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reuni?n en El Salto, Jalisco
Posted on 03.20.06 by relegado uno @ 10:36 am

Primera intervenci?n en la reuni?n con adherentes en El Salto, Jalisco.
20 de Marzo de 2006
Bueno compa?eros y compa?eras, gracias por recibirnos, gracias a la comunidad de El Salto, y a todas las comunidades que se han congregado aqu?, grupos y colectivos. Unas gracias especiales a la familia Ozorno Calvillo, que es la que nos est? recibiendo aqu? y al sindicato de trabajadores de Euzkadi, que son los anfitriones.

Apenas tres d?as en Jalisco, y ya estas denuncias que hacen palpable lo que es una guerra de conquista, y este llamado de atenci?n que en los estados donde gobierna acci?n nacional y el yunque, es donde parad?jicamente, lo ?nico que ha cambiado es el ?ndice de suicidios, en Aguascalientes tambi?n ha crecido desde que acci?n nacional tom? el poder ah? en ese estado.

Lo que nosotros estamos viendo en este recorrido, es que, a diferencia de otros a?os u otras ?pocas, la destrucci?n de la naturaleza o su no protecci?n no es producto de la ineficiencia de un gobierno, sino que ahora estamos viendo que las autoridades que deber?an encargarse de proteger la naturaleza, son las que se est?n encargando de destruirla. Y por eso nosotros estamos hablando de una guerra de conquista, de una guerra de destrucci?n; en los casos que han planteado aqu? no se trata s?lo de contaminaci?n del agua, no se trata s?lo de destrucci?n de los bosques, sino tambi?n de destrucci?n de la vida humana, como nos explic? la compa?era desplazada, de que pr?cticamente est?n como perros de caza detr?s de ellos, donde se ponen los desalojan una y otra vez, hasta cerrarles toda posibilidad de lucha.

Nosotros pensamos, seg?n lo que hemos recorrido, que este es un punto fundamental; no se trata nada m?s de hacer la denuncia, sino de denunciar claramente que es el gobierno, el gobierno federal, estatal y municipal, los tres niveles de gobierno, los que est?n haciendo este programa de destrucci?n, esta nueva guerra de conquista, como hace 500 a?os exactamente; y se trata no s?lo de destruir la vida comunitaria, en el caso de las comunidades ind?genas, sino se trata de destruir a todos los habitantes que abajo est?n tratando de sobrevivir.

Lo que ha hecho la Otra Campa?a, no es levantar un movimiento de defensa de los recursos naturales, sino de encontrarse con ?l, y en ese sentido tambi?n que ese movimiento de resistencia que hasta ahora podr?a parecer aislado o s?lo reducido al horizonte de los encuentros o de los foros, empiece a encontrar un lugar abajo y a la izquierda, donde darse a conocer y donde empezar a levantar ahora si un movimiento nacional. En Quintana Roo, los grupos ecologistas de all?, nos explicaban como se trata de una destrucci?n perfectamente planeada desde arriba, desde muy arriba, quiere decir desde el extranjero, de la naturaleza y c?mo la naturaleza est? pasando la factura, la cuenta; y eso es lo que parecen olvidar en esta inmediatez de la mercanc?a, a ellos no les importa destruir el lago de Chapala, destruir la barranca, todo lo que nos han contado aqu?, si esto produce ganancia inmediata, no importa que el costo social sea el equivalente al de una guerra de destrucci?n. Cuando nosotros hablamos de esta guerra de conquista, no nos estamos refiriendo a que se trate de destruir con bombas o con balas, sino con programas gubernamentales. El gobierno, y en general todo el Estado mexicano, ha dejado de ser desde hace tiempo, desde que se pasa a esta etapa neoliberal, en el garante de la unidad del estado y se ha convertido en un coyote, en un intermediario comercial; todos los supuestos afanes por defensa de la naturaleza en realidad es para desplazar a las comunidades de los territorios que les pertenecen.

Como ind?genas nosotros estamos viendo, nosotros somos ind?genas zapatistas all? de las monta?as del sureste mexicano de Chiapas y traemos un saludo especial para los compa?eros de Mezcala.

Como ind?genas, nos damos cuenta que ahora la guerra de conquista no es s?lo contra los pueblos originarios de estas tierras, sino contra todo lo que ha ido creciendo abajo, en la gente humilde y sencilla; tenemos -por eso, pensamos nosotros- que hermanarnos con todos estos grupos, pero no s?lo para conocernos e intercambiar palabras, aplausos, saludos, reconocimientos, que es lo que nosotros tambi?n les traemos junto con esto, sino para levantar realmente un gran movimiento; somos una gran comunidad abajo, encerrada cada quien en peque?os cuartos que impida conocernos, la realidad que nos est?n proponiendo a trav?s de los medios de comunicaci?n masivos, a trav?s de las declaraciones de ese idiota que est? de presidente, que es Vicente Fox, o de su segundo al mando o primero al mando, que es Marta Sahag?n, es evitar que nos miremos entre nosotros y castigar la pobreza, criminalizarla y perseguirla hasta lo ?ltimo. C?mo es posible que las grandes madereras, las grandes empresas privatizadoras del agua, no s?lo no sean sancionadas, sino incluso reciban premios de defensa ecol?gica, mientras un campesino o un ind?gena que corta un ?rbol, ya seco para le?a, es castigado hasta con veinte a?os de c?rcel. Esto es lo que nos han platicado en varias partes empezando desde Quintana Roo, dicen los pescadores en Isla Mujeres, nos lo dijeron ellos primeramente, dicen, “nos est?n corriendo del lugar, porque dicen que nosotros destruimos la naturaleza, que nosotros rompemos la veda, y estamos viendo las grandes empresas camaroneras y pescadoras, que est?n sus grandes barcos y nosotros con una barquita somos los que estamos rompiendo la naturaleza y nos est?n desalojando”, pero no es que est?n protegiendo la isla o la naturaleza, es que simplemente est? cambiando de manos, ahora las grandes empresas hoteleras y navieras. Poco a poco est? destrucci?n se est? dando a conocer en todo el pa?s, esta guerra de conquista, como la de hace 500 a?os decimos nosotros, pero el actor ahora, la v?ctima no s?lo son los pueblos originarios de estas tierras, los pueblos ind?genas como se dice en algunos casos, sino todo, la comunidad, el ama de casa, el obrero, el estudiante, el maestro, el… todos los grupos sociales, que de pronto se dan cuenta, cuando quieren conquistar, que estorban, no s?lo estorban porque nuestra capacidad de compra es muy limitada, sino estorbamos porque es necesario acabar con nuestra rebeld?a, somos molestos, inc?modos, un estorbo en ese sentido. Y en el momento en que se empiece a plantear esto seriamente, una unidad nacional de todos los de abajo, viene entonces la pesa romana y a decir, bueno, cu?ntos somos y qu? fuerza tenemos y cu?ntos son ellos y qu? fuerza tienen.

Por eso este esfuerzo de all? arriba, de la clase pol?tica, en casi gritarnos al o?do que no miremos hacia abajo sino que miremos hacia arriba, y vienen todas estas promesas sobre protecci?n del medio ambiente que no son m?s que este avance despiadado del capitalismo de convertir en mercanc?a todo, absolutamente todo, incluso nuestra pobreza. Pareciera parad?jico, que aqu? en El Salto, empieza a sintetizarse, todo lo que hemos visto a lo largo del pa?s, una comunidad, una colonia popular, en San Juan Salamanca, Guanajuato, que empieza a descubrir que tiene enfermedades de leucemia, de c?ncer, de enfermedades de la piel, bronco-respiratorias, producto de una contaminaci?n, de una f?brica ah? cerca, que se supone que llegaba a traer el progreso a ese lugar, y la lucha de esa comunidad peque?a, que est? esa desesperaci?n de que somos muy pocos, y la oportunidad en la Otra Campa?a, de sin perder su identidad, son dejar de ser lo que son, hacer crecer su lucha a la hora que se hermanan. Estamos seguros que estos compa?eros de ah? de Salamanca escuchar?n estas historias, y la gente del Apaseo, tambi?n en Guanajuato, que les quieren meter un basurero ah?, y que les dicen “no importa va a estar debajo de la tierra” y que empiecen luego a contar enfermedades, muerte, destrucci?n y desalojo. Y todo esto a trav?s de leyes que legalizan el despojo, la base jur?dica de toda esta guerra de conquista est? en esto del PROCEDE y el PROCECOM, de como empiezan a destruir las comunidades, sobre todo las comunidades rurales, pero no s?lo, y sobre todo las comunidades ind?genas pero no s?lo, ese esp?ritu de comunidad y esa relaci?n con la tierra, y no me refiero s?lo a la tierra, sino a todo lo que es el medio ambiente, el agua, los ?rboles, los animales, es convertir a cada quien en un peque?o propietario, en un comerciante, en un peque?o comerciante, que se vaya quedando sin nada hasta que s?lo le queda el lugar donde vive, y entonces lo pone a venta, porque entre sobrevivir o morir, tiende naturalmente a la sobrevivencia; la Otra Campa?a est? proponiendo otra alternativa, es tender naturalmente a la rebeli?n, pero ya no solos.

Lo que estamos descubriendo entonces en la Otra Campa?a, son todos estos movimientos como el que aqu? nos hablaron y c?mo se empiezan a enlazar, como dijo el compa?ero, resulta que todo es una cadena, primero ficticia, porque nos hac?an creer que el problema de Chapala es la gente de abajo de El Salto, y luego le siguen y siempre va por abajo; y si nos empiezan a decir, “es que esta destrucci?n que vamos a hacer, es porque lo necesita el desarrollo y el progreso”, olvidan decirnos que el desarrollo y el progreso es el de ellos, el de all? arriba; que ni el agua que se van a robar, ni la basura que van a tratar de deshacerse, ni las aguas negras, son para beneficiar a otros como nosotros, sino son para beneficiar a los grandes empresarios. Por qu? no les importa, ?porque son idiotas? o porque ese es el plan, nosotros pensamos que porque ese es el plan, se trata de destruir todo el pa?s, como pa?s, como naci?n y rehacerlo ahora como una estrella m?s en la bandera de las barras y las turbias estrellas, la norteamericana. Y para eso estorban los mexicanos de abajo, porque son los que guardan todav?a, la historia de rebeld?a y de independencia, que hizo nacer la guerra en 1810 y luego la refrend? en 1910, y que tenemos que volver a hacer, ahora ya no como un alzamiento militar, sino como un alzamiento civil y pac?fico.

Nosotros pesamos que en esta etapa est? este lugar del “yo soy” que cada quien dice, como individuo, como familia, como grupo, como colectivo, como organizaci?n, y a la hora que esa voz se levanta y es escuchada por el otro que es como nosotros, es como dec?a el pescador de Isla Mujeres, el otro pescador porque es compa?ero de la Otra Campa?a, es como nuestra palabra agarra aire y llega lejos. As?, entonces, con este conocimiento podemos construir un movimiento, y entender que ese movimiento no es s?lo por defensa del medio ambiente, sino que empieza a seguir la cadena no abajo, sino hacia arriba, y encontrar en el sistema al responsable. Si no alcanzamos a ver esto, vamos a pensar que lo que se necesita es tener un gobierno eficiente, que ese gobierno eficiente en lugar de robar, en lugar de ser corrupto, si va a aplicar los programas, pero el problema que los programas son des destrucci?n, con esta mentira del progreso y del desarrollo, entonces tal vez podamos conseguir all? arriba alguno o unos pocos, nosotros lo dudamos, pero ?chale que nos equivocamos y que all? arriba hay alguno que otro gente decente, finalmente lo que va a hacer es, sin robarse mucho dinero o un poco, es aplicar ese mismo programa de destrucci?n, mantenernos separados, y vender al resto del pa?s, que se trata de una banda de revoltosos que se opone al progreso y al desarrollo de Jalisco, del Salto, de Guadalajara, de Chapala.

Y nosotros lo que estamos haciendo en la Otra Campa?a es descubrir, que los revoltosos, los agitadores, somos millones en todas partes, y en esos revoltosos y agitadores y futuros transgresores de la ley, por fin vamos a compartir el t?tulo, en esos est? el futuro de este pa?s, incluso f?sico, ya no se trata s?lo del sentimiento de una naci?n, de este ser mexicanos y mexicanas, sino la destrucci?n del espacio f?sico donde vivimos, donde trabajamos, donde comemos y donde nos relacionamos con la naturaleza y con la historia, en el caso nuestro como pueblos indios.

Nosotros pensamos que hay que hacer esto m?s grande todav?a, estas denuncias, que han aparecido aisladas a trav?s de los estados, pero son como las puntas de un iceberg, de este iceberg de rebeli?n, de indignaci?n, de coraje por la destrucci?n, que en cada lugar adquiere caracter?sticas diferentes pero es este mismo plan. Tenemos que hacer otro, un encuentro, otro, s?lo sobre este tema, primero para que nos conozcamos entre todos, para la gente de aqu? de El Salto que est? en esta lucha, encuentre a los compa?eros de Quintana Roo, de Tabasco, de Oaxaca, de Puebla, de Tlaxcala, donde est?n surgiendo estos movimientos en Campeche, tambi?n est? este movimiento, que nos encontremos y nos demos cuenta de que no estamos solos en esta lucha y all? arriba se den cuenta de el mensaje fundamental de la Otra Campa?a: “NO, ac? abajo no estamos solos, estamos nosotros y hemos decidido lanzarles este desaf?o”. Dec?amos antes que estamos como en una comunidad, y el lobo, que tiene cara de partido pol?tico o tiene cara de empresario pr?spero, cada tanto va y ataca nuestra comunidad; el sistema que all? arriba est? proponi?ndose, es que cada quien defienda su casa, su familia, ni siquiera como sindicato, ni siquiera como grupo ecologista, ni siquiera como colectivo o como organizaci?n social, que cada quien se rasque con sus u?as y enfrente al lobo, y termine por conformarse con que le mate alg?n, algo poco de ganado y no mucho. Y est? esta opci?n que empezaba a crecer antes, donde en efecto, cada grupo se repliega y resiste y se defiende, como si hubiera un naufragio y cada quien buscara una tabla donde salvarse. Lo que nosotros estamos diciendo en la Otra Campa?a es que ya no basta, que viene una gran cat?strofe si no la evitamos, pudi?ramos pensar que pod?amos seguir la vida as?, tratando de defendernos del lobo, nosotros decimos, hay que ir por ?l a su cueva, all? arriba, y hay que acabar con ?l, necesitamos vivir en tranquilidad, podemos levantar este pa?s, hacerlo mejor, mucho mejor, sabemos que es posible crecer y prosperar abajo sin destruir la naturaleza, sin convertir el agua en una mercanc?a, sin convertir el aire en una mercanc?a, sin convertir la naturaleza en una mercanc?a. Podemos hacerlo, pero ahora estamos como a la defensiva, esperando a qu? horas nos van a atacar, ahora resulta que las organizaciones sociales o ciudadanas nacen para defenderse del gobierno, cuando se supone que el papel del gobierno es defender a la comunidad. El gobierno y el estado mexicano, ha pasado a ser parte de los agresores, en un proceso mas o menos complicado que no detallar? aqu?, y es la punta de lanza de esta guerra de conquista.

Entonces nosotros pensamos por qu? vamos a estar mirando all? arriba, a ver quien va a encabezar esta destrucci?n, si abajo estamos conociendo estas alternativas de defensa reales adem?s, y mandar el mensaje a todos los grupos que est?n en esta l?nea de lucha, de una gran red dentro de la Otra Campa?a, con su propia l?gica y con su propia palabra. Como dijo la compa?era, no se trata aqu? de que vamos a subsumir nuestra lucha, a subordinarla, nuestra historia a otros, o a otros que ahora nos prometan desde otro lado llegar al poder y resolver los problemas, si sabemos que es en nosotros mismos en nuestra fuerza, donde hemos podido obtener lo poco o mucho que hayamos logrado. La palabra sobre esta defensa, sobre esta resistencia debe ser de quien la encabeza, la Otra Campa?a, no pretende suplantar ning?n grupo, sino abrir el espacio para que se d? este encuentro.

Nosotros vamos a buscar si en uno de los estados del centro de la rep?blica nos hacen el favor de hacer la sede, y le propondr?amos a los compa?eros y compa?eras de Jalisco, que est?n en esta l?nea, que lanz?ramos la convocatoria conjunta a un encuentro nacional por la defensa de la naturaleza anticapitalista y de izquierda.

Quiere decir esto que no nos vamos a conformar con denunciar que el basurero va a afectar la naturaleza, sino tenemos que ir a quien y a quien sirve que ese basurero se ponga ah?, a quien le sirve que se destruya Chapala, y con ?l, con ese lago, las comunidades que est?n al rededor. Nosotros por lo que nos platican los compa?eros de Mezcala, pues mas o menos entendemos, se trata de que se vayan y en su lugar entren las empresas hoteleras o tur?sticas, rehacer el lago, pero ahora no como un espacio e vida, de historia, de cultura, sino como una mercanc?a pues, como que vas al cine, y entonces esta destrucci?n va sobre eso.

Uno puede pensar, c?mo es posible que el sistema est? haciendo eso, ?es qu? no se dan cuenta?, se dan cuenta y no les importa, no les importa realmente que se destruya su vida, no les importa la compa?era desalojada ni su historia de que no encuentren trabajo sus hijos, no les importa que se contamine la barranca y se convierta en una letrina, porque al fin y al cabo, ellos no van a vivir ah?, y si ustedes van a vivir ah?, “muy su problema a ver como le hacen”. Es esta irracionalidad del sistema, la que espanta y aterra, imag?nense lo que va a pasar si los dejamos, all? arriba, que hagan como quieren, todo, todo se va a destruir y se va a volver a colonizar, ahora bajo otra l?gica; y vamos a tener que elegir entre ser extranjeros en nuestra propia tierra, incluso como ind?genas, o ser extranjeros al otro lado del Bravo; ni siquiera al otro lado del Bravo porque ahora la frontera va a estar en el Istmo de Tehuantepec, a lo mejor va a resultar la paradoja que los mexicanos y mexicanas van a tener que emigrar a Centroam?rica buscando trabajo, tampoco, el campo de batalla agarra todo Am?rica Latina, y por eso es importante que nazcan en otros pa?ses tambi?n esos movimientos de resistencia, cuando son de abajo.

Entonces compa?eros y compa?eras, este es el lugar, la Otra Campa?a, aqu? es posible encontrar a la compa?era desalojada, a los ind?genas tambi?n afectados, toda la cadena que abajo se pasaba la culpa uno a otro, y descubrir juntos que la cadena va pero para arriba, y podernos juntar con los compa?eros obreros, con los pueblos indios de otras partes, con estudiantes, con maestros, con homosexuales, lesbianas, transexuales, con mujeres, con ancianos, con ni?os, y entonces descubrir que la cadena, que en el caso de la destrucci?n, reconstruyeron aqu? muy bien, alcanza a otros sectores y se convierten en el sistema.

Adem?s su trabajo es importante, porque falta, seg?n hemos visto nosotros, en las organizaciones de izquierda, organizaciones sociales, grupos y colectivos, esta conciencia de la destrucci?n de la naturaleza como una acci?n capitalista. Porque en determinados sectores se enfrenta la lucha contra el capital de forma m?s inmediata, adquiere el rostro del polic?a que desaloja al peque?o comerciante, el rostro de la autoridad laboral que destruye el contrato colectivo, el rostro del extranjero que por medio de una empresa transnacional, va alargando la jornada laboral al mismo tiempo que reduce el salario y parece como que lo de la naturaleza es de gente rara, o de gente que no tiene nada que hacer, que est? mirando los pajaritos y est? preocupada por eso. Nosotros como hemos escuchado aqu? y en otras partes, no s?lo se trata de un discurso perfectamente articulado sino que es muy radical, se?ala exactamente qui?n es el responsable, y es el que mejor ha descrito hasta ahora en lo que llevamos de la Otra Campa?a, el car?cter de guerra de conquista de la etapa neoliberal del capitalismo.

Si hasta ahora solos, separados, hemos resistido esta guerra, tan hemos resistido que aqu? estamos y son las historias, no hay otra oportunidad que pasar a la ofensiva en la Otra Campa?a; nosotros les decimos pues, vamos por ellos, somos muchos, pero es importante que, dentro de la Otra Campa?a, estos discursos diferenciados, estas luchas, que son diferentes unas de otras, no pierdan su identidad, no pierdan su forma de expresarse, su forma de lucha; y que se d? este proceso de aprendizaje para que dentro de la Otra Campa?a, otros sectores tambi?n aprendamos esto. Y dando y dando, que ustedes tambi?n dentro de su lucha, aprendan la especificidad de la lucha de los pueblos indios, de la lucha de homosexuales, lesbianas, transg?neros, de la lucha de los obreros, de la lucha de los campesinos sin tierra y as? de todos los sectores.

Ha sido una de las mejores lecciones que hemos recibido, la que hemos escuchado ac?, intensa concisa, y no me acuerdo como alguien… un compa?ero dijo “hay que ser breve, conciso y concreto”; en este caso, est? el recorrido completo, desde los desalojados, los pueblos indios, las colonias afectadas, la destrucci?n de la naturaleza, este mensaje de desaf?o que nos mandan de arriba “para nosotros ustedes son un basurero y no mas falta que les mandemos lo que nos est? sobrando a nosotros”, imag?nense el desprecio de un sistema que te convierte en el canal de desag?e de sus inmundicias, y todav?a as? dice que el cambio, que te respeta, que la dignidad, encabrona ?no?. Eso es lo que est? haciendo la Otra Campa?a, descubrir esos encabronamientos, unirlos y hacer un s?lo movimiento.

Gracias compa?eros, gracias compa?eras.

Segunda intervenci?n en la reuni?n con adherentes en El Salto, Jalisco.
20 de Marzo de 2006

Compa?eros y Compa?eras, sobre este punto, antes responderle brevemente a la compa?era maestra, por qu? no debe votar por Marcos. Seg?n nuestra concepci?n como zapatistas, nosotros pensamos que hay que invertir la relaci?n de poder y que debe ser la gente de abajo la que mande y los gobiernos los que obedezcan, por eso en el EZLN tenemos prohibido que los dirigentes y los miembros militantes del EZLN participen en alg?n cargo de gobierno, y nuestro deber es organizar a la gente, a la gente de abajo, para que pueda elegir buenas autoridades y pueda ejercer su mandato sobre esas autoridades. Esto est? sintetizado en la leyenda de las Juntas de Buenos Gobierno, en su territorio, que dice “aqu? el pueblo manda y el gobierno obedece”. El prop?sito de nuestra participaci?n en la Otra Campa?a, no es construir la candidatura de Marcos, ni de nadie, sino hacer este punto de encuentro y levantar un gran movimiento que organice a toda la gente de abajo y entonces s?, plantearse el problema del gobierno. A parte que no, no muy se me da eso del gobierno, hay que decirle a los ni?os que no, que nunca voten por Marcos.

Para tocar este tema, vamos a explicarlo como de por s? hablamos los zapatistas, tal vez s?lo nos entiendan los compas ind?genas de Mezcala. Pero en la Sexta Declaraci?n, nosotros empezamos a reflexionar sobre este problema del sistema capitalista, a partir de nuestra realidad como pueblos indios y empezamos a seguir la cadena, como dijo el compa?ero tambi?n ind?gena de Mezcala, a ver donde estaba el origen del desprecio, de la humillaci?n, del racismo y adem?s de la explotaci?n que tenemos como pueblos indios, porque adem?s de que nos desprecian por nuestra cultura, por nuestra lengua, adem?s como campesinos, pues somos explotados por los coyotes, por el gobierno, por los patrones, a veces como obreros agr?colas, a veces como peque?os comerciantes o ambulantes, y a veces como productores del campo. Nuestro producto all? es fundamentalmente el caf?, que es de donde obtenemos algo de dinero, y el ma?z, el frijol, pues lo usamos para consumirnos, para comer nosotros y para ayudarnos entre nosotros, porque hay comunidades que batallan con esto de la producci?n del ma?z, sobre todo los de la zona altos.

Cuando estamos viendo esto del capitalismo, llegamos a la conclusi?n de que el n?cleo o el coraz?n del capitalismo no est? en el mercado, sino que est? en la producci?n, en la producci?n de mercanc?as. Y es lo que trata de explicar la Sexta Declaraci?n, dice, el problema es que el capitalismo nos dice que es en el mercado donde se da esta desigualdad, y es en el mercado donde las mercanc?as ya no tienen la carga de explotaci?n; lo ve?amos cuando habl?bamos en Puebla, con compa?eras y compa?eros j?venes que trabajan en las maquiladoras, que qu? pasar?a si en el marcado encontr?bamos los pantalones de mezclilla, como explic? el compa?ero aqu? que es del Salto, que es la mejor mezclilla del mundo, si ah? viniera un recado donde dijera “este pantal?n, esta chamarra, esta ropa de mezclilla, fue hecha por tal trabajador, en tantas jornadas laboral, y tanto le pagaron”, o sea, en que sentido, cada mercanc?a no lleva en el mercado, la carga de explotaci?n que supone. Y todo lo que va en torno a eso.

Entonces dec?amos, en el mercado, que es donde est?n circulando las mercanc?as, grandes peque?as, complicadas, sencillas, no aparece ah? la explotaci?n, y ah? es donde no se puede dar el encuentro con el que es explotado, con el que es humillado; de hecho se da esta paradoja de que gente que est? luchando est? usando ropa o cosas, ignorando que son producto de un proceso de explotaci?n. Entonces nosotros decimos, bueno, si no es aqu?, si aqu? es el enga?o del mercado, en d?nde es donde si se est? dando esto, donde no se puede negar; y llegamos a la conclusi?n que es donde se producen las mercanc?as, que es ese lugar donde est? el n?cleo del capitalismo y que en ese lugar se genera la mayor carga de explotaci?n y empieza a crecer, como si fuera el coraz?n que empieza a bombear su sangre, que es el que produce el desprecio y la humillaci?n a homosexuales, lesbianas, transg?neros, es el que produce tambi?n, se transforma en desprecio y racismo hacia los ind?genas, es el que destruye la educaci?n como vocaci?n o como valor ?tico, es el que destruye tambi?n el quehacer cient?fico como un quehacer a favor de la humanidad y lo convierte en una guerra; y que en todo momento si planteamos nuestra lucha s?lo en lo que es la periferia del capitalismo, o sea, s?lo en los efectos de ese n?cleo de explotaci?n, se vuelve a regenerar. En ese sentido, pensamos nosotros, todas las luchas que no vayan al n?cleo del capital, que no vayan al n?cleo de la explotaci?n, necesariamente tienen la maldici?n de repetirse una y otra vez, cada vez de forma m?s complicada.

Si nosotros mantuvi?ramos como pueblo indio, s?lo la demanda de los derechos y la cultura ind?gena, obtendr?amos tal vez algunas concesiones y en un tiempo, como nos han platicado aqu?, las leyes no ser?an cumplidas; o sea, a la hora de la hora en la ley, como hemos visto con el compa?ero que le robaron al pensi?n, eso es lo que est? denunciando, en contubernio entre el banco y el patr?n, con el AFORE le dice, “ahora no te vamos a dar” o se la van a hacer cansada pues, hay que apoyar pues a este compa?ero; ser?a una ley muerta que por otros medios implicar?a que nos pudi?ramos constituir en sujetos hist?ricos, que es lo que queremos como pueblos indios, que nos reconozcan as?; si s?lo se plantea la demanda del respeto a la dignidad de homosexuales, lesbianas, transg?nero, igual tambi?n la historia se va a volver a repetir porque el n?cleo que gener? esa injusticia y ese racismo, sigue existiendo; si s?lo nos planteamos la defensa de los recursos naturales, sin ir al que la est? destruyendo, otra vez se vuelve a repetir una y otra vez; mientras no planteemos, pensamos nosotros como zapatistas, aqu? no estoy recogiendo lo que he escuchado en otras partes, mientras no vayamos al n?cleo del capital, al n?cleo de la explotaci?n, obtendremos algunas concesiones o algunos logros.

Y aqu? se abre una gran diferencia sobre lo que se est? convocando en esto de la Otra Campa?a como anticapitalista, porque hay gente que dice “si el enemigo es el anticapitalismo… es el capitalismo -perd?n- hay que levantar el movimiento anticapitalista, pero hay que combatirlo en el mercado, hay que hacer un gran movimiento de sabotaje al consumo del producto de las transnacionales, hay que cambiar nuestro h?bito de consumo” nos dicen, y es combatir al capitalismo en su punto terminal, a la hora que la mercanc?a ya est? en el mercado. Y nosotros pensamos que no, que hay que combatirlo en la producci?n; en ese n?cleo del capital, a la hora que se producen las mercanc?as, como dijo un compa?ero, hay quien tiene la paga, que es el due?o de la f?brica, el due?o de las materias primas, en el caso de los textiles, el due?o de los hilos, de las telas, y hay quien no tiene nada, m?s que su capacidad de trabajar; entonces ah? se da una relaci?n de explotaci?n, porque hay quien tiene y hay quien no tiene, y el que no tiene se ve obligado a aceptar las condiciones en las que trabaja, primero que no le pagan el salario de lo que produce, sino nada m?s le pagan el salario para vivir, pa??(tm)que no se muera, pa??(tm)que siga trabajando; y luego que le desconozcan todos sus derechos, a la salud, a la educaci?n, nos explicaban los compa?eros pues, obreros, como una forma de golpearlos es quitarles el seguro, y cuentan muertes por la lucha, que no los mataron con bala, pero los mataron quit?ndole el derecho a la salud, porque estaban rebel?ndose.

Entonces, en ese n?cleo que es donde se est?n produciendo las mercanc?as, en las f?bricas, es donde tambi?n, seg?n nosotros, se experimentan las formas de explotaci?n, de represi?n, de desprecio, como nos explicaban los compa?eros, donde se experimentan las enfermedades o las formas de exterminio de la gente, desde el hostigamiento y la persecuci?n sexual a las mujeres, o incluso a ni?os, el trato a la ni?ez, todo esto que sali? a flote de como los empresarios est?n ligados con la red de pederastas y de pornograf?a infantil, todo est? en torno ah?, eso es lo que nosotros pensamos; y que mientras no ataquemos ese n?cleo, estamos condenados a repetir, a ir coleccionando peque?as victorias que no modifican la situaci?n de manera sustancial. En el ejemplo que d?bamos como ind?genas del lobo que llega, si no llegamos a la cueva, que es ese n?cleo de explotaci?n, ese coraz?n del capitalismo que es el que bombea la sangre, se vuelve a reproducir una y otra vez la pesadilla que cargamos, o sea, la derrota.

Bueno, y entonces nosotros decimos ?qui?n es que enfrenta…, ?qui?n enfrenta directamente este proceso?, el obrero. Nosotros como pueblos indios, muchos campesinos, otros sectores, enfrentamos las consecuencias de esta explotaci?n, del n?cleo del capital que explota, se hace grande, se expande e invade a otros pa?ses, y estamos cargando con…somos las v?ctimas colaterales de esa guerra, y podemos defender nuestro propio derecho a que no nos maten tan feo, o a que no sea tan r?pido, como es en pueblos indios, pero la guerra va a seguir existiendo si no se lleva nuestra guerra, nuestra lucha, como Otra Campa?a a ese n?cleo.

Entonces, en ese sentido, seg?n nuestra concepci?n, si ah? est? el coraz?n, entonces quien vive ah? directamente ese proceso puede ver cosas que nosotros no podemos ver, no s?lo eso, es el que va a tener el arma principal para clavarla en el coraz?n del capital, que es el obrero, principalmente el obrero industrial. Entonces cuando nosotros decimos, nos est?n faltando esos, como Otra Campa?a, nosotros como pueblos indios, nosotros como Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, que nosotros decimos, pues nos faltan las lesbianas, los homosexuales, los j?venes anarcopunks, nos faltan los estudiantes, los maestros, hacemos la Otra Campa?a y ah? nos juntamos en igualdad de circunstancias, decimos, nos est? faltando el que va a dar el golpe final, el obrero.

Y aqu? se abren dos grandes tendencias dentro de la Otra Campa?a, quienes piensan que al sector obrero hay que llegarle por arriba, o sea, haciendo tratos con los l?deres o neocharros, con esta justificaci?n, “pues es que ah? est?n los obreros”, y s?, ah? est?n, pero se est? llegando a ellos por arriba, se hace trato con esos l?deres y ellos con el mismo sistema corporativo o de control, consiguen que los dem?s se junten. Esa es nuestra cr?tica al III di?logo nacional, que se est? llegando por arriba. Probablemente estemos equivocados nosotros en esa cr?tica y realmente vaya a dar m?s resultados; pero como zapatistas, como esto que le explicaba yo a la maestra, que nosotros nuestra experiencia que es entrar por abajo, est? esta otra, otra forma de hacer trabajo con los obreros que es entrar por abajo, directamente a los sindicatos, no con los l?deres sindicales, neocharros en este caso, que se supone que son afectados un poco por la pol?tica neoliberal y que tienen descontento. Pero esto de atacar s?lo la pol?tica neoliberal no toca el n?cleo central del capital. Y est? esta otra historia que nos cuentan los compa?eros de Euzkadi, de Uniroyal, que es entrar por abajo, y empezar a organizar los obreros y empezar a topar las paredes sucesivas que va poniendo el control de ese n?cleo, el charrismo, la autoridad laboral, la gran empresa local, y la transnacional y el aislamiento que todo movimiento enfrenta, sobre todo si son obreros que se suponga que, puesto que tienen un contrato colectivo y un salario pues son privilegiados, cuando la gran mayor?a de la gente est? en el desempleo; los medios de comunicaci?n venden esta idea: “no es que esos est?n bien, est?n explotados, pero est?n bien comparados con otros, por lo tanto no los apoyes, no los ayudes”.

Y entonces para nosotros como zapatistas, la lucha de Euzkadi en particular, y de toda la industria hulera, presenta una hermosa lecci?n de historia contempor?nea, a caso la m?s hermosa que hemos recibido en los ?ltimos a?os, de c?mo se pueden lograr victorias y ya no acumular derrotas, corridos, poemas y nostalgias, “qu? heroicos fuimos pero perdimos”. Durante muchos a?os como izquierda cargamos esta historia de dignidad y de derrota; y que nosotros pensamos que ha llegado el momento de no acumular corridos, de “qu? heroicos fuimos”, sino de acumular tambi?n victorias, que ahora los que pierdan sean los de all? arriba.

Y en ese sentido, la lecci?n del sindicato de Euzkadi, para reducir el nombre, porque as? los conocemos, es para nosotros, como zapatistas, esa lecci?n de que es posible construir no s?lo una victoria, sino que adem?s ah? est? el germen de esa otra cosa que dicen que no se puede, y dicen que no se puede porque nos dicen que el patr?n siempre es necesario, que en todo caso hay que luchar nada m?s por mejores condiciones laborales y hasta ah?, que el patr?n siempre es necesario, es la ense?anza del capital de que el capitalismo siempre es necesario, que ese n?cleo tiene que mantenerse y que lo ?nico que hay que cambiar son sus excesos, ojo porque esa es una propuesta de un partido pol?tico como programa de gobierno, es no tocar el n?cleo del capital y suavizar los excesos, que como pueblos indios, que como colonos, que como defensores de la naturaleza, que como j?venes, como estudiantes, como maestros, padecemos. Ese es el imposible que decimos nosotros, porque todas esas injusticias que se dan en la periferia, son atenuadas y son posibles porque ese n?cleo existe, y cualquier esfuerzo por atenuar todo esto es una chaqueta mental si no toca el n?cleo del sistema, el n?cleo del capital.

Entonces nosotros estamos viendo esto, y a la hora que estos compa?eros de Euzkadi, doblan al capital, por un proceso que nos contaron, y no se quedan as? de que “bueno doblamos al capital y ahora tenemos mejores condiciones laborales”, sino que toman la administraci?n de la empresa, o sea la carga de subversi?n de eso es muy fuerte, o sea, decir que un trabajador puede tomar en sus manos su destino, su destino ah? en el n?cleo del capital, esa es una lecci?n que hay que cuidar sobre todo. Esos compa?eros de Euzkadi pues han sido solidarios con todo el que pueden, pero nosotros como zapatistas pensamos que como Otra Campa?a, como cualquier movimiento, cualquier gente honesta y digna, tiene que prestar para que ese ejemplo no se pierda. No digo que compremos llantas, pero si que apoyemos a estos compa?eros en su lucha y estemos pendientes para que ese ejemplo no se caiga, porque ah? est? uno de los g?rmenes; porque nos dicen continuamente, no se puede atentar contra el capital, porque el capital es necesario, los compa?eros atentaron contra el capital y siguieron produciendo. Entonces resulta que esta lecci?n que intu?a la Sexta Declaraci?n, que dice, aqu? el que sobra es el capitalista, no el trabajador; porque la gran lecci?n del neoliberalismo nos est? diciendo, sobran los trabajadores, y est? ofreciendo esta especie de guerra de las galaxias, donde todo sea producido por robots o por la rob?tica. Y resulta que no, que los trabajadores son los que son necesarios y el que est? estorbando o sobrando es el propietario de los medios de producci?n.

Entonces por un lado esta lecci?n, a parte de la fuerza que nos da en la sangre, saber que hay m?s victorias, porque no es cierto que la Otra Campa?a s?lo est? recolectando derrotas, humillaciones y dolores, tambi?n est? recolectando estos triunfos que no se conoc?an, no s?lo como los de Euzkadi, tambi?n de grupos ambientalistas, tambi?n de grupos ind?genas, tambi?n de estudiantes, de j?venes, como los compas anarcopunks que pasaron, que tienen su propia forma de resistir y tienen sus logros, en este caso el auto consumo. Y esas victorias nos hacen falta, porque tambi?n la otra mentira que nos venden es que no tenemos m?s futuro m?s que la derrota o la resignaci?n, resulta que no, que si luchamos puede ser que no seamos derrotados.

Por otro lado, otra lecci?n tambi?n, de los compa?eros de Euzkadi, de los compa?eros que trabajan en las distintas luchas obreras, es esto que una organizaci?n pol?tica puede entrar a trabajar con un grupo social, sin suplantarlo, que es el ejemplo, la liga esta, que en algunas intervenciones se salt?, porque en esa lucha no hay que olvidar la presencia del Partido Obrero Socialista; cuando ellos dicen, hay tres l?neas fundamentales de nuestra victoria que es, nuestra familia, y ah? la compa?era pues lo dijo muy claro, porque la explotaci?n tambi?n los afectaba, en determinado momento la familia dijo “est? tambi?n es mi lucha aunque sea mi compa?ero, mi pareja, el que est? ah? enfrent?ndolo, yo lo estoy viendo en la mesa, si eso se acaba, se acaba todo”, y el hecho cuando ella cuenta que se desintegr? la familia, hubo divorcios, muertes, suicidios, todo eso, es hasta que punto el capital estaba dispuesto a matar y a destruir; entonces ellos marcan esto, nuestras familias fueron importantes; la solidaridad internacional a la hora que sacan su lucha del aspecto s?lo nacional o s?lo local, y salta de El Salto a Alemania, para usar la reiteraci?n, se va a Alemania y entonces el gran capital dice “hay cabr?n, ya se metieron aqu?”, de la misma forma como el Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, lleva la muerte a las calles de San Crist?bal, lleva la muerte a las calles de los terratenientes, de los finqueros, de los gobernantes, y entonces si brincan, porque una cosa es que un ind?gena se muera en la monta?a y nadie se entere y otra cosa es que se venga a morir aqu? frente a mi casa y salga en la televisi?n; ellos marcan tambi?n esta segunda l?nea de importancia para su triunfo, y marcan una tercera que se escapa y se diluye en todo lo dem?s, que es el apoyo que recibieron de esta organizaci?n pol?tica, entonces resulta que si es posible que una organizaci?n pol?tica se relacione con un movimiento social sin que esto implique que la va a vender o que la va a suplantar; porque pudo haberse hecho, tan pudo haberse hecho que hay ejemplos de otros movimientos que as? son, entra una organizaci?n pol?tica, coopta el movimiento social y lo negocia, como platic? un compa?ero, dice, luego resulta que hay movimientos donde lo ?nico que se resulta es que el l?der se enriquece, que es la historia de todo el charrismo sindical por supuesto. Y entonces resulta que hay otra forma de hacer pol?tica que no es una ret?rica nada m?s, no es un buen deseo o algo que tal vez est? muy bien para dentro de muchos siglos, como dicen los intelectuales del prd, “qu? bonito es lo que dicen los zapatistas, pero ojal? tarde muchos a?os en hacerse realidad, porque se nos acaba el negocio”, sino que ya est? actuando, pero no lo ve?amos, no lo escuch?bamos o no lo conoc?amos, y en lugar de leerlo un libro, aunque habr? que leerlo, pues es mejor escuchar de ustedes su propia lucha y que lo escuchen todos los dem?s.

Esta lecci?n de aqu?, de El Salto, no s?lo la ambiental, la de la defensa de los recursos naturales, de la naturaleza; de los compas ind?genas de Mezcala, de m?s ponerle la carga de nosotros como ind?genas adem?s tenemos todos estos dolores, pero tambi?n esta firmeza y esta dignidad, que no nos avergonzamos de ser lo que somos, de las luchas obreras que aqu? se dijeron, pues, brilla con luz propia la lucha de los obreros de Euzkadi, es un honor haber hablado con ustedes, es un honor escuchar su historia, y esperamos que se siga conociendo esa historia y se siga reflexionando porque para la Otra Campa?a tiene muchas cosas que ense?ar, no s?lo a nosotros como zapatistas sino a muchas organizaciones pol?ticas que est?n aqu?, a grupos y a colectivos, porque muchas veces cometemos este error, de traducir lo que es una organizaci?n pol?tica arriba, electorera como se dice, y luego generalizar a todas las organizaciones pol?ticas de izquierda, a todas las que se plantean el problema del poder.

En hora buena compa?eros, nosotros no usamos llantas, pero si usamos ser? las de la cooperativa.

Est? este acuerdo que hicimos con los compa?eros del sindicato de Uniroyal, all? en Quer?taro y que finalmente podemos concretar aqu?, con varias organizaciones sindicales o tendencias sindicales y organizaciones pol?ticas, para hacer un Primer Encuentro Nacional Obrero, voy a dar lectura a la convocatoria.


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