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Posted on 01.20.06 by relegado uno @ 9:45 am
Transcripcion de la Reuni?n con medioambientalistas y simpatizantes Ya se descubri? que la mayor?a no es de aqu? de Quintana Roo, o de Playa del Carmen, donde estamos ahorita. Quer?a contarles algunas cosas que tienen que ver con lo que se ha dicho aqu?, que tiene que ver con los que estamos aqu?. Hace muchos a?os cuando yo llegu? a la Selva Lacandona, hace 22 a?os, conoc? a un hombre, un sabio, que le dec?amos el Viejo Antonio. Alguna vez, platicando con ?l, le dec?a yo -porque no entend?a muchas cosas, ven?a de la ciudad- que c?mo era posible que despu?s de tantos a?os, tantas guerras, tanto af?n de conquista y de destrucci?n, los ind?genas mayas -porque nosotros somos ind?genas mayas- se mantuvieran resistiendo. ?l me dijo que el secreto estaba en la tierra; que pod?an destruirnos a unos o a otros, pero que mientras la tierra estuviera, los ?rboles, las aguas, lo que se conoce pues como la tierra o la naturaleza, eso pod?a volver a alimentar y hacer crecer y a nacer, una y otra vez, a los hombres y mujeres de ma?z. Por eso, para nosotros, para los zapatistas, y estoy seguro que para muchos de la Otra Campa?a, la defensa de la tierra no es una cuesti?n de inter?s… no s? c?mo decirlo… nada m?s snob, sino que es una cuesti?n de sobrevivencia. Esta sobrevivencia como cultura, como pueblos indios, depende tambi?n de la sobrevivencia de la naturaleza. En ese sentido, nosotros entendemos perfectamente y tienen en nosotros a los mejores alumnos para todo lo que nos han dicho. Nosotros quisi?ramos invitarlos a la Otra Campa?a, a la Sexta Declaraci?n y decirles que ah? van a encontrar la soluci?n a sus demandas, pero la mentira no es nuestro modo. No van a encontrar las soluciones, van a encontrar m?s problemas: van a encontrar heridas, dolores, sufrimientos, de la tierra, de la naturaleza, como los que nos contaron, tal vez m?s terribles, tal vez iguales, pero igual de criminales. Pero tambi?n van a encontrar otra gente que quiere aprender, que quiere conocer y que quiere hacer algo. Si est?n buscando soluciones a sus demandas, el lugar no es con nosotros. Si est?n buscando gente que quiere aprender y entender esto y conocer m?s de estas heridas en otras partes, y encontrar a otras gentes como ustedes que est?n interesados en esto y luchar junto con ellos, aqu? estamos. Primero, nosotros los zapatistas y, seguramente, compa?eros y compa?eras que vienen ahorita aqu? de otras partes de la rep?blica, y compa?eros y compa?eras que est?n en otras partes en M?xico escuchando lo que ustedes dijeron aqu? y enter?ndose a trav?s de los medios alternativos de comunicaci?n y tambi?n de los medios de prensa conocidos. Pi?nsenlo, nosotros pensamos que este espacio es para que se construya. Ustedes pueden construir ese lugar; el lugar de esta defensa, conservaci?n y cuidado -porque no se trata s?lo de conservar lo que ya hay, sino de cuidar para que siga desarroll?ndose- de la naturaleza. Este es el lugar, no va a haber otro lugar a nivel nacional que se construya as?. Los partidos pol?ticos van a tocar el tema ambiental seg?n la zona y seg?n el porcentaje de votos que les pueda traer, y al final, no va a haber soluci?n, porque como lo explicaron bien aqu?, la pol?tica de destrucci?n de la naturaleza, de humillaci?n, de desprecio y de explotaci?n, es la misma, no importa el color del partido. Nosotros pensamos que tenemos que construir las cosas as? como las hicieron ustedes: independientemente de los partidos pol?ticos, con nuestras propias fuerzas, y con la raz?n que hemos podido construir unos con otros en el trabajo diario, en la investigaci?n, en la ciencia y en la tecnolog?a. Y aprendiendo -como lo han se?alado ustedes- de quienes estuvieron aqu? antes de que lleg?ramos todos, antes de que llegaran los hoteles y las carreteras -y que en este caso nos une desde Chiapas hasta la punta de la pen?nsula de Yucat?n-: el pueblo maya. Esto es lo que les tengo que decir sobre este asunto y les quiero contar otra cosa, porque aqu? llevo parte de la ofrenda que hicieron a la compa?era Comandanta Ramona. Tambi?n pas? hace tiempo. Hace aproximadamente 15 o 16 a?os, que yo la conoc?, y a ella le tocaba llevarnos a uno de los pueblos donde se estaba haciendo la explicaci?n de c?mo estaba la situaci?n de nuestra lucha. Nosotros cada tanto explicamos a nuestra gente c?mo vemos el mundo, el pa?s, nuestra lucha y nuestros pueblos. Y a ella esa vez le toc? dirigir la marcha. Ella era muy alegre y muy burlona. Dec?a de broma cuando le tocaba guiarnos a nosotros -porque ella era la ?nica que conoc?a el camino- que nuestra lucha era buena, porque era lo primero en lo que la mujer iba adelante. Y bromeaba conmigo y dec?a: “cuando ganemos tal vez nos van a alcanzar ustedes, los hombres que todav?a van detr?s de nosotras y, entonces, en el nuevo mundo que queremos construir vamos a caminar uno al lado de otro”. Y lo dec?a con burla porque la costumbre hasta entonces en las comunidades es que el hombre iba adelante y la mujer atr?s, sigui?ndolo. Mi torpeza para caminar es legendaria en la Selva Lacandona y pronto lo ser? en el resto del pa?s. Yo me iba tropezando a cada rato y ella se adelant?. Aunque era muy chaparrita y chiquita pues caminaba como pirinola, o sea como que le daban cuerda y ?chale los jales, porque no la alcanzaba. Por supuesto, me perd?. Por el peso yo iba mirando abajo y aprend? a seguir su huella. Iba dejando la huella -ella caminaba descalza, yo con botas-, iba dejando su huella… Bueno, si se adelanta mucho yo voy siguiendo su huella… Lleg? un momento en que el suelo estaba duro, como aqu?. Yo no me hab?a dado cuenta y segu?a viendo sus huellas y sigui?ndola. Entonces, me par? a descansar, porque entre los pulmones y la pipa pues no, tampoco aguanto mucho. Y entonces me di cuenta por qu? era que estaba dejando huella el pie de Ramona si el piso estaba duro. No s? si era un problema geol?gico, o algo as?, pero voltee a ver y no estaban mis huellas a pesar de que yo usaba botas y era del doble de estatura que Ramona. No entend?a porque su paso dejaba huella y el m?o no. M?s adelante la alcanc? por fin y le pregunt?: ?ya viste que tu paso s? deja huella y el m?o no? “As? es de por s?”, dijo y se sigui?. No entend? entonces. Tiempo despu?s, de vuelta otra vez -creo que esto fue en los Altos de Chiapas, es otro clima, hay mucha niebla- Ramona gustaba con jugar de que hab?a que caminar la nube, dec?a, porque llegaba un momento en que la niebla se acostaba completamente sobre las monta?as y parec?a que est?bamos realmente caminando sobre las nubes. Volv? otra vez a la parte de la selva y encontr? al Viejo Antonio y le cont? la an?cdota de Ramona -ellos se hab?an conocido en una de nuestras reuniones-, y se sonri? y me dijo: “Te voy a contar una historia que cuentan nuestros m?s antiguos”. Los nadie sabedores de nuestros pueblos indios, contaban que en los primeros d?as les hab?an escogido a hombres y mujeres grandes, y los hicieron grandes porque grande era su tarea; gigantes, dir?an ustedes, ellos usaban la palabra grandes. Y que a esos hombres y mujeres les tocaba, por su estatura, ir marcando el camino para que cuando se fueran muy lejos, la gente que iba atr?s los viera de lejos, muy por encima de los ?rboles. Y que al principio as? fue, pero lleg? un momento en que esto despert? la envidia y el coraje de otros: de los chiquitos o de los peque?os, y se hizo el gran problema. Se reunieron entonces los dioses primeros, los que nacieron el mundo y dijeron: “bueno, aqu? ya hicimos un problema -ellos s? reconoc?an cuando hac?an mal las cosas, no como los gobiernos de ahora- y entonces, ahora, c?mo le hacemos”. Dijeron: “vamos a tener que esconder la grandeza de estos hombres y mujeres de alguna forma” y decidieron hacerlos chiquitos, pero eran gigantes, nada m?s que de corta estatura. Pero entre que se estaban peleando y se pon?an a bailar con la marimba y todo eso -porque eran dioses muy alegres, muy bailadores- se les olvida un detalle y s? les modifican la estatura, pero no el peso. Entonces resulta que estos hombres y mujeres que eran gigantes, eran chiquitos, pero pesaban como gigantes e iban dejando huella. Dec?a el Viejo Antonio que siempre hab?a que aprender para aprender el modo de los ind?genas mayas, hab?a que aprender a mirar hacia abajo. Dec?a que los caxlanes, los tzules, los conquistadores, que ten?an diferentes colores, diferentes nombres y diferentes nacionalidades, incluso mexicanos, que nos iban a ir oprimiendo a lo largo de todos estos a?os interpretaban que los ind?genas baj?bamos la cabeza como un signo de humillaci?n y obediencia. Dice el Viejo Antonio: “No, lo que estamos haciendo siempre es buscando la huella que es profunda; aprende a mirar abajo y atr?s de que vayas de alguien y sigue la marca, s?guelo, no lo pierdas, porque arriba no lo vas a encontrar”. Y entonces, ?qu? pasa despu?s?, le pregunt? al Viejo Antonio. Cuando esos gigantes mueren por fin, los dioses dejaron arreglado el problema que todos est?n pensando: cuando ya est?n finados, juntos, no va a haber tumba en la que quepan, porque aunque son peque?os de cuerpo, son grandes de estatura. Y entonces me dijo: “para eso es que est? la ceiba, estos hombres y mujeres no pueden yacer tendidos; viven y mueren de pie y tienen que estar descansando despu?s de dejarnos, de pie. Estas personas, estos hombres y mujeres, cuando mueren forman parte de la gran ceiba madre, que es la que los arropa”. A?os despu?s y todav?a, sigo mirando mis pasos y no hay huella, pero sigo recordando el paso de Ramona y de otros compa?eros que son los que nos dirigen y sigo viendo que aunque el suelo est? duro, sea ?rido, aunque haya cemento cuando han salido a la ciudad, siguen dejando una huella muy honda, y siempre me preocupo de ver para abajo para no perderla. Es con esa huella, la de nuestros compa?eros que son los que nos dirigen, ind?genas mayas todos ellos -y lo digo aqu? en tierras mayas-, como llegamos aqu?, y como vamos a recorrer todo el pa?s. Y a lo mejor ustedes no se fijan y son mal pensados; que si miro para abajo les estoy criticando los zapatos que traen. En realidad, estoy viendo la profundidad de su huella. Y la que hemos visto hasta ahora es honda, firme y profunda. Va a ser un honor estar con ustedes, detr?s, sigui?ndolos, para juntos construir, de este pa?s, algo mejor, m?s justo, m?s libre, m?s democr?tico y que exista. Donde la naturaleza y el hombre dejen de estar compitiendo por qui?n mata a qui?n primero. Esto es lo que les quer?a contar, porque parte de este homenaje que le hicieron a Ramona lo voy a entregar a su familia cuando regrese. Y la otra parte la voy a poner al pie de la ceiba, tenemos un campamento donde la vamos a recordar. Gracias compa?eros, gracias compa?eras. Buenas noches. Acto P?blico en la cancha deportiva de la colonia Colosio en Playa del Carmen Buenas noches compa?eros y compa?eras: El Partido Acci?n Nacional en el gobierno ha conseguido en apenas casi 6 a?os lo que al PRI le costo m?s de 60: la venta del pa?s, la destrucci?n de la dignidad mexicana, la verg?enza de entregar nuestra historia, nuestra tierra, nuestra gente, al extranjero; porque por culpa de sus programas econ?micos y culturales muchos compatriotas nuestros de todos los estados de la rep?blica mexicana tienen que ir a trabajar a los Estados Unidos y sufrir la persecuci?n all? de la polic?a o de los paramilitares en Estados Unidos, que les regalan la muerte o la expulsi?n y los pocos que logran pasar se pasan la vida separados de sus familias, trabajando para poder mandarles un poco de paga para que puedan vivir. Y as? como el Partido Acci?n Nacional est?n los dem?s partidos pol?ticos: el de este ladr?n vergonzante y criminal que se llama Roberto Madrazo Pintado del Partido Revolucionario Institucional y el mismo PRI que se cambia de color y se pinta de negro y amarillo con el Partido de la Revoluci?n Democr?tica y Andr?s Manuel L?pez Obrador; y detr?s de ellos los partidos chiquitos, los enanos, que se venden al mejor postor. Lo que nosotros venimos a decirles, compa?eros y compa?eras, es que no podemos seguir pensando que alguien va a venir a hacer por nosotros lo que nos toca a nosotros, porque lo que podamos construir aqu? en Quintana Roo y aqu? en nuestro pa?s que se llama M?xico, no importa en que estado est? uno, lo que tenemos que construir lo tenemos que construir nosotros y lo que estamos haciendo en la Otra Campa?a es levantando un movimiento nacional; no se trata nada m?s en el estado de Chiapas ni nada m?s en Quintana Roo ni Yucat?n, Campeche y Tabasco y todos los estados donde vamos a caminar. Se trata de un movimiento nacional que una la fuerza de todos que ahorita est? dispersa, suelta, d?bil y la haga grande, fuerte y firme. Tenemos que escoger, compa?eros y compa?eras, si nos vamos a dedicar a esperar -mucho o poco tiempo- a que alguien venga a prometernos algo que no va a cumplir. Tenemos que escoger si alguien va a resolver lo que nos toca resolver a nosotros. Y ah? tenemos que escoger compa?eros y compa?eras: nos podemos quedar sentados viendo la televisi?n, los peri?dicos -ley?ndolos-, escuchando la radio y creyendo que ahora s?, talvez, a lo mejor sale uno bueno o a lo mejor sale uno malo. Y esperar un tiempo para desilusionarnos y en ese tiempo ver c?mo somos m?s pobres, c?mo somos m?s miserables, c?mo somos m?s despreciados, porque pasa un gobierno y pasa otro de los distintos partidos pol?ticos y los j?venes siguen siendo perseguidos por su forma de vestir, por su corte de cabello, por si tienen tatuaje o piercing, por si les gusta una m?sica u otra, o por si andan en zancos o tocan batucada. En ese momento que est?n haciendo eso, para esos que est?n en el gobierno, los j?venes son delincuentes, no les importa cu?l es su pensamiento, cu?l es su coraz?n, cu?l es su esfuerzo por hacer otra cultura y por llevarla a m?s gente; porque para ellos lo ?nico que vale es lo que pasa en las grandes televisoras. Y entonces ellos, esos partidos pol?ticos, son los que han criminalizado a la juventud, no hab?a pasado antes, ahora ser joven es un delito nada m?s por ser joven y tienen que pasar los a?os de su juventud esperando a que pase ese momento en que pasa la polic?a, los judiciales y los detiene para ver qu? traen, qu? est?n haciendo, porque usan rastas o porque tienen los pelos parados. Y talvez los j?venes est?n entendiendo bien lo que estoy diciendo porque lo han vivido, han vivido la persecuci?n, la burla y la criminalizaci?n de su quehacer cultural, de su modo, como decimos nosotros. ?A poco vamos a pensar que eso va a cambiar con un gobierno? Si ustedes saben como j?venes que los espacios que tienen los han conquistado ustedes, nadie se los ha regalado. A veces en contra de sus mismos familiares, en contra de sus amigos que no entienden esos movimientos que est?n surgiendo y que no alcanzan a ver la nobleza y la verdad que encierran, porque desgraciadamente la cultura que nos imponen, nos pone como orejeras para s?lo ver por un camino: el camino de la obediencia, de la sumisi?n. Y es en esta juventud donde piensan hacer la rebeld?a. Y tambi?n vemos a nuestros hermanos de varios estados de la Rep?blica que tienen que trabajar como peones acasillados en los grandes hoteles que se est?n construyendo y reconstruyendo; porque despu?s del paso del hurac?n Vilma, pas? el hurac?n de la ambici?n y la corrupci?n de los gobernantes. Porque a la gente m?s jodida, la m?s humilde, no le lleg? ayuda. La ayuda gubernamental fue para los grandes empresarios, para sus hoteles, para que los extranjeros pudieran llegar sin problema y el gobierno mexicano -nosotros lo vimos- gast? millones de pesos en propaganda para decir que ya se pod?a ir a la Riviera Maya otra vez. No importaba cu?nta gente se hab?a quedado sin casa, cu?nta gente hab?a visto destruido su patrimonio y hab?a tenido que emigrar otra vez a sus tierras, porque el trabajo que ten?a aqu? lo perdi? y con ello perdi? todo. Ustedes saben mejor que nadie que no recibieron nada de ayuda, que merec?an y que era su derecho, no una limosna. En cambio, los grandes empresarios esos s? recibieron toda la ayuda y especialmente para ellos, para que pudieran poner a funcionar r?pidamente sus hoteles y siguieran viendo los extranjeros esta tierra maya, no como un lugar que hay que respetar por la dignidad que encierra, no s?lo por su pasado con los ind?genas mayas que levantaron este estado, tambi?n con la gente que ahora lo habita y no s?lo de Quintana Roo, sino de otros estados de la Rep?blica. Todo eso no import?; lo que importaba es que los extranjeros pudieran venir a la playa y encerrarse detr?s de sus hoteles sin importar que la gente que los est? sirviendo no lo hace por sirvientes, sino por la necesidad de trabajar; sin importarles c?mo est? viviendo ac?. Y aqu?, en Playa del Carmen, se puede trazar una l?nea que va sobre la playa. De ese lado, del lado de la playa, est?n los grandes hoteles, los lujos, las diversiones y, del otro lado, la miseria, casas sin drenaje, calles sin pavimentar, persecuci?n a la juventud, desprecio a la mujer, prostituci?n, crimen organizado… Todo lo que hace posible que esos que est?n all? est?n de holgazanes, mientras todos nosotros estamos trabajando para servirlos. Tenemos que escoger, como j?venes, como mujeres, como ind?genas que somos, como trabajadores, si vamos a seguir soportando eso o vamos a pensar que alguien va a venir a cambiarlo: sea Andr?s Manuel, sea Felipe, o sea Roberto, o sea Marcos. Nadie lo va a cambiar por nosotros compa?eros. Y nosotros no les estamos proponiendo que si se unen a nosotros se van a resolver los problemas. Mentira y nosotros no vamos a echar mentira. Aqu? no van a encontrar la soluci?n a sus problemas; van a encontrar a otros como ustedes: j?venes, mujeres, ind?genas, hombres, trabajadores del campo y de la ciudad, que junto con ustedes quieren cambiar las cosas por completo. No cambiar nada m?s por arriba, sino cambiar como se cambian las cosas: por abajo, empezando a la izquierda. Porque lo que nos est? jodiendo a todos nosotros es un sistema, que a veces tiene color tricolor, a veces es color azul, a veces es amarillo y negro. Y ?qu? importa el color que nos est?n poniendo, si como quiera para nosotros sigue siendo gris? Y estar apostando cada d?a a ver si amanecemos al otro, a ver si ese d?a, o esa noche, no estamos en la c?rcel. A ver si no nos golpean, a ver si no nos matan. A ver si ahora s? nos van a pagar. A ver si no nos tienen encerrados como tienen a los trabajadores que est?n trabajando en esta reconstrucci?n -a los que llamamos a que se rebelen, que exijan sus derechos y que exijan buena paga- porque los tienen como esclavos, compa?eros y compa?eras, y nosotros no podemos permanecer insensibles a que eso est? pasando en ese lado y nosotros viendo tambi?n como pasa el d?a y tratando de resolver nuestros problemas personales. Si se entran con nosotros en este movimiento que estamos levantando, no va a haber premios, ni cargos, ni dinero, ni soluciones, va a haber problemas y va a haber gente con quien luchar para solucionarlos. Y aquellos que tengan la fuerza en el coraz?n para decidirse y ser parte de este movimiento que va a transformar a este pa?s de deveras -no a cambiar de patr?n o de amo- entonces va a entrar con nosotros y se va a encontrar con otros como ustedes que son del norte, del sur, del centro, del este y del oeste de esta rep?blica que se llama mexicana, todav?a, a pesar de que esos ladrones de los partidos pol?ticos del PRI, PAN y PRD la quieren convertir en el estado 52 de la Uni?n Americana. No, nosotros dijimos no, y junto con nosotros miles de compa?eros en todo el pa?s, que son los que est?n con la Sexta Declaraci?n y con la Otra Campa?a. Nosotros los estamos invitando a que escojan y a que elijan: su inteligencia, su esfuerzo, ?lo van a delegar en la esperanza con otro, con un partido pol?tico? o se van a unir esa inteligencia y esa fuerza con otros y organizadamente, con respeto a su organizaci?n o a su forma de ser como individuo, grupo cultural, organizaci?n social, pol?tica, familiar, como quieran ustedes ser parte de ese movimiento y poder llegar al d?a en que esto se transforme. Elijan: estar de un lado o de otro, de los que hicieron las cosas para cambiarlas o los que esperaron sentados a que otros las cambiaran por ellos. Por eso donde estamos pasando, decimos que s?, que este a?o hay que elegir, pero no qui?n nos gobierna; tenemos que elegir qu? vamos a hacer nosotros. Ya a la hora de las elecciones, ustedes vean si votan o no votan y por qui?n, eso no importa. El chiste es ?en este tiempo qu? vamos a hacer, c?mo nos vamos a organizar? Nosotros los estamos invitando a que digan su lucha, que la hablen y nos estamos comprometiendo -no nada m?s los zapatistas, sino todos los compa?eros que est?n en la Otra Campa?a- a escuchar esa voz y que la voz de rebeld?a de los j?venes aqu?, de los ind?genas mayas, de los trabajadores que est?n como peones acasillados, de las mujeres rebeldes, de los trabajadores, campesinos, de los obreros, alba?iles, todo lo que sabemos que hay aqu?, sea escuchada por otros compa?eros y compa?eras en otras partes de M?xico y que ustedes, en correspondencia, escuchen tambi?n esa voz. Y que no toquen a nadie sin que toda esa voz responda por todos lados. Ahora nos pegan, nos encarcelan, o nos matan y nadie sabe si es que se sabe. Ahora se trata de hacer un movimiento que responda nacionalmente a cualquier ataque o represi?n que sufra un luchador social o una organizaci?n social que lucha, eso es lo que queremos hacer y en base a eso empezar a avanzar y a construir desde abajo, hablando con la gente y escuch?ndola un programa nacional de lucha. No que venga un pol?tico a decirnos la lista de promesas -que ya pas? Navidad y ya pas? Reyes Magos- y que si votamos por ?l lo va a cumplir, que ya sabemos que no lo va a hacer, sino a preguntarle a la gente. Y que los mismos j?venes digan cu?les son sus demandas, no otro que ni siquiera es joven; que las mismas mujeres digan sus demandas, no un hombre; que los homosexuales y lesbianas digan sus demandas; que los ind?genas digan sus demandas; que los trabajadores del campo digan sus demandas; que los trabajadores de la construcci?n digan sus demandas; que los empleados, los peque?os comerciantes, los choferes, los taxistas, cada quien diga su demanda y hagamos una gran lista que es nuestro Programa Nacional de Lucha y podamos decir: esto queremos. Y ahora vamos a decidir c?mo lo vamos a lograr, pero ya no nada m?s uno en cada parte sino como un movimiento nacional. Eso es lo que nosotros hicimos en las monta?as del sureste mexicano; no llegamos y dijimos “as? va a ser y a ver qui?n le entra”, sino que fuimos hablando con los compa?eros y con las compa?eras y se fue construyendo lo que es el movimiento zapatista que ustedes conocieron el primero de enero del 94, pero que empez? 10 a?os antes, as? como est? empezando ahora la Otra Campa?a. Nosotros les pedimos que lo sientan en su coraz?n, lo piensen y cuando llegue el momento decidan. Si este momento que estamos levantando con este movimiento en todo el pa?s; si van a estar con nosotros o si van a estar leyendo el peri?dico, viendo la televisi?n y escuchando el radio a ver que pasa con ese movimiento que tambi?n est? peleando por ustedes. Porque nosotros estamos peleando por todos y, por eso, cuando decimos “para todos todo, nada para nosotros” no estamos echando mentiras, sino que estamos presentando un proyecto de lucha al que los estamos invitando. Antes, desde 1994, les pedimos su apoyo compa?eros y compa?eras para que se obtuviera el reconocimiento de los derechos y la cultura ind?gena, y lo obtuvimos de aqu? de Quintana Roo, de muchas partes del mundo y de todas partes de M?xico hubo gente que nos dijo los apoyamos, su demanda es justa, es noble, es verdadera y la respuesta que obtuvimos de los pol?ticos -de esos que ahora dicen que van a cumplir- del PRI, del PAN, y del PRD fue de desprecio, la respuesta fue: no nos importas, ni t? como ind?gena, ni toda la gente que no es ind?gena que est? de acuerdo en tus demandas. Ese camino ya no lo vamos a seguir; ahora los estamos invitando no a que nos apoyen, sino a que juntos vamos a construir una lucha donde nos apoyemos entre todos y podamos levantar nuestras demandas, exigir nuestros derechos y poder enfrentar al rico y al poderoso, y al pol?tico que lo sirve, con una fuerza verdadera en todo el pa?s. Porque ellos s? est?n unidos y ellos s? tiene a su servicio polic?as y ej?rcito y jueces para perseguirnos, para encarcelarnos y para matarnos, y nosotros todav?a estamos dispersos. Lo que hemos visto ahora en estos d?as que hemos estado en su estado, hemos visto una lucha de dignidad, rebelde, no hemos encontrado conformismo, ni resignaci?n, tal vez por ah? alguno dice “bueno, ni modo, pues as? nos toc? vivir”, pero lo que hemos visto es ese sentimiento de rebeld?a y de dignidad organizada. Lo que estamos invitando es a que esa rebeld?a organizada se conozca no s?lo en todo Quintana Roo, sino en todo el pa?s y que su voz crezca junto con nuestra voz y se haga una sola, en un movimiento de izquierda. Y estamos diciendo que es otra pol?tica porque no estamos buscando cargos, no queremos ser presidentes, ni gobernadores, ni presidentes municipales, ni cabildo, ni diputados, ni senadores. Y no queremos serlo porque para ser eso hay que ser imb?cil y nosotros nos preciamos a nosotros mismos. Nosotros lo que queremos es que se organice la gente y que sea la gente la que mande. Muchas veces nos quieren vender la idea de que la gente nada m?s quiere el desmadre y el relajo, pero aqu? los que est?n en el desmadre y en el relajo, los criminales, son los que son los gobernantes; pero ellos est?n libres y los que est?n presos son los que luchan contra ellos. Hay historias aqu? en Quintana Roo y no tan lejos, aqu? mismo en Playa del Carmen, de luchadores sociales que se enfrentan o denuncian los abusos de los ricos y estos que luchan y denuncian son los que van a dar a la c?rcel. Como la periodista Lidia Cacho que denunci? a un hijo de la fregada empresario que viola ni?as y se divierte con ellas y ese est? libre y la que lo denunci? est? en la c?rcel. ?Cu?nto tiempo vamos a estar esperando a que esa historia se repita una y otra vez? Total, le pasa a otro y a otro y a otro, hasta que nos pase a nosotros y entonces el rico y el pol?tico pueden hacer lo que sea: matar, reprimir, violar -a mujeres, hombres, ni?os-, no le va a importar si nadie lo va a castigar, siempre va a haber una ley que lo protege y si alguien levanta la voz ese es el que va a ir a la c?rcel, ese es el que va a ser perseguido. Ese sistema no va a cambiar si cambiamos de partido pol?tico, va a cambiar si cambiamos de pa?s. Y cuando decimos Otra Campa?a estamos diciendo que queremos otro pa?s, otra relaci?n; voltear el pa?s de cabeza y volver a acomodarlo, porque ahorita los criminales, los ignorantes, los bastardos son los que est?n arriba, gobernando y dirigiendo, y la gente que trabaja, que levanta las grandes construcciones, que hace florecer la tierra, que hace que este pa?s tenga riqueza… y a llamarles a entrarle. Ahora es cuando hay que decidir, es primera vuelta que damos en Playa del Carmen, vamos a regresar y vamos a regresar con m?s compa?eros del EZLN, ind?genas mayas, jefes nuestros, comandantes y comandantas, y vamos a tratar de aprender de ustedes porque nosotros no venimos a decirles aqu? c?mo tienen que luchar, al rev?s, queremos que ustedes nos ense?en c?mo es su lucha, c?mo se lucha y c?mo es la dignidad rebelde aqu? en estas tierras, y nosotros aprender de ella y as? aprender de ustedes, a conocerlos y aprender a respetarlos. Porque de eso se trata todo esto: de aprender a respetarnos nosotros mismos como lo que somos, y con nuestra historia y con nuestra lucha. Porque hasta ahora ning?n partido pol?tico de esos que est?n luchando por el poder, nos toma en cuenta o nos respeta, somos un n?mero en la encuesta, un n?mero en la lista de votantes, una credencial de elector. Hay veces -como hace el PRI, el PAN, o el PRD- que ni siquiera nos necesitan, nom?s nos piden la credencial de elector y ellos mismos hacen todas sus trampas. Entonces, no puede ser que la dignidad de una persona est? limitada a eso. Lo que nosotros les pedimos es que recuerden su dignidad humana y la defiendan, y la dignidad, compa?eros y compa?eras, es el respeto a uno mismo; que uno pueda verse al espejo cada ma?ana sin verg?enza, sin pena, que pueda ver a los hijos o a los hermanos, o a los pap?s, o a los amigos, o a la banda, seg?n cada modo, sin verg?enza, sin pena, eso es lo que queremos hacer nosotros. Les invitamos a que le entren, no tienen nada que perder, ni siquiera el tiempo, porque cada palabra que escuchen algo va a servir para aprender de las cosas que est?n pasando en otro lado y a lo mejor, quien quita, encuentra otra voz que es igual que la suya, y descubren que su lucha por la cultura o por el respeto al modo de la juventud tiene tambi?n otros que la defienden y luchan por ella en otras partes de M?xico. Y que no es el ?nico lugar donde se anda con zancos y se tocan batucadas o se usan rastas, o piercings o tatuajes; que no es el ?nico lugar donde los ind?genas son despreciados a pesar de que esta es su tierra, y que todo esto que se est? levantando se est? levantando sobre la cultura que maravill? al mundo: la cultura maya. Eso es lo que les queremos decir. Tambi?n como mujeres, a lo mejor se descubre que el desprecio, la cosificaci?n que sufren aqu? es la misma que sufren en otro lado y la indignaci?n y la rabia que eso les produce; tambi?n produce indignaci?n y rabia en otro lado. Los trabajadores de la construcci?n: la misma explotaci?n, los bajos salarios, lo caro que est? todo. Los peque?os comerciantes: el chantaje, el robo que los polic?as hacen cada tanto, los funcionarios que piden mordida para un permiso y resulta que uno est? trabajando todo el d?a para que la patrulla pase o el polic?a de a pie y se lleve la paga de un d?a. Los j?venes, que estudian y sacan la primaria, la secundaria, la preparatoria, la universidad y, al final, no tienen trabajo. Las amas de casa, que cada d?a ven que cuesta m?s dinero y es m?s dif?cil poner algo en esa mesa. Los ni?os, que tienen que estar cuid?ndose de los adultos que, mientras m?s ricos, m?s perversos, m?s malvados, m?s ladrones y m?s criminales. ?Ese es el mundo que vamos a querer construir? Nosotros no y eso venimos a decirles, y estamos seguros que aqu? en Quintana Roo vamos a encontrar a otros que van a decir que no lo quieren as?. Ahora, no basta s?lo decir no, sino tenemos que convertir eso en una transformaci?n y a eso es a lo que los invitamos. Compa?eros y compa?eras de Quintana Roo, de Playa del Carmen y de los alrededores -no voy a decir el nombre del municipio porque suena a Salinas de Gortari- queremos pedirles que se organicen, que organicen sus luchas junto con nosotros, que nos esperen otra vez, que sigan inform?ndose y difundiendo su lucha y que, ojal?, en octubre que regresemos ac? y que tardemos m?s tiempo, nos den chance, permiso, de ir a sus casas, a sus centros de trabajo, a sus centros culturales, a los lugares donde se re?nen y hablan, a escucharlos, a aprender su modo de hablar, de expresarse y a aprender su historia, por qu? luchan y c?mo luchan y aprender de esa historia y de esa lucha para darla a conocer a otras partes. Los invitamos pues, compa?eros y compa?eras, a otra cosa, a Otra Campa?a, a construir otro pa?s, de otra forma. Eso es lo que somos y a eso venimos. Gracias compa?eros, compa?eras. Buenas noches. Filed under: Noticias Comments:
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si sirve o es pura chora
Comment by si sirve? — January 25, 2006 @ 3:57 am