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Posted on 02.22.06 by relegado uno @ 11:55 am
Acto P?blico en la plaza central de Apizaco, Tlaxcala En el mitin p?blico en Apizaco
Nuestra tierra de Tlaxcala va a ser una red de carreteras, de perif?ricos, seca, sin campesinos, sin j?venes, sin mujeres, sin estudiantes, sin maestros, sin obreros. Esto se va a convertir en una colonia m?s de la Ciudad de M?xico que va a ir creciendo y creciendo. Este va a ser el lugar donde se van a venir a divertir los ricos sin que nosotros veamos de qu? se trata. Va a haber autopistas sobre las que nunca vamos a caminar, aeropuertos a los que nunca vamos a entrar, ni siquiera para barrer o para limpiar los cristales. Todas las aguas, lo montes, la historia de Tlaxcala va a estar en venta y va a estar en posesi?n de otro, no de nosotros, que vivimos aqu? y aqu? los levantamos, porque esa iglesia la levantaron estas manos, esta calle, este parque, todas las casa que hay, los grandes comercios y los peque?os, los mercados, todo eso fue levantado con manos de trabajadores, con las manos de ustedes y de sus antepasados. Entonces, nosotros venimos a preguntar a todos los que todav?a est?n pensando qu? van a hacer, venimos a preguntar cu?nto tiempo m?s vamos a esperar a que esto se sigue destruyendo, cu?nto tiempo m?s vamos a esperar a llegar a la casa, y ver cada vez que en nuestra mesa hay menos comida, que est? la cuenta de la luz, del tel?fono, del predial, de los impuestos que va agregando este cabr?n que es presidente municipal aqu?. Y que no hemos escuchado ni una sola palabra a favor de ?l, y que venimos a recordar que es de un partido que dice que es de izquierda, y que es el mismo partido que a nivel nacional est? proponiendo un candidato a la presidencia de la Rep?blica. Y vemos la historia que nos han contado, no la inventamos, porque nosotros venimos desde las monta?as del sureste mexicano hasta Tlaxcala para aprender de ustedes. Porque hasta all? lleg? la voz de su lucha, la voz de su dignidad, la voz de su coraje y entonces dijimos: “hay que ir para all? para que nos ense?en”. Y hablamos con los compa?eros y compa?eras ex-braceros y nos contaron su historia de dolor y c?mo les robaron millones y millones de d?lares a todos ellos. Y entonces hacemos la comparaci?n con lo que se est?n gastando all? arriba los partidos pol?ticos para volver a prometernos que ahora s?, ahora s? la gente de Apizaco va a vivir bien, ahora s? va a haber empleo, ahora s? va a haber escuelas, ahora s? va a haber apoyo al campo y todas esas mentiras que cada a?o, cada tres a?os, cuando son presidentes municipales, cada seis a?os cuando son gobernadores o presidentes de la Rep?blica nos vienen a repetir. Y escuchamos tambi?n la voz de los maestros democr?ticos que no s?lo luchan por sus derechos, sino con un coraz?n generoso se abren para apoyar otras luchas: de campesinos, de colonos, de locatarios del mercado, de gente que lucha por defender su tierra, lo poco que queda ya. Y escuchamos tambi?n la voz de los campesinos tlaxcaltecas que nos dicen: “nos est?n robando la tierra y a la hora que queremos reclamar, resulta que nosotros ??”los que la trabajamos??” somos los delincuentes”. Y resulta que el que se la est? robando se la est? robando porque hay una ley que lo protege. Y cuando vemos para arriba vemos que est?n juntos el gobierno y el gran empresario y que se est?n poniendo de acuerdo. Y hace tiempo as? pasaba, y pasaba la vida con dolor y pobreza ??”lo sab?amos??”, pero pens?bamos que all? en nuestra peque?a parcela, en nuestra casa, en nuestra calle, en el mercado, en nuestra f?brica, ah? m?s o menos ?bamos tirando. ”Pues se acab?! Tambi?n vienen por eso. Vienen por todo, vienen por el cuartito que tengamos, por el peque?o pedazo de tierra, por el pedazo de calle donde vendemos, por la forma en la que vestimos y pensamos, por nuestra cultura, por nuestro color, por todo, todo lo que todav?a llamamos patria, que se llama M?xico. Vienen por todo eso y cada quien tiene que preguntar qu? va a hacer, y est?n estas dos propuestas que se hacen: y que lo escuchamos en la radio, en la televisi?n en los peri?dicos, y los vemos en las calles, cuando los pol?ticos nos dicen que los veamos a ellos, que los escuchemos a ellos, que escuchemos su palabra y sus promesas, y no importa c?mo nos llamemos ni cu?l es nuestro dolor, ni qu? es lo que nos pasa; lo que importa es la credencial de elector. Y entonces, con eso, pongamos toda nuestra apuesta, nuestra dignidad, y le cambiemos porque alguien nos va a venir a resolver lo que ya sabemos que no podemos resolver m?s que nosotros mismos. Porque basta revisar la historia de Tlaxcala, de Apizaco, de cada uno de los sectores en los que est?n cada quien, para que se de cuenta de que lo poco o mucho que tiene es porque se organiz? con otros y logr? conquistarlo, y ahora lo quieren quitar todo. Entonces, esta gente de all? arriba nos dice: “no te preocupes, m?rame a m?, esc?chame a m?, t? qu?date quieto, dame tu voto y d?jame hacer a m?, yo s? te voy a cumplir”. Y va a volver a pasar, lo sabemos, lo que ha pasado antes. Los ancianos van a seguir tratados con desprecio, ya no sirven, ya no producen; los j?venes van a seguir siendo perseguidos, como si fueran delincuentes, cualquier joven que se pinte el cabello de un color, se vista de negro o escuche un determinado tipo de m?sica va a ser el sospechoso de cualquier crimen, y va a ser perseguido; cualquier joven que quiera buscar una forma de manifestar su cultura, va a ser perseguido. Este es el producto del sistema capitalista: hacer a los j?venes delincuentes por el tiempo en el que dure su juventud, y obligarlo en todo momento a bajar la cabeza, a obedecer, a ser igual a los dem?s a obedecer al que manda. Y esto se va a repetir una y otra vez si no hacemos algo. Y las mujeres van a seguir siendo tratadas como cualquier cosa, desde que son ni?as hasta que son ancianas. Desde jovencitas van a ser perseguidas y acosadas, cuando ya son adultas va a ver que no se va a respetar su inteligencia, su disposici?n al trabajo, sino si es bonita o si es fea, si es flaca o si es gorda; lo que va a importar es su f?sico, no su capacidad mental. Y cuando ya son grandes, pues el desprecio que ya conocemos, el olvido, el “ya no sirves, estas vieja, estas gorda, estas fea, me voy”. Y cuando son ancianas, pues ni siquiera eso: ya el problema de tenerlos, de tenerlas, como si fueran un estorbo, esperando a ver hasta cu?ndo ya se van a morir para que dejen de estorbar, igual si son hombres. Y los campesinos: sin tierra, con la trampa del Procede, que se conviertan de ejidatarios o comuneros en peque?os propietarios; que agarren deudas y que descubran que todo el d?a que trabajan es para pagarle al banco. Y que, luego, el banco se quede con todo y entonces, si hay edad todav?a, a buscar trabajo en Estados Unidos y, si no hay edad, pues ya ni modo, a esperar a ver qui?n se va a acomedir con nosotros. Y los trabajadores que tengan todav?a derechos, que tengan todav?a la planta, la van a perder; ya los capitalistas no quieren derechos laborales. No les importa: lo que quieren es trabajadores que laboren como si fueran esclavos, un d?a s? y a ver si el otro d?a tambi?n, si no, para afuera. Y las mujeres y los hombres j?venes que trabajan en la maquiladora: doce horas de trabajo, catorce horas de trabajo, 80 pesos a la semana, 320 pesos al mes, 10 pesos diarios ?qui?n va a vivir as?? Y las compa?eras trabajadoras sexuales, tambi?n perseguidas y despreciadas ??”como nos lo han contado??” por este presidente municipal. Y tiene raz?n cuando dijo la compa?era: “hicimos trato”. No est?n solas, de aqu? en adelante, lo tiene que tomar en cuenta el que las insulte o el que las agreda, o el que las persiga: junto con ellas est? el Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional. Y tambi?n lo est? con los ex braceros que est?n exigiendo sus derechos ??”y con los que vamos a marchar juntos el pr?ximo primero de mayo??”, y est?n tambi?n los trabajadores del magisterio, y los j?venes rebeldes, y est?n tambi?n las mujeres organizadas, y est?n tambi?n los campesinos, y los trabajadores que luchan por sus derechos. Todos esos nos estamos haciendo compa?eros y compa?eras porque nosotros elegimos no mirar para arriba, no escuchar lo que est?n diciendo all? arriba porque ya sabemos que es mentira. Lo que escogimos fue escucharnos entre nosotros, saber cu?l era nuestro dolor, entenderlo, conocer la historia de lucha y ya no volver a luchar solos. Escogimos y elegimos luchar juntos. Y entonces lo que est? pasando, compa?eros y compa?eras, as? como est?n viendo aqu? este viento que se levanta en Apizaco, se est? levantando en todo el pa?s un gran alzamiento nacional. No vengo a contar lo que se me ocurre, sino lo que he visto ya en nueve estados de la Rep?blica. En todo el sureste mexicano, nueve ahora con Tlaxcala, hemos encontrado miles de gentes que est?n hartas, que ya no creen que arriba se puedan cambiar las cosas, que ya no tienen ninguna opci?n m?s que morir o irse para otro lado, o la Otra Campa?a, que es luchar por sus derechos junto con todos. Y nosotros venimos a invitarlos a ese movimiento, que no va a terminar en que alguien agarra el poder y se enriquece y se olvida de todo, que no va a terminar en un monumento, en un vag?n de ferrocarril abandonado en medio de una plaza, sino que va a terminar en un nuevo pa?s. Y nosotros venimos a preguntarles compa?eros y compa?eras, t? que eres joven, j?vena, que eres anciano, que eres adulto, empleado, trabajador, campesino, gente sin tierra, locatario del mercado, vendedor ambulante: ?qu? vas a hacer compa?ero, compa?era? ?vas a escuchar esta palabra que han sacado todos los compa?eros aqu? y la que estamos sacando ahora nosotros y te vas a ir a tu casa como si nada?, a esperar que en el peri?dico aparezca, en la televisi?n, y digas: “”a chingao!, pues s? es cierto, ganaron; s? es cierto, se est? levantando otro pa?s; s? es cierto, corretearon a todos los pol?ticos corruptos; s? es cierto, corrieron a todos los patrones; s? es cierto, la tierra ahora es de quien la trabaja, y las f?bricas de los obreros, y los transportes de los choferes, y el trabajo es de quien lo hace, ya no de quien vive de ?l, del patr?n. Y lleg? ese d?a que yo estaba all? en esa plaza, y me dijeron que escogiera, que eligiera si iba a esperar a que apareciera en las noticias, o iba a poner ah? mi nombre ??”el nombre propio y mi apellido??” para yo poder decirle a mi familia, a mis descendientes, que yo estuve en ese movimiento que cambi? al pa?s, mucho m?s profundamente que la revoluci?n Mexicana, mucho m?s grande que la guerra de Independencia”. Porque aqu? nos estamos jugando, ahora s?, que el futuro de este pa?s. Que si lo dejamos ??”como dijeron aqu???” que sigan all? arriba haciendo lo que est?n haciendo, ya no va a haber nada. Eso es lo que nos estamos proponiendo, compa?eros y compa?eras, y a lo que los estamos invitando. Los estamos invitando a ya no estar solos, a luchar por sus derechos, a entrar en un movimiento, en una organizaci?n donde va a ser respetada su palabra, su organizaci?n que tengan, no importa si es peque?a o si es grande, no importa si es una familia o es solo una persona. Aqu? hay un lugar para ustedes, all? arriba no, all? arriba no contamos: sobramos. Somos lo ?ltimo, lo que hay que echar en la basura de esto antes de vender completamente al pa?s. Sobramos como ind?genas, sobramos como j?venes, sobramos como mujeres, como campesinos, como trabajadores, como maestros, como estudiantes, y tenemos que elegir si dejamos que nos sigan tratando como nos tratan y que nos arrojen al bote de la basura, o nos organizamos y los ponemos a ellos en ese bote de la basura ??”que es donde deben estar??”, ah? o en una c?rcel, que es lo que estamos proponiendo. Entonces, compa?eros y compa?eras, nosotros los estamos invitando a eso, no a que otro luche por ustedes, ni Marcos ni nadie, sino que ustedes mismos luchen. Nosotros no queremos ser presidente, ni gobernador, ni presidente municipal: queremos ser sus compa?eros, como iguales, en la misma lucha, con los mismos derechos, y con diferentes demandas. Los j?venes con las suyas, los pueblos indios con las nuestras, las mujeres con sus propias demandas, las trabajadoras sexuales tambi?n con sus propias demandas, los obreros, los campesinos, los maestros, los estudiantes. Y esto de por s? va a pasar, compa?eros y compa?eras. No venimos a prometerles nada, s?lo venimos aqu? y paramos para avisarles: este movimiento ya se levant? y no se va a detener hasta que llegue a su objetivo. Y el objetivo de este movimiento de la Otra Campa?a es otro pa?s, otra forma de decir M?xico sin sentir verg?enza, otra forma de decir M?xico sin que nadie piense cuando escucha ese nombre en Vicente Fox o en Marta Sahag?n, o en la bola de cabrones que est?n en los gobiernos, o en los grandes ricos que se est?n enriqueciendo a nuestras costillas. Sino que cuando digan M?xico, se quiten el sombrero, levanten la cara y saluden a ese pa?s que empez? en el a?o de 2006 a dar una lecci?n al mundo, una lecci?n de dignidad como ya ha pasado mucho tiempo que no la damos: m?s de cien a?os. Y como ahora, tenemos que volver a empezar ahora en el 2006 y que vuelvan a sonar los tambores, que vuelva a sonar la m?sica de lucha, y que vuelvan a levantarse las banderas y los rostros y los sombreros, y la voz y la mirada de los que est?n abajo. Van a llegar ac? ??”tal vez, porque a lo mejor no les importa??”, tal vez van a llegar los candidatos presidenciales y van a ver que llega m?s gente, mucha, y tal vez les preguntan: Y al final no va a haber nada, compa?eros y compa?eras. Mejor vamos a organizarnos juntos, vamos a entrarle a esta lucha y vamos a cambiar por fin la historia, que es lo que tenemos que hacer. Y por eso nosotros decimos que es Otra Campa?a, porque se trata de que primero habla la gente, primero cuenta sus problemas, sus luchas, y entonces, ya despu?s esa palabra la vamos juntando y vamos haciendo lo que llamamos un Programa Nacional de Lucha. No se trata de que alguien venga a decirle a Apizaco qu? es lo que tiene que tener, sino que la misma gente diga qu? es lo que se necesita. Y entonces, ya que acabemos, que echemos fuera a los pol?ticos y los grandes patrones, entonces s? hacer una nueva ley, una nueva Constituci?n. Y entonces, s?lo entonces, podremos ver que entonces en esta tierra vuelve a florecer la dignidad como mucho tiempo antes y que ahora aparece oculta por toda la mierda de los pol?ticos que est?n echando. Compa?eros y compa?eras de Apizaco: dec?danse, pi?nsenlo bien, y si llega en su coraz?n que quieren ser parte de la historia, entren a la Otra Campa?a. Tomen su lugar y defi?ndanlo. Unan su lucha con la lucha de muchos trabajadores y trabajadoras en todo M?xico. Eso es lo que les quer?amos decir, compa?eros y compa?eras. Gracias por su palabra y gracias, sobre todo, por la gran ense?anza que nos han dado en todo este tiempo. Es todo compa?eros, compa?eras. Filed under: Noticias Comments:
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CompaƱeros y compaƱeras de Mexico y el resto del mundo. Un gran saludo de un Chileno Sueco que esta con ustedes en la lucha por un mundo mejor. Por el momento estoy estudiando pero cuando acabe me ire a Mexico para luchar juntos con ustedes. Mi hermano ya esta Mexico ayudando junto con una organicasion desde Suecia con unos cuantos mas. Y solo quiero decirles al pueblo de Mexico que no se queden en casa sin hacer nada. Esta es una gran oportunidad que la deben tomar y apoyar. Es por el bien de todos. Lod de arriba ya hicieron su parte y la historia de ellos ya esta escrita. No es bonita y por eso vamos todos juntos a escribir una nueva historia que va ser mas bonita y alegre. Luchen por un mejor mundo. No estan solos hay mucha gente por todo el planeta que esta con ustedes. Viva Marcos y la lucha por un mundo mejor!!! / Marcelo Pino Estocolomo Suecia
Comment by Marcelo Pino — May 13, 2006 @ 9:31 am