos que es una guerra de conquista como la de hace 500 a?os, y cr?anme que si alguien sabe de guerras de conquistas somos nosotros los ind?genas. Se trata de destruir todo compa?eros, todo, todo esto que ven va a ser destruido: los ejidatarios, sus cosechas, los peque?os comercios que surgieron para dar servicios a esta ciudad, porque a la hora que se destruya el ejido y que se destruyan los campesinos y el campo, con ?l muere el peque?o comercio, los peque?os talleres, todo lo que vemos alrededor de donde estamos. No va a haber auditorio, o no va a haber quien llegue a este auditorio. Si nosotros dejamos que las cosas sigan all? arriba, ellos van a ganar la guerra sin ninguna resistencia. No estamos hablando ya s?lo de lo que hemos visto en Chiapas nosotros como ind?genas zapatistas, sino tambi?n lo que hemos visto con campesinos en otras partes del pa?s. En cada lugar donde encontramos, nos platican de gente, de pueblos enteros sin varones j?venes, s?lo ancianos, mujeres y ni?os, como si hubiera habido una guerra y todos los hombres hubieran sido llevados a la leva. ?Si saben lo que era la leva en tiempo de la revoluci?n? El ej?rcito federal pasaba y agarraba a todos los varones hombres y los obligaba a ser soldados, igual, nada m?s que esos soldados no est?n combatiendo, est?n trabajando en Estados Unidos o en algunas ciudades. Y los que logran librar y que nos los matan, o que no se ahogan al cruzar el r?o, son lo que cada tanto mandan dinero… el campo muerto, asfixiado por deudas. Las grandes empresas que venden las semillas de ma?z, los fertilizantes, los defoliantes, primero d?ndole cr?dito al campesino: “-?ndale siembra con mi ma?z transg?nico, siembra con mi fertilizante, limpia con mi defoliante”, “-no tengo dinero”, “-no importa, quedas a deber”. Como quiera el ejido no se puede embargar y viene ?ste, el gobierno, que se supone que ten?a que ayudar al campo y con esta trampa que se llama el Procede le dice al campesino: “yo te voy a garantizar la tenencia de la tierra para que nadie te invada”. Y viene a Tuxpan y les dice: “tuxpe?os, ejidatarios, aqu? tengo la soluci?n para que no sean invadidos por nadie, el Procede… con este papel vas a ser seguro de lo que tienes y te vas convertir en un peque?o propietario”. Si el campesino se deja enga?ar, se registra y se convierte en un peque?o propietario. Compa?eros y compa?eras, el peque?o propietario puede vender, comprar o ser embargado en su propiedad. Cuando ya no tengan nada, absolutamente nada, cuando hagan la cuenta y todo el tiempo de la cosecha no d? para trabajar ni para pagarle a la empresa que les vende -vaya, veo muchas mujeres- ni para pagar el gas, la luz, el tel?fono, lo que tengan; el agua, el drenaje. Entonces no les va a quedar m?s que vender, si es que alcanzan a vender, porque sino el banco simplemente va a decir: debes tanto, dame tus papeles (a lo mejor ya los tiene). A lo mejor para darles el cr?dito tuvieron que entregar sus papeles, ya est?n en el banco, y simplemente les van a notificar con un oficio que son legalmente invasores en su propia tierra y que tienen un plazo de 48 horas para desalojar la tierra que ustedes trabajaron, que sembraron, que hicieron producir y que fue producto de la lucha de sus ancestros, de sus padres, de sus abuelos. Esa es la destrucci?n que va a seguir all? arriba y si alguien quiere enga?arse pensando que un partido pol?tico o una persona va a cambiar esto, no se enga?e porque ?l no los est? enga?ando, les est? diciendo claramente lo que va a hacer, lo que va a hacer es: seguir con lo que ellos llaman la modernizaci?n de M?xico, que quiere decir la destrucci?n de este pa?s, la destrucci?n del campo. Ustedes pueden pensar que esa pol?tica que van a hacer all? arriba… Por cierto, all? arriba ya saben qui?n va a ganar, lo del 2 de julio es una fantochada nom?s para acabarse de gastar el dinero que les dio el IFE, con propaganda y anuncios, pero ya saben qui?n va a quedar, por eso est? este brinco de candidatos de un lado para otro. Todos saben qui?n va a ser el presidente de la Rep?blica y ese presidente de la Rep?blica tiene en su gabinete a puros salinistas, precisamente a aqu?llos que reformaron el art?culo 27, acabaron con el reparto agrario y dieron la puerta para empezar a privatizar el ejido y la tierra comunal. Son esos los que van a estar en el gabinete de ese pr?ximo presidente que se presenta como la esperanza de este pa?s. Ese proceso de destrucci?n, a lo mejor alguno piensa: “pues como quiera durante todo este tiempo ah? sufriendo, a veces sube el precio, a veces puedo hacerle otro cuartito a mi casa, o mandar a alguien a la escuela” y piensa que a lo mejor las cosas, en el peor de los casos, vamos a seguir pobres… Se equivoca, va a estar peor. Llegue quien llegue va a ser peor, y lo peor quiere decir que ya ni siquiera va a haber pobreza. Esos de all? arriba, como Slim -como explic? el compa?ero-, el hombre m?s rico de M?xico, el tercero m?s rico del mundo, junto con ?l, muchos otros, quieren todo: su pobreza tambi?n la quieren, su consultorio, su tiendita, todo, quedarse con todo y volver a hacerlo de nuevo. Si ustedes piensan que esta destrucci?n no es posible porque la gente se va a quedar sin comer. Compa?eros, compa?eras… no les importa, no les importa que no haya alimentos, lo que les importa es ganar dinero y si, al ganar dinero, van a destruir un pa?s, buen negocio. Y luego las ruinas, lo que quede, lo van a vender como cuando derrumban una casa y venden el cascajo, igual. Finalmente los que se van a enriquecer son esos empresarios y a los pol?ticos que han puesto en cada lado. Yo les pido pues -nos les vengo a gritar ni a arengar- nom?s que se pongan a pensar y hagan la cuenta: ?qui?n de los gobernantes entr? pobre y sali? pobre…? Ninguno. Todos entran con una cantidad o sin nada y salen ricos: con mejores casas, con mejores autos, mejores vestidos y con alg?n delito que a lo mejor les descubren y, como quiera, no m?s los rega?an pero nunca entran a la c?rcel o, a lo mejor, nunca les descubren y no sabemos qu? pas? con ellos. Entonces lo que nosotros decimos, no lo decimos, venimos a avisarles porque ya tomamos la decisi?n nosotros. Y no hablo s?lo del Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, sino de las organizaciones, grupos, colectivos que ya est?n en la Otra Campa?a -entre ellos el Partido de los Comunistas que tiene fuerte presencia aqu? en Nayarit seg?n nos hemos dado cuenta-, pero tambi?n otras organizaciones pol?ticas de izquierda, anarquistas, libertarios, muchos grupos como no tienen idea. Ya tomamos la decisi?n. Es -para responderle al doctor en palabras sencillas y directas-: lo que se propone la Otra Campana es agarrar este pa?s desde abajo, sacudirlo y que se caiga todo lo que est? arriba y que vuelva a quedar parejo y, entonces, volver a levantarlo de nuevo pero ya no con alguien que tiene mucho y muchos que no tienen nada. Eso es lo que nos proponemos y eso es lo que vamos a hacer porque no nos vamos a detener. A lo mejor uno piensa: “bueno pues finalmente se van a conformar si les dan alguna ayuda. Si con Tuxpan se ofrecen a mejorarles el precio del sorgo y entonces ah? se van a calmar”. No, porque aqu? en esta reuni?n hay muchas orejas del gobierno que est?n viendo qui?nes son los que m?s hablan y qu? dicen. Entonces nosotros tenemos que seguir adelante hasta derrocar a los ricos y a su gobierno y que esos orejas se pongan a trabajar en algo digno y no en andar espiando a la gente para luego hacerle da?o. Entonces, pues ah? les avisamos a ustedes. Si alguien piensa que este movimiento es un truco para conseguir una candidatura est? equivocado. O que si nos vamos a detener, que si vamos a levantar el pa?s nada m?s porque reformen un art?culo constitucional, est? equivocado. No nos vamos a alzar por eso y no nos vamos alzar en armas adem?s. Lo que estamos proponiendo es un alzamiento civil y pac?fico, pero a lo bestia, nacional y de todos. No hay gobierno ni sistema que resista eso. Lo que falta pues es organizarnos -como dijeron muchos compa?eros que pasaron aqu?- y encontrarnos unos con otros. Cuando eso pase, no nos vamos a conformar con cambiar de gobierno y que sea otro el que nos explote u otro el que nos dirija, tiene que cambiar todo, para eso lo estamos haciendo. Eso es lo que vamos a hacer compa?eros y compa?eras, y eso es lo que los invitamos a que lo piensen si es que le van a entrar. Aqu? hay lugar para todos, estoy hablando marcadamente con campesinos porque veo que la mayor?a -no por nada es el ejido m?s grande del pa?s-, para que lo comenten con otros. Si no lo hacemos, todo esto que ven va a ser destruido junto con la gente que est? dentro y, tal vez, est?n esperando a que viene un avi?n a tirar una bomba… no va a llegar, lo que est? llegando ya son las pol?ticas gubernamentales. Y aqu? se va a levantar otra cosa que va a estar al servicio de ellos y ya no va a haber memoria que recordar, ni h?roes ni historia de Nayarit de lucha, lo ?nico que va a recordarse es la verg?enza de los hombres y mujeres que pudieron haber hecho algo y no lo hicieron. Pero aun as?, est? tambi?n la verg?enza de que ya aqu? en Nayarit haya hombres y mujeres que ya dijeron que no, que ya basta, que ya estuvo bueno y que se van a alzar junto con nosotros. No se trata aqu? de que vamos a obedecer a Marcos o al EZLN, no, nosotros no venimos a mandar ni a decir qu? van a hacer. Venimos hasta ac? para aprender de ustedes, para conocer la historia que nos contaron en Bellavista, que nos est?n contando aqu? y que nos est?n contando en cada lugar donde pasamos, que es la historia de lucha. Y la palabra que traemos es: nosotros, ind?genas chiapanecos, queremos ser sus compa?eros de ustedes y luchar juntos con todos lo que estamos en el otro pa?s para que, en Chiapas, nosotros podamos vivir con dignidad y ustedes, en Nayarit, puedan vivir con dignidad. Y hay todo eso que qued? pendiente, lo que estuvimos hablando. No vamos a hablar con el gobierno -como dijo un compa?ero, por qu? vamos a hablar con el que nos est? oprimiendo-, ?qu? le vamos a decir? lo que hay que hacer es partirle la madre, eso es lo que vamos a hacer nosotros. Lo que estamos diciendo no es qu? va a pasar dentro muchos a?os compa?eros. Lo que estamos encontrando en cada lugar donde pasamos es esta decisi?n que escuchamos en ustedes, esta rabia y esta indignaci?n. No va a tardar, en todo caso lo que va a tardar es c?mo nos ponemos de acuerdo sobre… para ver qu? vamos a hacer con esos. Si nos vamos a preocupar por los ricos, eso, hay que preocuparse en qu? c?rcel los vamos a meter o en qu? barco los vamos a embarcar para que se vayan de este pa?s. Gracias compa?eros, gracias compa?eras. Filed under: Noticias Comments:
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Vi su entrevista el dia de hoy por televisa y sinceramente admiro su fortaleza para no desviarse ni dejarse marear por las diferentes formas de dirigir las preguntas, eso habla de su integridad. Solo hay algo que no me parece y tal vez le parezca mal de mi parte el comentario; pero no estoy de acuerdo con que a “los de abajo” como usted los denomina se les santifique y a “los de arriba” se les satanice generalizando. Seamos honestos y aceptemos que tambien hay personas abajo que flojean mucho y tratan de agarrar lo que se pueda de “a gratis”, vivo en una colonia que en un principio fue de “paracaidistas” y si algo me molesta mas es su falta de entusiasmo y participacion para que algunos beneficios en comun puedan darse y mejorar nuestra calidad de vida; ademas, se les invita a participar en programas gratuitos para mejorar sus ingresos por medio de aprender algun oficio y tampoco quieren. No generalicemos! meuno a quienes quieren tener una vida digna y trabajan por ello… sean de “arriba” o “de abajo”
Comment by Angelita Contreras — May 9, 2006 @ 2:48 pm
dede mi punto de vista Marcos es un hombre culto, preparado e inteligente…..
me gusta mucho y apoyo su movimiento…..
desde Matamoros para Marcos
Comment by karina elisama conde padron — May 11, 2006 @ 12:35 pm