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Posted on 03.20.06 by relegado uno @ 10:34 am
Acto en la colonia Miravalle, Jalisco. Buenas tardes, compa?eros y compa?eras de la colonia Miravalle, y compa?eros y compa?eras de organizaciones, colectivos, grupos adherentes a la Sexta. Queremos agradecerles la invitaci?n y empezar un poco a pensar lo que est? pasando. Habr? gente entre la que nos est? escuchando, que se preguntar? de qu? se trata esto; se trata de responder una pregunta, la pregunta que empieza a surgir en cada uno de nosotros, en nuestra casa, en el barrio, en la calle, en la f?brica, en los lugares donde vivimos, donde luchamos, donde sufrimos, nos humillan o nos reprimen; la reflexi?n que surge en el joven o en la j?vena, a la hora que est? doli?ndose del golpe de la polic?a, a la hora que est? tratando de juntar el dinero para salir libre del apa??n; la historia, o la pregunta que se hace el ama de casa, a la hora que hace las cuentas y ve que no alcanza para pagar la luz, el predial, el tel?fono, el gas; la pregunta que se hace el obrero a la hora que tiene que ver que trabaja catorce, diecis?is horas, que aumentan los precios de los productos que consumen en su casa y su salario se va disminuyendo; la pregunta que se hace el maestro, a la hora que ve reducido cada vez m?s su salario y las condiciones en las que tiene que dar clase; la pregunta que se hace el estudiante, cuando ve que la escuela, que deb?a ser p?blica y gratuita, empieza a optar por cooperaciones por apoyos que les piden a los padres de familia y se empieza a convertir lenta pero inexorablemente en una escuela privada; la pregunta que se hacen los que luchan socialmente, cuando ven que sus l?deres se venden por una miseria, cuando ven que un movimiento se levanta por una causa justa, noble, y termina en el enriquecimiento de una o de un grupo de personas; la pregunta que se hace el ni?o o la ni?a, cuando ve la angustia que hay en su casa por la sobrevivencia; la pregunta que se hace un anciano, una anciana, cuando dice, “?qu? voy a hacer ahora?”. Eso es lo que nos estamos preguntando todos, en el mar, en la monta?a, en los campos, en las calles de M?xico, y Jalisco no es la excepci?n. Y resulta que si uno piensa c?mo va a responder esa pregunta solo, lo ?nico que puede poner sobre la mesa y sobre sus manos, es la soledad y la tristeza. Y del otro lado, all? arriba, que lo ?nico que hacen es ofrecernos su omnipotencia, la humillaci?n “nada puedes contra m?, nada ahora, nada solo”, y que nos lo repiten en los medios de comunicaci?n, nos lo repite la polic?a en las calles, nos lo repite el patr?n en la f?brica, nos lo repite el director en la universidad o en la escuela, nos lo repiten por todas partes, los funcionarios grandes o peque?os, desde Vicente Fox hasta el menor caga tintas que est? cobrando por los impuestos que les damos. Y en esa soledad en la que estamos, es en la que cada uno de nosotros busca una respuesta, nosotros como ind?genas del sureste mexicano, chiapanecos, cien por ciento mexicanos, buscamos esa respuesta en ustedes, empezamos a recorrer el pa?s, y a buscar a otros como nosotros, a otras como nosotras, porque si nosotros sentimos este amor por este suelo, M?xico, nosotros que lo levantamos, nosotros que lo sembramos, nosotros que lo construimos, incluso mucho antes que llegaran los espa?oles a conquistar y detr?s de ellos los norteamericanos, los europeos, los orientales; y haciendo la cuenta de todos los dolores y humillaciones, llegamos a la conclusi?n de que si seguimos solos y separados, ya no va a haber nada que lamentar, porque no va a haber suelo, ni tierra, ni bandera, ni cielo que nos represente. Eso vimos nosotros, hemos encontrado esas historias como la de aqu? de Miravalle en otras partes de la rep?blica, gente que es envenenada sin que se de cuenta, sabiendo que luego el responsable es un gran empresario, sabiendo que el responsable es el c?mplice que en el gobierno oculta esta historia; pensando que las enfermedades que tenemos son producto de una maldici?n divina o de mala suerte, y resulta que al cabo del tiempo se descubre que nos estuvieron envenenando y que alguien es el culpable, como es el caso de la cementera aqu?. Y a la hora que alguien se levanta solo, sobre ?l todo el peso, todo el peso e arriba, esta gran unidad que hay entre los ricos y los gobiernos. Y entonces ah? en nuestra soledad empezamos a buscar por d?nde y ellos, los que est?n arriba nos dicen “m?rame, esc?chame, vota por m?, yo voy a solucionar el problema”, y al cabo del tiempo vemos que esa persona, en efecto llega al poder, con un mont?n de promesas y con la cartera vac?a, y se va con el mismo mont?n de promesas y con la cartera llena, vemos que desde el m?s peque?o funcionario, hasta el presidente de la rep?blica salen con millones de pesos, con mejores casas, con mejores autos, con m?s lujos, incluso con propiedades en otros pa?ses; y entonces vuelta a empezar a ver si otro, a ver si el que sigue, a ver quien se traga ese cuento enga?a bobos del programa alternativo de naci?n, el que dijo hace rato el compa?ero que est? dando la palabra, si se trata entonces de que entre el PRI y el PAN, escojamos a ese que suma lo malo de los dos, que es el partido de la revoluci?n democr?tica, si volvemos a apostar que uno, dos, un grupo, va a hacer por nosotros lo que tenemos que hacer nosotros mismos. Y nosotros all? en las monta?as del sureste mexicano, hicimos la cuenta, y llegamos a la conclusi?n de que todo lo que tenemos, poco o mucho, lo hemos conquistado sin ellos, y la mayor?a de las veces, a pesar de ellos y contra ellos. Y lleg? a nuestro pensamiento que qu? tal que hay otra gente como nosotros en el pa?s, que ve con el mismo dolor que sentimos nosotros, como esto que llamamos patria todav?a, se est? vendiendo y destruyendo sin que nadie haga nada all? arriba. E hicimos esto de la Otra Campa?a y la Sexta Declaraci?n, para poner en medio, en medio de este pa?s, nuestra sangre y nuestra vida y decir: aqu? el problema no es quien gobierna, no es el color del que est? all? arriba, aqu? el problema es que siempre el que est? arriba es el gran propietario, el propietario de la tierra, el propietario de las f?bricas, el propietario de los grandes comercios; y que si hacemos la cuenta, ya que en eso estamos, esos, los que est?n arriba y son poderosos, son unos cuantos; y que la riqueza que han logrado acumular, es a costa de nuestro trabajo, a costa de nuestra miseria, y ahora, como nos han contado aqu?, tambi?n a costa de nuestra muerte. Y hacemos la cuenta, tambi?n all?, entonces qu? est?n haciendo los pol?ticos, si es que son idiotas de por s? y por eso no pueden hacer el trabajo de administrar un pa?s, o es que realmente est?n para eso, para acelerar, para administrar la destrucci?n que desde all? arriba han dictado. Hace un rato, en El Salto, aqu? en Jalisco, escuchamos una gran rese?a de lo que es una guerra de conquista; que ahora no s?lo son espa?oles, norteamericanos, japoneses, franceses, ingleses, los que est?n destruyendo nuestro suelo y a nuestra gente, y no en sentido figurado, se trata de destrucci?n de manantiales, se trata de destrucci?n de bosques enteros, se trata de desertificaci?n de la tierra, incluyendo el asesinato masivo de la gente que lo puebla, y est? entonces la esperanza que nos ofrecen all? arriba, lo que dec?amos en la plaza, en Guadalajara, que hay quien nos ofrece crear un segundo piso al que nunca vamos a subir, y all? arriba circular?n los carros, los grandes empresarios y sus grandes pol?ticos, mientras aqu? abajo no queda nadie, o los pocos que quedan empiezan a contar, ya ni siquiera sus desesperanzas, sino sus miserias. Si alguien imagina la pel?cula de terror m?s grande es la que se est? gestando en este pa?s. Y con qu? verg?enza vamos a mirar ahora la bandera nacional, nuestra bandera, nosotros como ind?genas, que la pintamos con nuestro color, en 1810, que la volvimos a remarcar los colores en 1910, y que ahora sentimos esta obligaci?n y esta necesidad, de ahora, cien a?os despu?s, volver a levantarla, ahora con dignidad. Nosotros compa?eros y compa?eras, no pensamos que la soluci?n est? all? arriba, pensamos que aquellos que apuestan a que arriba hay un camino, est?n enga?ando a su gente, los est?n enga?ando a ustedes, y finalmente si se autocritican o no, ya no va a tener ning?n remedio, porque la destrucci?n que se va a hacer es irreversible. Y entonces, en lugar de ver all? arriba y pensar que si uno u otro, que si el tricolor, que si el azul, que si el amarillo negro, decidimos entonces mirar hacia abajo y voltear el o?do hacia abajo, hacia ustedes, hacia gente como ustedes en todo el pa?s. Decidimos en lugar de ir a hablar con los grandes funcionarios, con los directores de las universidades, con los grandes pol?ticos, con los grandes empresarios, todos esos que siempre nos han despreciado por nuestro color, por nuestra lengua, por nuestra cultura, por el lugar en el que estemos, todos aquellos para el que somos un estorbo, en lugar de a esos, venimos a buscarlos a ustedes y a pedirles respetuosamente que nos ense?en, que nos cuenten su historia, c?mo es el dolor aqu? en Jalisco, pero tambi?n c?mo es la rebeld?a, y en base a ese conocimiento, que conozcamos el dolor y la rebeld?a en Aguascalientes, en Guanajuato, en Quer?taro, en Puebla, en Tlaxcala, en Oaxaca, en Veracruz, en Tabasco, en Campeche, en Yucat?n, en Chiapas, en Quintana Roo, en todos los estados que forman esta, todav?a dolorosa rep?blica mexicana, y preguntemos ahora, si la respuesta a esa pregunta de qu? hacemos, la respondemos otra vez como cada seis a?os, como cada tres a?os, individualmente, o empezamos a tratar de responderla en colectivo, unidos. Dentro de unos meses, el dos de julio, se va a dar esta gran mentira que es reducir los problemas de est? naci?n a una credencial, la de elector, al n?mero que eres, el n?mero que somos, porque ni siquiera importa la foto ni tu nombre, lo que importa es el n?mero que eres en la encuesta y que ya decidi? desde hace unos meses, qui?n ser? el pr?ximo presidente de la rep?blica y de qu? color ser? la camarilla que se va a enriquecer a nuestra costa, y a costa, ahora a diferencia de antes, de la destrucci?n del pa?s. Y nosotros decimos, si en lugar de mirar hacia arriba, nos miramos entre nosotros, nos escuchamos, nos damos cuenta de que somos muchos, millones, por todas partes, y que nuestra debilidad est? en que no nos vemos, en que no nos escuchamos y que no entendemos que el responsable de ese dolor que enfrentamos individualmente o en la familia es un sistema que est? cobrando el mismo dolor a muchos, a millones en todo el pa?s. Y nosotros decimos que de lo que se trata es de unir todo eso, no para que nos estemos quejando ahora a nivel nacional, sino para levantar un movimiento y derrocar a aquel que hasta ahora a demostrado que est? al servicio de los poderosos, el supremo gobierno, cualquiera que sea su nivel, cualquiera que sea su color, y que no nos detengamos ah?, que de una vez derroquemos tambi?n el poder del dinero, que acabemos con los grandes propietarios de la tierra, con los grandes comerciantes, con los grandes industriales, que los expulsemos de este pa?s, y volvamos a construir otro pa?s, otro M?xico, donde pueda levantarse con dignidad y con verg?enza la bandera del ?guila devorando una serpiente, el verde, el banco y el rojo, que ahorita con el gobierno de acci?n nacional, antes con el gobierno del pri, ma?ana con el gobierno del prd, va a estar siendo enlodada por el extranjero. Nosotros compa?eros y compa?eras, no s?lo somos el Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional, somos la Otra Campa?a, la ?nica esperanza de que este pa?s se levante sin verg?enza un d?a, la ?nica esperanza de que un d?a, cada ma?ana podamos levantarnos sin una angustia que administrar por el resto de las horas, la ?nica oportunidad de no irnos a dormir sin contestar la pregunta de qu? sigue ma?ana, es la ?nica oportunidad de que cada d?a podamos levantarnos y decirnos mexicanos y mexicanas con otro dolor y con otra esperanza, la que es de la Otra Campa?a. Nosotros los estamos invitando a aquellos que todav?a est?n pensando “?qu? voy a hacer?” y no encuentran la respuesta, que intenten escuchar lo que aqu? se ha dicho, lo que se dijo en El Salto, lo que se dijo en Guadalajara, lo que se va a decir en el resto del estado de Jalisco y antes en la sierra Huichola, y despu?s escuche lo que se ha dicho en otras partes del pa?s, y ver? que, en efecto, el movimiento de la Otra Campa?a, no es un movimiento de locos, o en todo caso la locura se ha extendido por todo el M?xico de abajo; desde el ?ltimo rinc?n de este pa?s, desde las monta?as del sureste mexicano, hasta el otro extremo, hasta Baja California, cientos, miles, cientos de miles de mexicanos han decidido unirse a esta lucha, y estamos juntando esas luchas en una sola, en una que permita derrocar al gobierno, que permita destruir al sistema y juntos empezar a discutir qu? es lo que queremos hacer con este pa?s. Que este movimiento ya inici?, que se va a levantar, est? aqu? en este lugar donde estamos, estuvo en Guadalajara y en la Sierra Huichola, estuvo en El Salto, est? en cada parte de los estados donde hemos pasado; y todo ese movimiento es el que un d?a se va a desbordar, pero ya no s?lo, ya no solitario, ya no apartado, sino en una gran fuerza, la de la Otra Campa?a, que acabe con el sistema y empiece respetando a cada qui?n el lugar que tiene. La respuesta a la pregunta ?por qu? entrar a otro movimiento, que qu? tal que va a terminar igual? Est? en ustedes mismos compa?eros, este movimiento lo estamos haciendo nosotros, la Otra Campa?a garantiza el lugar de cada quien, no importa el tama?o, no importa el n?mero, ni la estatura, ni el peso, ni el color, lo que importa es d?nde est? el coraz?n que, si no me equivoco, sigue estando a la izquierda. Nosotros queremos decirles, compa?eros y compa?eras, entren con nosotros, de aqu? va a salir la historia, la nueva, la historia de Jalisco ya no va a ser la de la nostalgia, la historia de Jalisco va a ser la que empecemos a construir junto con todos los mexicanos en todo el pa?s, una historia que empiece como empiezan las cosas, abajo. Gracias compa?eros, gracias compa?eras. Filed under: Noticias Comments:
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